En abril del 2020, cuando el covid-19 empezaba a propagarse en Latinoamérica, fotos y videos de Guayaquil, Ecuador, mostraban cómo muchos cadáveres yacían en las calles y los pasillos de los hospitales esperando durante horas a ser recogidos, llegando a un punto en el que las funerarias colapsaron. 

Ante esa situación, El Cuarto Mosquetero se contactó en ese momento con varias funerarias de Villavicencio con el fin de saber si estaban preparadas o no, para enfrentar una situación similar. Conozca la investigación aquí: ¿Están las funerarias de Villavicencio en capacidad de enfrentar un caso de múltiples decesos por COVID-19?

El secretario de Gobierno del Meta, Carlos Humberto Osorio explicó en entrevista con Noticias Ya, que en Villavicencio se presentaba un colapso en la capacidad de los tres hornos crematorios que existen en la ciudad y que no alcanzan a cremar a quienes han muerto esta semana, lo que ocasionaba un represamiento de casi 70 cadáveres sin ser cremados. No es para menos, pues la capital del departamento recibe pacientes de otros municipios y departamentos de la Orinoquia para ser tratados de covid-19 en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de las clínicas particulares y el Hospital Departamental.

Por su parte, Giovanny Beltrán, secretario de salud del Meta, señaló que la situación para Villavicencio es preocupante. “Teníamos dos hornos crematorios funcionando al 100%  Jardines de la Esperanza y Jardines del Llano y otro que venía trabajando a la mitad que es Inversiones La Paz. En reuniones adelantadas con la Alcaldía y la Gobernación acordamos que Inversiones La Paz entre a funcionar al 100%  ofreciendo sus servicios a la comunidad”, le dijo el funcionario a Villavicencio Día a Día. 

El panorama de las funerarias es hoy diferente al del año pasado cuando recién se extendía la pandemia en el departamento. Por ejemplo, Olga Lucía Moreno, gerente de Planes e Inversiones La Paz, le comentó a El Cuarto Mosquetero que, aunque actualmente están pudiendo solventar la situación, han tenido que pasar de prestar sus servicios de cremación exclusivamente a clientes afiliados, a extenderlo a otras funerarias de la ciudad que no están dando abasto. No obstante, Moreno señaló que ayer quedaron siete cuerpos a la espera y que serán cremados hoy, una cantidad que está dentro del rango que usualmente manejan, que es de seis a ocho cadáveres por día. 

Pero, si la curva sigue en ascenso, la situación podría empeorar y habría necesidad de tener un contenedor para guardar los cuerpos que queden a la espera de ser cremados. Moreno afirmó que es necesario el apoyo tanto de la Alcaldía como de la Gobernación para obtener el refrigerador.        

Este medio se contactó con la secretaria de Salud de Villavicencio, Tanýa Cortés, quien explicó que para enfrentar una posible crisis, se acordó con la funeraria Los Olivos implementar una carpa con aire acondicionado en el cementerio Jardines de la Esperanza, con el fin de disponer los muertos que se encuentran en ataúdes. 

Actualmente, la cifra de muertes por covid-19 en la ciudad está en 6,4, lo que significa un aumento, pues hace unas semanas estaba en 4. Y a este número se suman las personas que han fallecido por causas diferentes al virus o que vienen en muy mal estado de salud desde otros municipios y mueren en la capital del Meta, afirmó Cortés. 

La Secretaria analiza que, el aumento de la demanda de incineración en Villavicencio se está dando por tres factores:

  • Aumento de muertes por covid-19
  • Traslado de personas desde otros municipios para ser atendidas en Villavicencio
  • Las familias e incluso clínicas creen que la cremación es obligatoria

Y es que, en esta última razón, Cortés explicó que, aunque el año pasado el Ministerio de Salud emitió la directriz de que las personas fallecidas por covid-19 debían ser obligatoriamente cremadas para evitar riesgos, esa instrucción cambió poco después y actualmente es posible que las familias que así lo quieran, puedan optar por la inhumación de un ser querido que haya muerto a causa del virus. 

“Insisto, para evitar riesgos a la salud pública, el llamado es a que, las familias que así lo deseen entierren a sus seres queridos. En Villavicencio los cementerios tienen la capacidad para inhumaciones, para cremación no tenemos la capacidad requerida porque solo tenemos tres hornos que pueden cremar seis cuerpos en promedio”, señaló Cortes.  

Sin embargo, en estos momentos, la crisis ha bajado un poco. De hecho, en una visita realizada ayer en la funeraria Los Olivos y que serían cremados en Jardines de la Esperanza, se evidenció que habían 27 cuerpos a la espera de ser cremados, una cifra mucho menor a la que se presentó hace unos días. 

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.