Hace tres años, exactamente en el 11 de abril de 2018, el entonces candidato a la presidencia de la República, Iván Duque, en un foro realizado en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, manifestó que en un gobierno suyo no se iba a realizar el ‘fracking’. “Acá tenemos una sobreposición de ecosistemas diversos y complejos, acuíferos subterráneos de enorme riqueza y unos riesgos de mayor sismicidad por los tipos de suelo que tenemos. Por eso he dicho en Colombia no se hará ‘fracking’”. Ese mismo día también planteó que el Congreso de la República debía ser reducido.

 

 

Pero con la llegada al poder de Iván Duque el discurso fue cambiando con el paso del tiempo. Para el año 2019, exactamente el 10 de junio, manifestó que el ‘fracking’ ya estaba autorizado con anterioridad en Colombia y que su gobierno deseaba realizar una exploración mediante pilotos que arrojaran datos sobre el impacto ambiental que esa actividad pudiera generar. Para el año 2021 el tema del ‘fracking’ empezó a ocupar grandes espacios en el debate nacional y desde la Presidencia de la República se continuó insistiendo que era un piloto.

Para algunos expertos el tema del plan piloto es necesario porque los suelos en cada país son diferentes y no se pueden comparar la experiencia como la canadiense, en donde el impacto ambiental no ha sido alto, con Colombia, en donde se desconoce los impactos. Otros, manifiestan que la prueba piloto se hace para justificar esa actividad a gran escala en el país.

De acuerdo con información aportada por el ingeniero Duván Javier Mesa, director del programa de Ingeniería Ambiental y Sanitaria de la Universidad de La Salle, en el ‘fracking’ se utilizan una serie de compuestos químicos altamente peligrosos para el medio ambiente, como el metanol, benceno, tolueno, etilbenceno y xileno, los cuales van a generar un daño incalculable en la vida y en los ecosistemas. La práctica podría generar explosiones, contaminación de acuíferos, generación de sequías en fuentes de agua, rupturas de las capas del suelo subterráneas, dificultades en la ganadería y agricultura, por lo que, para este profesional, el ‘fracking’ no es justificable y, por el contrario, es altamente peligroso para la vida.

La zona escogida para el plan piloto es el municipio de Puerto Wilches, Santander, ubicado en el Magdalena Medio. Este lugar tiene una tradición petrolera de varios años, fue una de las primeras zonas del país en explotar petróleo y así mismo, es donde se han presentando daños al medio ambiente por derrames de crudo. Para la Mesa Territorial de Diálogo y Seguimiento de Puerto Wilches, su municipio es una zona de sacrificio, “Aquí es donde van a hacer todos los pilotos, el daño sobre el medio ambiente parece que se justifica en esta zona”, manifestó uno de sus líderes.

Esta misma organización lleva meses denunciando presiones y hasta amenazas por su oposición a esta clase de proyectos. Así mismo, y como lo evidenció El Cuarto Mosquetero en el mes de febrero, la comunidad ha sido reiterativa que, en los procesos de socialización, que deben ser obligatorios de acuerdo a la ley, los han excluido y han invitado a personas, incluso empresas que se verían beneficiadas económicamente con el proyecto.

La comunidad argumenta que desde el inicio del plan piloto de implementación de ‘fracking’ en la zona, no se han llevado a cabo procesos de participación activa, sino que han sido espacios en los que les han comunicado decisiones ya tomadas y no ejercicios de concertación como lo ha ordenado la Corte Constitucional. “Las comunidades tienen derecho a participar en escenarios donde se desarrollen proyectos que tengan impacto sobre el ambiente, incluso cuando no son titulares del derecho a la consulta previa. Es decir, se entiende que el Gobierno Nacional y los demás actores que intervengan en estos proyectos, tienen el deber de garantizar espacios de participación representativa, activa y eficaz, tanto para las comunidades étnicamente diferenciadas, como para aquellas que no lo son”. Señala la Corte en su sentencia C-644 de 2017.

Posterior a esos espacios que la comunidad cataloga de fallidos, se organizaron y de manera conjunta diversas organizaciones sociales pretenden mediante acción de tutela evitar el piloto de ‘fracking’, la cual se encuentra pendiente de fallo por parte de la Corte Constitucional.

Siguiendo con el proceso del piloto de ‘fracking’ el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Minas y Energía, estructuró el marco legal que integró aspectos técnicos, sociales, ambientales y de salud pública, que permite conceder los permisos para las pruebas de esta modalidad extractiva de hidrocarburos. Por lo pronto la Agencia Nacional de Hidrocarburos ya tiene firmados los primeros acuerdos con Ecopetro y Exxon Mobil, empresas encargadas, hasta el momento, de las pruebas piloto. Quedando pendiente que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales emita el respectivo permiso. Es decir, y considerando lo avanzado que está el proceso, en 6 meses iniciarían las pruebas piloto de ‘fracking’ en Colombia.

Comunicador social, periodista y escritor ibaguereño, pero formado en los Llanos Orientales. Es el autor de una serie de cuentos y relatos que dan un acercamiento a la cosmovisión del autor en el realismo. Además, es el autor de la novela El Susurro de las Tripas, el primer intento para la construcción de un universo literario inspirado y desarrollado en los Llanos Orientales.