“Las pacas digestoras aparte de ayudar al medio ambiente a descontaminar la madre naturaleza, también están ayudando a crear tejido social”. 

La comunidad de la urbanización La Madrid, etapa dos, viene aprovechando sus residuos orgánicos, hace más de un año a través de una técnica de compostaje denominada ‘Paca Digestora Silva’, creada por Guillermo Silva, tecnólogo ambiental, promotor del reciclaje orgánico y amante de los bosques, nacido en la ciudad de Medellín. Cabe mencionar que esta técnica consiste en el prensado de residuos orgánicos por medio de capas de material vegetal y orgánico. 

Esta iniciativa se replicó en la urbanización La Madrid de Villavicencio, a raíz del problema de basuras que se generaba en los parques y terrenos baldíos del sector, donde Alberto Riaño, habitante de la zona manifestó que, “anteriormente la gente llegaba aquí a botar escombros, basuras, excrementos de los perros y todo lo botaban en bolsas plásticas”, es allí donde la comunidad decide unirse y realizar esta alternativa de compostaje. 

Liderados por colectivos de ambientalistas los y las habitantes del sector pusieron en marcha la construcción de las pacas digestoras, iniciaron con la creación de unos moldes hechos en madera, simulando un cajón, donde paulatinamente son superpuestas capas de residuos orgánicos y material vegetal como, hojarascas, chamizos y poda. 

Al mismo tiempo que se va realizando el llenado de estas pacas digestoras se les debe ejercer presión para lograr que se compacten, y así, reducir la presencia de oxígeno, esta forma de compostaje busca la fermentación de residuos de manera que se descompongan sin generar contaminación. 

Según lo cuentan los mismos habitantes del sector, en un principio hubo rechazo y escepticismo para implementar esta alternativa en su barrio, pues creían que los malos olores y los roedores iban a aumentar. “Las mismas comunidades se dan cuenta que no hay malos olores, no hay moscas, no hay roedores, no hay ningún vector que pueda identificarse como nocivo, entonces se unen en el propósito y empezamos a ser cada vez más en este ejercicio” así lo comentó, Ángel Rivera, líder de esta iniciativa.

Según datos de la ONU, los gases de efecto invernadero provenientes de los desechos son un factor fundamental que contribuyen al cambio climático, en 2016 el 5% de las emisiones mundiales provenían de la gestión de desechos sólidos, sin incluir transporte.

Ante esto, Ángel Rivera concluye que “bajamos también la liberación de gases efecto invernadero, puesto que en la paca digestora silva no se produce un proceso putrefactivo, se desvía la ruta metabólica hacia la fermentación, allí se produce básicamente alcoholes, esos elementos se van a descomponer por una dinámica natural, generamos también condiciones de aves polinizadoras en el ejercicio de ayudar a fomentar la seguridad alimentaria porque allí en las pacas podemos sembrar plantas ornamentales y para el consumo como legumbres o bebidas aromáticas”.

Una vez se haya completado el llenado de esta paca digestora, luego de cinco o seis meses se convertirá en un abono totalmente natural. Ahora, la comunidad de La Madrid siguen realizando pacas digestoras y a su vez cultivando alimentos en estas tierras fértiles, teniendo así, seguridad alimentaria para el sector. 

Para Blanca Linares, habitante del sector y participante de esta iniciativa, se ha logrado que, “los vecinos se encargan de conseguir la poda, de traer los residuos, de venir a ayudar, y todos los domingos hay una celebración alrededor de la paca, las pacas digestoras aparte de ayudar al medio ambiente de descontaminar la madre naturaleza, también están ayudando a crear tejido social”.