La Unión Sindical Obrera, Subdirectiva Única del Oleoducto – USO SUO, emitió un comunicado el pasado 18 de agosto denunciando “el asedio militar orquestado por Ecopetrol contra la protesta de los trabajadores de oleoductos”, añadiendo que esto también ha ocurrido durante la reciente manifestación pacífica en diferentes estaciones del Meta. 

En el documento, la organización sindical señaló que alrededor de la protesta pacífica adelantada en la plazoleta del Machín, se ha notado la presencia permanente de al menos 30 policías antidisturbios. Además, el pasado 17 agosto, la USO ubicó un retén militar del Batallón Guardia Presidencial, según se le informó, a solicitud de Ecopetrol para “reforzar la seguridad de las instalaciones de la empresa”. 

Ante este argumento, las y los sindicalistas se cuestionaron: ¿Se siente en peligro la empresa con la presencia de un grupo simbólico de trabajadores encadenados al monumento del Machín? 

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Según la USO SUO, en las últimas semanas se ha detectado la presencia de vehículos, -uno de ellos de placa OBI 833- y motos, algunos de los cuales han sido reiterativos y cuyos ocupantes se dedican a observar, realizar registro fotográfico y filmar a las personas que permanecen en el Machín. 

Uno de los implicados, dice la denuncia, fue sorprendido el 18 de agosto. Se trata de un individuo que se movilizaba en un moto de placas GDW 57F, color negro y rojo, que se encontraba haciendo labores de inteligencia frente a la protesta. “Según los escoltas desde hace aproximadamente 15 días este sujeto viene realizando su accionar, pero solo hasta ahora se pudo confrontar”, señala el comunicado asegurando además que la Policía dejó libre al sindicado. 

Dos días después, el mismo sujeto fue descubierto haciendo seguimiento frente a la plazoleta del Machín, en medio del dispositivo policial y los miembros del Batallón militar. Ante la situación, los escoltas de los dirigentes sindicales y la Comisión de Derechos Humanos de la USO, confrontaron al individuo y presionaron a la Policía para que procediera a detenerlo, comprobando que efectivamente se trataba del agente de inteligencia militar, llamado Omar David Sarmiento Salguero.

Confirmando la sospecha de acecho estatal, la USO USO, se hace ahora más preguntas: ¿Quién ordena esto?, ¿con qué objeto?, ¿a quién entrega el material de inteligencia? 

Un agravante que la organización suma a la situación es que, según denuncia, la Policía ingresó junto al individuo a las instalaciones del edificio de Ecopetrol “sin haberlo requisado y sin saber de quien se trataba”, acto que daría entender una posible alianza entre el Ejército y Ecopetrol en las labores de inteligencia. Posteriormente fue trasladado a un CAI e identificado plenamente.

Dados lo hechos, la USO SUO solicita a los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, para que se proteja la vida de dirigentes que en estos momentos están en pie de lucha para evitar que se venda CENIT, que estarían en grave peligro y podrían convertirse en víctimas de montajes judiciales por parte del Estado. Asimismo, exigió al Ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, y al comandante del Ejército Nacional, Enrique Zapateiro, que explique el propósito de estas operaciones de inteligencia contra la actividad sindical, y pidió solidaridad de las y los ciudadanos, porque “Colombia no puede seguir siendo testiga inerme de este baño de sangre que azota al país con la complicidad de las autoridades”.