En víspera de año nuevo, durante el último día del año 1996, inicia el barrio Llano Lindo como urbanización en el municipio de Villavicencio. Para suministrar el agua, el urbanizador entregó un pozo de aproximadamente 80 metros de profundidad, el cual funcionó durante un año y medio, hasta que el sistema de aducción presentó un grave problema, provocando que el líquido se contaminara y generara dificultades como manchas en los tanques de almacenamiento. Ante la situación, la comunidad empezó a reunir comisiones de trabajo.

Bomba sumergible con la que la comunidad empezó a captar el agua del caño Tigre. Foto: Corporación Llano Lindo

Por fortuna, cerca del barrio Llano Lindo pasa el caño Tigre, la fuente de la que empezamos a obtener el agua. Con recursos de la comunidad se compró una bomba sumergible para captar el líquido. Don Adán fue designado como fontanero y se encargaba de poner la motobomba en funcionamiento. La máquina no era para nada liviana, por lo que todas las mañanas el hombre salía desde su casa hacia la bodega, localizada aproximadamente a cinco cuadras, y durante los casi 500 metros de recorrido, observaba a cuál de los vecinos de confianza podía pedirle el favor de ayudarle a llevar la bomba al afluente. Cuando terminaba de bombear, se iba a buscar en las casas aledañas a otra persona para arriscar el peso de la motobomba y subirla de nuevo a la bodega. El proceso se repetía dos veces al día si había buenas condiciones climáticas.

Más abajo, por el mismo caño Tigre, don Cubillos, persona conocida en el barrio por ser el maestro de confianza de muchas casas, tenía una bomba más pequeña con la cual se obtenía el agua para cerca de 10 viviendas. De esta manera, se forjó un tejido comunitario porque a falta de tubería e infraestructura, todos y todas en la zona ponían de su parte para obtener el recurso vital. Hoy en día, aunque las condiciones son diferentes, los vecinos y vecinas del sector tienen la misma disposición a colaborar, ya sea con fuerza, conocimiento o experiencia.

El 12 de diciembre de 1997 la Junta de Acción Comunal (JAC) Urbanización Llano Lindo, se inscribe ante la Cámara de Comercio. Al transcurso de un año, se crea un comité con el fin de hallar la manera de llevar este recurso hídrico a cada una de las viviendas; una ardua tarea que desde el inicio pintó compleja. Sin embargo, con el trabajo y esfuerzo de la comunidad se logró una de las más grandes obras en beneficio propio, crear la red que transportaría el agua para los barrios Llano Lindo y León XIII.

Vecinos trabajan adecuando la fuente de captación para abastecer de agua a la comunidad de Llano Lindo. Foto: Corporación Llano Lindo.

Fue así que la comunidad optó por tomar el agua del caño Buque y los vecinos y vecinas del barrio decidieron aportar un día de trabajo por vivienda. Si la persona no tenía tiempo, pagaba el dinero equivalente a tres jornales, que, en ese entonces, estaban por más de cinco mil pesos. El trabajo comunal dio sus frutos, dejando como resultado la instalación de la línea de conducción del acueducto del barrio Llano Lindo.

Posteriormente, se extendieron casi dos kilómetros de manguera y tubos, viaductos y soportes, gaviones y muros de contención. Y entre conexiones y aireadores artesanales se transportó el agua desde caño Buque hasta el barrio Llano Lindo.

El proceso de gestión comunitaria del agua era evidente, pero fue hasta el 21 de junio del 2000 que la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) aprueba la concesión de agua por cinco años al comité empresarial Junta de Acción Comunal Llano Lindo.

Poco a poco, con el esfuerzo comunitario y las gestiones de los y las representantes del barrio, se fue fortaleciendo el acueducto comunitario. La comisión empresarial se presentó ante una asamblea general que se llevó a cabo en la Secretaría de Participación Ciudadana del Departamento.

El trabajo comunitario sigue tejiéndose aun después de más de dos décadas de contar con un acueducto comunitario. Foto: Corporación Llano Lindo.

Posteriormente, el 18 de mayo de 2013 fue creada la Corporación Llano Lindo, Asociación de Usuarios, Prestador Autorizado de Servicios Públicos Domiciliarios Acueducto y Alcantarillado por un grupo de propietarios y usuarios/as; registrada ante Cámara de Comercio el 02 de enero del año siguiente a su origen.

Hoy en día podemos decir, que nuestra Corporación ha realizado un trabajo satisfactorio de la mano de la comunidad, una labor que se ha prolongado por más de 20 años aportando a un bienestar colectivo. La unión comunitaria sigue dando frutos, tanto así que el 20 de diciembre de 2018, se logró que Cormacarena otorgara una nueva concesión de aguas superficiales de la fuente Caño Buque.

Si quieres conocer más historias de los acueductos comunitarios en Villavicencio, échale un vistazo a la revista realizada por ACER con apoyo de Censat Agua Viva Amigos de la Tierra Colombia y Terre Des Hommes, bajo la edición de El Cuarto Mosquetero. Puedes descargarla aquí: Lucha y resistencia por la gestión comunitaria del agua en el Meta

Acueductos Comunitarios En Red, es una organización que trabaja por demostrar que el agua es un bien común. También se encarga fortalecer los acueductos comunitarios del Meta, por ser un patrimonio histórico de la región.