Lorena Escobar y Armando Núñez eran esposos y el pasado 17 de marzo se transportaban a bordo de una lancha, al parecer, conducida por Duber Scarpeta por el río Zabaleta, cerca del resguardo Las Brisas, del municipio de San José de Fragua. La pareja se dirigía a cumplir con una citación de un grupo armado, pero en el camino fueron interceptados y asesinados. Núñez era un reconocido ganadero de la región. Los cuerpos de la pareja fueron encontrados días después del crimen. 

Posteriormente, el 21 de marzo, las autoridades revelaron que la comunidad de la inspección de Yurayako, en ese mismo municipio, halló los cuerpos de un hombre y una mujer que presentaban signos de tortura y disparos en varias partes del cuerpo. Al parecer, las víctimas no son de la zona, por lo que no han podido ser identificadas y hasta el momento, se desconoce su origen. 

Ante lo ocurrido, se llevó a cabo un Consejo Extraordinario de Seguridad en el que se concluyó que estos homicidios estarían relacionados con hechos de narcotráfico y la reorganización de los grupos al margen de la ley en Caquetá. Sandra Rodríguez, secretaria de Gobierno del departamento, señaló que desde enero se lanzó una alerta temprana para esta población, advirtiendo sobre esta situación, que está en conocimiento de las autoridades desde hace varios meses y en las que se encuentran adelantando las investigaciones.

En el departamento se tiene confirmada la presencia de estructuras delincuenciales como el grupo armado organizado residual Segunda Marquetalia y el Frente 1°, entre otros. Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), con esta, serían 21 las masacres registradas en Colombia durante este año.