
Y sigo naciendo en este nuevo día: homenaje a Julio Daniel Chaparro en Villavicencio
El evento se realizará este 16 de octubre a las 5:30 p.m. en el Parque Infantil, como parte de la agenda del Festival Mosquetero 2026.
Cuando Julio Daniel Chaparro comenzó su carrera periodística en Villavicencio, su trabajo en Radio 5 consistía en anunciar canciones y dar la hora. Pero había un pequeño problema. A veces se olvidaba de hacerlo porque se quedaba leyendo el libro que llevaba bajo el brazo.
La anécdota, reconstruida por su padre, Hector Julio Chaparro en El Espectador, dice mucho de quien llegaría a convertirse en poeta y cronista. Para Chaparro, la literatura y el periodismo estuvieron siempre entrelazados.
Aunque nació en Sogamoso, Boyacá, en 1962, durante su infancia recorrió varias ciudades del país debido al trabajo periodístico de su padre. Fue en Villavicencio, sin embargo, donde comenzó a construir su trayectoria profesional y literaria.
Aquí su voz pasó por diferentes emisoras. Trabajó en la Cadena Súper y la Cadena Todelar, donde estuvo al frente del Noticiero del Llano y del informativo Macarena, respectivamente. También fue subdirector de la Revista Oriente y coordinador de la revista cultural Entreletras, mientras participaba en tertulias y actividades literarias de la ciudad.
Fue también en Villavicencio donde se imprimieron sus tres libros de poesía: Y éramos como soles (1986), País para mis ojos (1987) y Árbol Ávido (1991).
Su camino periodístico lo llevaría posteriormente a Bogotá, donde se vinculó a El Espectador y recorrió diferentes regiones del país como cronista. En sus textos buscó acercarse a las comunidades y narrar las historias de territorios atravesados por la violencia.
Para Chaparro, el periodismo también era una forma de mirar y comprender el mundo: “El periodismo es una manera distinta de ver la vida, de acercarse a la cotidianidad de un país, y de su gente”.
“Asoma el blanco sol de abril”
El 24 de abril de 1991, mientras ejercía su oficio periodístico en Segovia, Antioquia, Julio Daniel Chaparro fue asesinado junto al fotógrafo Jorge Torres Navas.
Entre las anotaciones de Chaparro que lograron recuperarse —fotocopiadas— aparece una frase: “Asoma el blanco sol de abril”.
Tres décadas después, su nombre y su obra regresan a Villavicencio, la ciudad donde comenzó a echar raíces su trayectoria como periodista y poeta.
Como parte de las medidas de reparación contempladas en el caso 14.631 ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, relacionado con el asesinato de Chaparro y Torres Navas, el próximo 16 de octubre, a partir de las 5:30 p.m., se instalará en el Parque Infantil de Villavicencio la placa “Árbol Ávido”, en homenaje a la vida y obra del periodista y poeta.
La jornada llevará por nombre “Y sigo naciendo en este nuevo día” —el verso es parte de uno de sus textos— y contará con diferentes actividades para acercarse a su legado y mantener viva su memoria.
La presentación de la placa estará a cargo de D’Mar Córdoba Salamanca, director del Centro Nacional de Memoria Histórica; Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la Fudanción para la Libertad de Prensa; Santiago Pardo, delegado de la Defensoría del Pueblo y Daniel Chaparro, politólogo, historiador y representante familia Chaparro.
Poesía, periodismo y resistencia
Después de la instalación de la placa se realizará el conversatorio “Me quedará su piel: poesía, periodismo y resistencia en el Meta tres décadas después”, moderado por El Cuarto Mosquetero.
Participarán Diana Carol Forero, poeta, narradora, gestora cultural y firmante de paz; Marisol Cano Busquets, periodista, académica y doctora en Comunicación; y Jaime Fernández Molano, escritor, periodista y director de la Corporación Cultural Entreletras.
La conversación busca poner en diálogo la época en la que Chaparro desarrolló su trabajo con las realidades que viven actualmente las y los jóvenes en Villavicencio, así como reflexionar sobre la palabra, el periodismo y la poesía como formas de expresión y resistencia.
La jornada hace parte de la agenda del Festival Mosquetero 2026, un espacio impulsado por El Cuarto Mosquetero para encontrarnos alrededor de la comunicación, la memoria, los derechos humanos y las historias de los territorios.
“Te miro
y de tanto verte aleteando mariposas
entiendo que me inventas”
— Julio Daniel Chaparro


