“La verdadera idea de esto es la revolución, es despertar conciencias, es lograr la unidad”, Nelson Galindo, vocalista de Skanking Beat.

El Ska es un género fusión entre la música afroamericana y los sonidos jamaiquinos, cargado de energía, aquella que invita a bailar y cantar a todo pulmón ante la inequidad social y el racismo.

A mediados del año 2000 el ska llegó haciendo ruido en las calles de la ciudad de Villavicencio, logrando que tiempo después se formaran algunas bandas locales bajo la influencia de la bandera a cuadros blanco y negro que representa esta música; una de estas fue la banda Skantines, la cual aportó para que este movimiento creciera en la región.

Nelson Galindo, un joven amante al ska, fue adquiriendo más conocimiento frente a este género gracias a las bandas locales del momento, así se inspiró para crear en 2008 Yenska, una agrupación de adolescentes en la que lanzó algunas canciones como: ‘Orgullo obrero’ y ‘Tomar y tomar’.

Para el año 2004 se generó un movimiento llamado Rude Boys Villavicencio, el cual busca la unión racial, musical y cultural a través de la incidencia del género y su estilo de vida, motivando a que más personas se integren a este.Además por medio de sus eventos reunían regalos, donaciones, alimentos y dinero para ser destinado a iniciativas con enfoque social.

Yenska llegó a su fin para el año 2011, pero el amor por hacer música no se fue, por eso Nelson insistió en posicionar una banda de este género y junto con otros artistas informarles le dieron vida a El Faro Colectivo, retomando temas de su anterior banda. Sin embargo,él no continuo en dicha banda.

Pero resistencia y pasión es lo que caracteriza a Nelson, quien no esperó mucho tiempo para crear Skanking Beat, una banda que fusiona géneros como reggae, jazz, gypsy y 2tone, convirtiéndose en un gran referente de ska en la capital del Meta.

Skanking Beat durante un ensayo. Foto: Facebook Skanking Beat.

Los integrantes de esta naciente banda son Nelson Galindo, “el soñador”, como lo describen sus demás compañeros, se desempeña como vocalista; Jorhagui Aguilar “Loquito Yorsh”, el amable del grupo quien toca la batería con gran pasión; Kevin Guzmán, “Queen”, quien es el encargado de tocar la guitarra; Jorge Rojas  “Jorgito el talentoso”, a cargo del bajo; Javier Ramírez, “el viejo Javi”, como tecladista; Miguel Díaz, “el hablador”, en el saxofón; Victor Kuta, “el nuevo integrante de la familia”, dedicado al clarinete y Miguel Andanzas, “el pana”, quien domina la melódica.

A tan solo dos años de su creación, Skanking Beat ha participado en festivales como GEGA Fest 2020, Llano Rock Fest, Villavo Ska Fest y Expo-Tattoo. De igual forma, ha podido compartir el mismo espacio con bandas como Papas Ni Pidamos, Sombrero Club, Pies Negros, Rude Ska Klub y la Severa Matacera, entre otras.

Han afrontado diferentes obstáculos pero con “trabajo duro” y “apoyo de unos cuantos” lograron grabar cuatro canciones y comprar sus uniformes, ahora se encuentran en el proceso de creación de su primer álbum discográfico, el cual llevará ocho canciones que hablarán del descontento por la desigualdad y la inequidad social de los países de América del Sur. “Resistimos en pro de un verdadero cambio y toma de conciencia por el cuidado de nuestros ecosistemas naturales, nuestras composiciones son unas gobernantes críticas de los malos que nos han sometido durante siglos”, mencionó Nelson Galindo a El Cuarto Mosquetero.

El saxofón, piano y clarinete de esta banda local seguirán retumbando, no solo en la región sino a nivel nacional, pues Skanking Beat le apuesta a hacer bailar a toda Colombia. Con sus botas, corbatas y tirantas prometen hacer de cada una de sus presentaciones un gran espectáculo.

A continuación puedes escuchar algunos de sus temas:

  1. Tomar y tomar.

2.Verde de verdad.

3. Orgullo obrero.

4.El pozo ska.