En el marco del Paro Nacional que surgió en Colombia desde el pasado 28 de abril, surgieron diversas expresiones ciudadanas de lucha, la más reconocida es la Primera Línea, un grupo de jóvenes con escudos y máscaras antigases que encabezan las movilizaciones y protegen a las y los manifestantes durante los ataques desmedidos por parte de la Fuerza Pública. 

Pero en este Paro Nacional, la Primera Línea no solo se encasilló en un movimiento que cuida de la ciudadanía en las calles, pues también se creó la Primera Línea Jurídica para proteger legalmente a las y los jóvenes que se vean inmersos en capturas irregulares o perfilamientos. 

Otra expresión ciudadana que surgió en medio de estas movilizaciones fue la Asamblea Nacional Popular (ANP), que se conformó de la indignación colectiva ante las cuestionables negociaciones del Comité del Paro Nacional (CNP) con el Gobierno Nacional. Recordemos que el CNP anunció el mes pasado la interrupción temporal de las movilizaciones que se venían desarrollando en el país. 

Pero este mandato no fue tenido en cuenta por la ANP, que reafirmó no sentirse identificada con el CNP y decidió continuar su lucha en las calles con su propio pliego de peticiones y exigiendo al Gobierno Nacional ser escuchada. Hoy, el Paro Nacional está a pocos días de cumplir tres meses de resistencia continua. En ese sentido, la Primera Línea Jurídica invitó  “en desarrollo del legítimo derecho ciudadano a la movilización pacífica y pública, a que asistan a la ciudad de Santiago de Cali durante los días 17, 18, 19, y 20 de julio, y activamente sean integradores dinámicos de las actividades a desplegar en el marco de la Segunda Asamblea Nacional Popular”. 

Esta invitación fue extendida a todas las personas interesadas, colectivos de derechos humanos, funcionarios municipales, departamentales y del orden nacional; con el fin de llevar a cabo actividades que garanticen la protección de derechos fundamentales, colectivos y actuaciones administrativas.

Desde diferentes regiones del país, se organizaron tanto los grupos de Primera Línea como de los de asambleas populares locales para acudir al encuentro. Pero el traslado no resultó fácil, desde ayer se vienen conociendo denuncias sobre retenciones por parte de la Fuerza Pública para que estas organizaciones ciudadanas no lleguen a Cali. 

Por ejemplo, a las 3:10 de la madrugada de este 17 de junio, el sector de Derechos Humanos de la ANP, denunció que tras los distintos actos de hostigamiento de la Policía Nacional hacia las delegaciones que se dirigen a Cali, el Esmad retuvo a varios grupos en el municipio de Puerto Caldas, Valle del Cauca, con el fin de, aseguró la organización, registrarlos abusivamente, impedir y limitar el paso.

Luego, a las 5:00 de la mañana, la misma organización denunció que en el departamento de Risaralda, la Policía hizo uso de tanquetas del Esmad para “agredir e intimidar a varias delegaciones que estaban transitando por ese territorio para llegar a la Asamblea Nacional Popular en la ciudad de Cali”. 

La delegación de la capital del Meta también ha sido presa de hostigamientos, así lo dio a conocer a través de un comunicado la Asamblea Popular de Villavicencio (APV) el 16 de junio. Según la organización, las y los integrantes de la delegación que va hacia Cali, “han sido hostigados por la Policía Nacional y el Ejército Nacional durante su traslado al lugar del evento, en este momento se les impide el paso de manera arbitraria e injustificada en el municipio de Guayabetal-Cundinamarca, a pesar de haber sido retenidos y requisados durante el trayecto de la ciudad de Villavicencio hasta dicho municipio donde fueron retenidos, arguyendo un decreto inexistente y amenazando al conductor con la imposición de un comparendo si continuaba avanzando por carretera y que su única opción es devolverse a Villavicencio. Igualmente, se ha realizado la retención de botones y pañoletas argumentando que incitan al odio, realizando señalamiento y estigmatización contra quienes se movilizan”.

Una de las voceras de la ANP, le comentó a El Cuarto Mosquetero que al día de hoy, la delegación metense completó ocho retenciones para llegar a Cali. “Todavía no llegamos, llevamos 24 horas de viaje y aún no entramos a la ciudad de Cali. Hay todo un tema de estigmatización y limitación para que las comisiones de todas las regiones no lleguemos a la Asamblea Popular Nacional”, relató. 

Dada la situación, las diferentes delegaciones han alertado a las organizaciones de derechos humanos a nivel nacional e internacional, sobre la vulneración del derecho a la libre locomoción, libertad de reunión y expresión que está realizando la Fuerza Pública. Además, exigieron respeto para quienes van a realizar el ejercicio de discusión, sin señalamientos, estigmatización o requisas indebidas.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.