Entre 1922 y 1923, nació en la clandestinidad, la Unión Sindical Obrera, el sindicato más antiguo de Colombia, y gracias al cual se creó Ecopetrol, una empresa petrolera netamente estatal. 

De una inconformidad colectiva nació la Fundación de la Sociedad Unión Obrera. Pero las voces de malestar no siempre estuvieron cobijadas por una entidad que velara por los derechos de las y los trabajadores. Hace 100 años las protestas eran tabú, así las y los manifestantes debían organizarse de manera clandestina. 

Así surgió la Sociedad Unión Obrera (actualmente Unión Sindical Obrera – USO), funcionó en el claustro ante la opinión pública entre 1922 y 1923. Al inicio, las protestas de los trabajadores eran en contra de la Tropical Oil Company, una empresa americana de petróleo que llegó a Colombia a inicios del siglo pasado, pues para entonces, el Gobierno Nacional no contaba con la capacidad para realizar esta actividad por sí solo, así que, empezó a otorgar concesiones a entidades con suficiente músculo financiero y logístico. 

Con la concesión Mares en marcha, adjudicada a esta empresa, las y los trabajadores empezaron a mostrar su inconformidad ante las condiciones laborales, específicamente por el pésimo estado de los campamentos, las frecuentes enfermedades, la carencia de un hospital, la mala calidad de la alimentación y el maltrato al que eran sometidos los trabajadores colombianos por los capataces, que en su gran mayoría eran compatriotas. Algunas de esas quejas se hicieron oír tímidamente fuera del marco de la ‘Troco’ (como le decían los obreros y pobladores del Magdalena Medio a Tropical Oil Company)  y de los límites de Barrancabermeja, porque fueron conocidas por personas que visitaban la región o difundidas por la prensa nacional.

Pero fue hasta febrero de 1947, que inició una de las luchas más importantes e históricas del sindicato. La organización había dado hasta el 31 de enero de ese año a la ‘Troco’ para que implementara un escalafón, pero la empresa incumplió. Además, despidió 40 trabajadores sin justa causa en los llanos orientales, argumentando que ya habían terminado las exploraciones petroleras en esa región.

Dada la situación, la USO convocó a una huelga para el 13 de marzo de 1947, pero no la inició intentando negociar con la empresa, a solicitud del presidente de la República de ese entonces, Mariano Ospina Pérez, quien enfrentaba la gran oleada de paros convocado por la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), el ascenso de Jorge Eliécer Gaitán y la violencia bipartidista. 

Tras negociar, el Presidente se había comprometido a emitir un decreto accediendo a las peticiones del sindicato. Pero ni él, ni la empresa cumplieron sus promesas y la USO procedió con la huelga que antes detuvo con la esperanza de llegar a algún acuerdo. Fue así que se realizaron varios paros parciales y escalonados durante todo el mes de abril de 1947.

Pero los paros parecían no funcionar y los incumplimientos sistemáticos de los acuerdos por parte de la ‘Troco’ arrinconaron a los trabajadores al conflicto. Finalmente, la huelga estalló el 7 de enero de 1948 a las 12:05 p.m. por el despido de 232 trabajadores y el recorte de salarios hecho por la empresa.

La huelga duró 49 días y según una investigación del profesor Renán Vega Cantor, en ella participaron cerca de 5.000 trabajadores de los sectores de exploración, explotación y perforación, contrario a los administrativos y empleados del ramo de distribución y traslado del combustible, quienes se abstuvieron de formar parte de las manifestaciones. Desde el 21 de enero los obreros de la Shell y de Colpet se unieron al paro, originándose una huelga general petrolera coordinada por la Federación Nacional de Trabajadores Petroleros (Fedepetrol).

La huelga terminó el 24 de febrero de 1948. En la sentencia originada para resolver el conflicto, se reconocieron los puntos del pliego pedidos por el sindicato, incluyendo los reintegros y se ambientó la terminación de la concesión de Mares y con ella la creación de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol), que se llevaría a cabo el 27 de diciembre de ese mismo año con la Ley 165.

Han pasado 72 años desde la creación de una empresa petrolera netamente del Estado gracias a la lucha de los trabajadores, y 98 desde la creación de la USO. Aún hoy, el sindicato mantiene su convicción: “Desde el 10 de febrero de 1923 el sentido de nuestra existencia de nuestra lucha, ha sido la soberanía energética nacional. Que nuestros inmensos recursos en materias primas se destinen al bienestar del pueblo colombiano y al desarrollo de una república democrática, justa, libre y soberana’, expresó en su aniversario número 97.

Pero el covid-19 permeó todos y cada unos de los espacios de la sociedad actual en el país, y la USO no fue la excepción. En un comunicado emitido hoy por su aniversario, afirmó que “la vida de todos los afiliados y afiliadas, trabajadores y trabajadoras, sus familias y las familias que habitan alrededor de los territorios petroleros se ha transformado profundamente, en algunos casos gravemente, al ser despedidos de las empresas aliadas de Ecopetrol y otras del sector”.

Sumado a esto, decenas de trabajadores de Ecopetrol, pensionados y contratistas de empresas petroleras se han contagiado, algunos han fallecido. Por eso, desde marzo, la USO ha estado exigiendo “la aplicación de protocolos estrictos, haciendo propuestas y protestas tratando de impedir despidos masivos en la industria, rechazando la arbitrariedad de Ecopetrol. Exigiendo calidad y celeridad en la prestación de los servicios de salud”, se lee en el comunicado.

Además, la USO creó el Fondo Humanitario y Solidario Jorge Santos Núñez con el cual logró entregar alimentos y equipos de protección por 927 millones de pesos en todas sus subdirectivas a nivel nacional.

Cabe recordar que, la crisis social y económica global hundió los precios del petróleo, pero hoy se han recuperado y esta industria que se mantiene en pie gracias a sus trabajadores y trabajadoras, ha vuelto a los niveles previos a la pandemia. Por lo que, las voces en contra del fracking, se han alzado para impedir los pilotos que el gobierno de Iván Duque anuncia para este año. La USO se ha declarado estar del lado de esas voces de protesta, y comprende que la transición energética se ha acelerado generando la necesidad de una transición a energías alternativas.

“Viene un nuevo anuncio de privatización disfrazada, pues se propone llenar el déficit fiscal”, aseguró la USO. De esta manera, afirmó el Gobierno continuará enajenando más acciones del capital público de Ecopetrol a los particulares, que, “en realidad, son los grandes fondos de pensiones y de inversión, y no de todos los colombianos”. 

Es por eso que en su aniversario número 98 años después, hizo una promesa a los muertos y héroes que han dejado sus luchas, afirmando que volverá a las calles, las plazas y a la protesta “por los derechos de sus afiliados, de los trabajadores y trabajadoras, del pueblo colombiano que merece y anhela un destino de democracia, derechos e igualdad”.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.