
Ley de Mujeres Buscadoras: avance y lucha en Meta, Vichada y Guaviare
Esta norma las posiciona como constructoras de paz. Entre testimonios y exigencias, hicieron un llamado a la sociedad a acompañar la búsqueda de sus seres queridos y a no olvidar su causa.
Las madres buscadoras del Meta, Vichada y Guaviare se reunieron este 30 de abril en la Universidad de Los Llanos, sede San Antonio en Villavicencio, para socializar la Ley 2364 de 2024. El encuentro fue organizado por el semillero de sociología “Poder, Cultura y Comunicación”, y se convirtió en un espacio de diálogo, memoria y exigencia de derechos.
Uno de los puntos más destacados de la ley “es el reconocimiento que nos da el Estado porque nuestros dolores se están convirtiendo en derechos, en leyes”, expresó Liliana Marulanda, madre buscadora de José Luis.
Uno de los puntos más destacados de la ley “es el reconocimiento que nos da el Estado porque nuestros dolores se están convirtiendo en derechos, en leyes”, expresó Liliana Marulanda, madre buscadora de José Luis.

A ese sentir se unió Marina Sanmiguel, secretaria técnica del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE) – Capítulo Meta, subrayando que la norma reconoce a las mujeres buscadoras de víctimas de desaparición forzada como sujetas de especial protección constitucional y como constructoras de paz.
Durante la jornada, también se evocó el referente de las Madres de Plaza de Mayo, el movimiento argentino fundado en 1977 para buscar a personas desaparecidas durante la dictadura militar. Paulina Mahecha, madre buscadora de Cristina Cobo, señaló que gracias a ese ejemplo, hoy las mujeres buscadoras en Colombia también se han organizado para reclamar, no solo a sus seres queridos desaparecidos, sino para exigir justicia, reparación y no repetición. Dando como resultado: “La ley de las mujeres buscadoras, que ha sido una lucha muy grande de todas”.
Durante la jornada, también se evocó el referente de las Madres de Plaza de Mayo, el movimiento argentino fundado en 1977 para buscar a personas desaparecidas durante la dictadura militar. Paulina Mahecha, madre buscadora de Cristina Cobo, señaló que gracias a ese ejemplo, hoy las mujeres buscadoras en Colombia también se han organizado para reclamar, no solo a sus seres queridos desaparecidos, sino para exigir justicia, reparación y no repetición. Dando como resultado: “La ley de las mujeres buscadoras, que ha sido una lucha muy grande de todas”.

Sin embargo, las participantes insistieron en que el camino sigue siendo difícil. Denunciaron el rechazo institucional al que se enfrentan al buscar a sus familiares y recordaron que el Estado tiene la obligación de garantizar sus derechos. “Se ha visto el rechazo cuando uno se acerca a una institución”, afirmó Marina. En la misma línea, Amparo Buzato, madre buscadora de Suly Flasmín Camelo, mencionó que espera que la ley “no quede engavetada. Toca ponernos las pilas a que no la engaveten (…) Exigir nuestros derechos porque si no los exigimos, la misma nos da haber luchado”.
Por ello, las madres hicieron un llamado a la sociedad a acompañar la búsqueda y a mantener viva la memoria, especialmente cada 23 de octubre, Día Nacional de Reconocimiento a las Mujeres Buscadoras de Víctimas de Desaparición Forzada, una fecha para dignificar su lucha y reafirmar el compromiso colectivo con su causa.
El encuentro cerró con una consigna que resume su persistencia y dignidad: “Madres buscadoras del Meta, Vichada y Guaviare… presente, presente, presente”.
El encuentro cerró con una consigna que resume su persistencia y dignidad: “Madres buscadoras del Meta, Vichada y Guaviare… presente, presente, presente”.



