Según el reporte del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia, un total de 577 asesinatos se registraron en la capital antioqueña durante el 2017, de estos crímenes, 58 sucedieron durante el mes de diciembre.

Ante esa situación y luego de descubrirse los nexos del secretario de Seguridad de la Alcaldía de Medellín para ese año, Gustavo Villegas, con la banda criminal conocida como Oficina de Envigado, nació el colectivo ciudadano No Matarás, con el fin de realizar actos de resistencia frente a estos hechos de violencia y corrupción.

En conversación con El Cuarto Mosquetero, David Pérez Arias, coordinador del colectivo, señaló que una de las manifestaciones simbólicas realizadas tras dicha noticia, fue lavar la fachada de la Alcaldía de Medellín, “para quitarle la mancha de corrupción que había adquirido por los nexos del secretario de Gobierno”.

En 2017, Gustavo Villegas fue detenido luego de que se presentó con un abogado ante las autoridades que no lo habían encontrado en su oficina cuando llegaron para capturarlo, luego de ser señalado por entregar información a dos cabecillas de la Oficina de Envigado, como alias ‘Pichi’ y ‘Julian Perdomo’, quienes actualmente se encuentran encarcelados, para que lograran beneficios jurídicos.

Después de eso, las acciones simbólicas continuaron. El 29 de julio del 2017, miembros del colectivo tiñeron con anilina roja vegetal las fuentes de agua de San Antonio, Parque Bolívar, Pies Descalzos y el Teatro Pablo Tobón Uribe de Medellín, representando la sangre derramada por las y los habitantes de la ciudad, debido al aumento de los homicidios registrados durante ese año y el fracaso de la política de seguridad y convivencia en la ciudad.

Según Pérez, debido a esos actos de resistencia, la organización ciudadana sufrió una persecución por parte de la Alcaldía Municipal y la Policía Nacional, porque tildaron a sus integrantes de delincuentes y señalaron que sus manifestaciones representaban un detrimento al patrimonio de la ciudad.

Dispuesto a pagar el precio de la protesta pacífica, el colectivo creó un crowfunding con el fin de recoger el dinero para pagar los daños hechos a las fuentes de la ciudad. Lo recolectado, intentó entregarse al ex alcalde Federico Gutiérrez pero él no quiso recibirla.

Por otro lado, en julio del 2018, bajo la campaña #PareLaGuerra, la organización bloqueó el tráfico en una de las vías más concurridas de Medellín, la Avenida Oriental, durante 342 segundos, uno por cada asesinato ocurrido desde el inicio de año, hasta la manifestación. Los integrantes se acostaron sobre la carretera y se cubrieron con sábanas blancas impidiendo el paso de los vehículos que transitaban por esa vía, como forma de protesta, al igual que las manifestaciones anteriores, por el incremento de homicidios en la ciudad, que desde 2017 no cesaba.

Foto: proporcionada

“#PareLaGuerra, es una serie de tomas del espacio público de la que precisamente que nace la acción de protesta con las sábanas, frente a asesinato de líderes sociales para mantener la discusión frente a ese tema”, afirmó David.

Para agosto del 2019, los integrantes del colectivo, junto a otros movimientos activistas, construyeron un campo santo en La Alpujarra, con media tonelada de tierra y 1,172, lápices, cada uno fue personalizado artísticamente, representando a cada una de las personas que había sido asesinada durante los últimos cuatro años, es decir, el periodo de gobierno de la anterior Administración Municipal.

Su más reciente acto simbólico se realizó el pasado viernes, 15 de mayo, en el que No Matarás junto a miembros de otras organizaciones sociales, se acostaron frente al edificio de la Alcaldía de Medellín, cubriéndose con sábanas, motivados por la preocupación de los homicidios a defensores/as de derechos humanos y de las y los excombatientes, los cuales no se han detenido, ni siquiera durante pandemia del Covid-19.

La organización ha realizado este tipo de manifestaciones en Cali, Cucuta y Bogotá. Según Pérez, el colectivo planea seguir propiciando actos simbólicos, con el fin de mantener la conversación frente a la masacre de líderes y lideresas sociales en el país y asimismo, exigir que el Gobierno Nacional, tome medidas frente a este flagelo.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.