En la tarde de este martes, 18 de agosto de 2020 se reunieron en la Plaza de Bolívar, habitantes del área metropolitana Centro Occidente, rechazando las recientes masacres efectuadas en contra de jóvenes en la ciudad de Cali, en el departamento del Cauca y en el municipio de Samaniego, Nariño.

Manifestación en Pereira, Risaralda contra las masacres en Colombia.
Foto: Carlos Mario Marín

Las manifestaciones de las y los asistentes giraron en torno a las exigencias al Gobierno Nacional, para que tome acciones efectivas que protejan la vida de la población. En este orden de ideas, también se puso en evidencia la gran cantidad de masacres ocurridas durante lo corrido de este año, el asesinato sistemático de líderes y lideresas sociales, así como las recientes amenazas de muerte en contra del Senador colombiano Iván Cepeda Castro, de su familia y equipo de trabajo.

Los asistentes aprovecharon además para exigir respeto a diversos derechos que han sido violados desde el inicio de la cuarentena e incluso desde antes, tales como el despojo de tierras, el desplazamiento que crece de nuevo por causa de la violencia y el incumplimiento de los acuerdos de paz entre el Estado colombiano y la extinta guerrilla de las FARC-EP.

Manifestación en Pereira, Risaralda contra las masacres en Colombia.
Foto: Carlos Mario Marín

Aprovecharon además para exigirle al alcalde de la capital de Risaralda, Carlos Maya, que entregue soluciones a las y los vendedores ambulantes y estacionarios de la ciudad, quienes se han visto fuertemente afectados tanto en términos económicos, como de su calidad de vida, pues derivado de las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional, y que el mandatario de los pereiranos/as ha recogido y aplicado en esta capital, dicha población no pudo trabajar durante varios meses y al día de hoy, las ventas no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas.

Finalmente, se convocó a una movilización para el próximo viernes, 21 de agosto, con el fin de seguir exigiendo respeto por la vida de las y los colombianos, que cese el ataque a los liderazgos sociales y que el Gobierno adopte medidas serias para frenar “el río de sangre que se ha desatado desde hace dos años”.

Polarizador para develar intereses que mueven el mundo. Integrante del Congreso de los Pueblos.