Luego de conocerse el caso de una mujer que fue empalada en zona rural de Restrepo, diferentes organizaciones sociales y feministas se han unido para exigir justicia y declarar un estado de emergencia para las mujeres en el Meta, dadas las elevadas cifras de violencia basada en género que se han presentado durante los últimos años y que aumentaron durante el confinamiento. 

El pasado 27 de junio, en el municipio de Restrepo, sobre pastizales aislados que resultan abrumadores cuando el peligro acecha, una mujer de 27 años de edad, fue empalada. El acto atroz ha generado indignación colectiva. 

Luego de ser encontrada en ese deplorable estado, fue trasladada hasta un centro asistencial de Restrepo y posteriormente, fue llevada hacia la capital del Meta, donde fue operada y en estos momentos se encuentra en recuperación. 

Ante la gravedad del caso, la Gobernación del Meta emitió un comunicado exigiendo a las autoridades competentes esclarecer los hechos que rodean este caso de violencia basada en género. 

Asimismo, la secretaria de la Mujer, Familia y Equidad de Género, Yenny Montaña, hizo presencia en el municipio de Restrepo para activar los actos urgentes a través de la ruta de atención de violencia de género, restablecer los derechos de la víctima. 

Alejandra Mayorga, representante del Observatorio Popular de Género, señaló que desde la Red Departamental de Mujeres de Veedurías del Meta por una vida libre de violencias para las mujeres se ha elevado el furor colectivo y profundo, no solo por lo sucedido en el municipio de Restrepo sino por las cifras de agresiones contra la mujer que actualmente sitúan al departamento en los primeros cinco lugares con respecto a las violencias basadas en género. 

Para exigir celeridad en la atención del caso y la búsqueda del victimario, diferentes organizaciones sociales y feministas alzarán su voz de indignación frente a este violento hecho, realizando un plantón a las 5:00 p.m. del día de hoy, 30 de junio frente a las instalaciones de la URI y la Fiscalía en el barrio Barzal de Villavicencio. Asimismo, en los municipios, algunas personas van realizar cacerolazos desde sus casas, o en otros sitios, realizarán plantones pacíficos en las plazas centrales. 

Según Mayorga, las manifestaciones no serán solo por el caso expuesto a lo largo de este artículo, sino por la falta de contundencia en las rutas de atención que deben velar por una vida libre de violencias para las mujeres, pues en general, el acceso a la justicia, protección y prevención para lograr cambios profundos para las víctimas, resulta complejo. 

“Las autoridades no responden y algunos medios de comunicación muestran estos casos como un show mediático, hacen y perpetúan la revictimización de las mujeres”, mencionó Alejandra.

Es por eso que hace un llamado de atención a los medios de comunicación que en su afán de informar sin generar algún tipo de cambio o de transformación para ayudar a las víctimas, solo enfatizan sus vidas, profesiones o su tipo de vestimenta en vez de contribuir a investigar e incentivar a la ciudadanía a que dé información pertinente para encontrar al victimario. 

Pero no solo han sido las autoridades y los medios de comunicación los que han actuado para seguir promoviendo y justificando las violencias en género. Según Mayorga, la ciudadanía, también ha tenido cabida en esta problemática, pues generalmente, cuando surgen estas agresiones contra las mujeres, se indigna pero al otro dia se olvida de que estos hechos se replican a diario en el departamento, y que otros se vuelven más visibles que otros.  

Finalmente, Alejandra señaló que es necesario que las entidades competentes empiecen a implementar la Ley 1257 del 2008, “Por la cual se dictan normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres, se reforman los Códigos Penal, de Procedimiento Penal”, con el fin de garantizar los derechos de las mujeres y terminar con los diferentes tipos de violencias a las que son sometidas a diario.