Había una vez un pueblo que sonreía,
que cantaba y que gritaba de alegría,
que importante es la sonrisa, que importante
es el abrazo, pero ellos no lo sabían.

Hoy las sonrisas se esconden detrás de las cortinas del miedo,
la tristeza y detrás de la desesperanza, se esfuma la alegría
entre el llanto y la tristeza, y el abrazo se vuelve un ritual prohibido y místico
La soledad se vuelve el mejor arma pero la peor compañía,
El aire es tan valioso como el agua pero se hace tan escaso para muchos.

Quién pensaría que nuestra fragilidad
fuera menos importante que nuestra arrogancia y falta de empatía,
Hoy solo queda la esperanza de ganar una guerra perdida
Contra nuestra desobediencia, prepotencia y nuestro ego.

Desafiamos a lo más poderoso sobre la vida y hoy somos víctimas de todo ello
Solo esperamos en ti, pues al menos los que creemos en ti,
Mientras esperamos que llegue el momento de la tregua,
para valorar lo que olvidamos,
lo que olvidamos por distracciones banales que se acaban con el tiempo,
¡es tiempo de reflexionar, y priorizar!,
porque el oxígeno ya tiene precio y se nos escapa,
y el tiempo es nuestra única ventaja….

Autor: OP