El 4 de junio, en medio de un ataque armado a la Policía Nacional, Beatriz Cano resultó gravemente herida. Tras batallar tres días, falleció en una clínica de Cali. 

“ella llegó se enamoró y dejó semilla. Se enamoró de la palabra y de los corazones libres, se enamoró de la lucha digna que palpita por los rincones del territorio y que da vida a la vida”, dice en homenaje escrito que realizó el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) a Beatriz Helena Cano Uribe, comunicadora del tejido de comunicaciones de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, quien falleció a los 34 años de edad en la clínica Valle del Lili de Cali, donde previamente se le diagnosticó un cuadro de muerte cerebral. 

“Las balas asesinas”, “los violentos”, solía decir Beatriz con una sensación entre ira y tristeza, en el sistema informativo Kweta Susuza de Radio Payumat 101.0 de Santander de Quilichao, para el Norte del Cauca, afirma el CRIC, el cual la describe como “una antioqueña que echó raíz y dejó semilla acá en el Cauca”; y la recuerda como una mujer alegre, rebelde, crítica y fuerte que amaba compartir café, chirrincho y no dudaba en denunciar las injusticias y visibilizar las luchas y resistencias de las comunidades indígenas de la región. 

Beatriz creía en la comunicación participativa, por eso siempre se le veía “entrevistando al comunero, a la mayora, al joven, a la Kiwe Thegna, a las autoridades y líderes, a la comunidad”, para, desde la radio, hablar de la guardia indígena y su invaluable labor, de las mujeres y su rol esencial para la vida, y de la juventud con su alegría.

“A esa mujer que siempre rechazó la guerra, esta vez le tocó de muy cerca, quedó en medio de dos grupos armados, dos actores de un conflicto y le quitaron la vida”, dice el CRIC. Recordemos que la mañana del pasado 4 de junio, en el sector de la Vuelta de la Mama, del municipio de Santander de Quilichao, Cauca, la camioneta en la que se transportaba la comunicadora junto a su hija Ayelen Güetuo de 5 años de edad, la autoridad indígena Juan David Güegüe, Aleida Perafán y el también comunicador, Cesar Galarza; quedó atrapada en medio del ataque armado perpetrado, al parecer, por disidencias de las Farc a la Policía Nacional. 

Durante el atentado fallecieron los comuneros Juan David y Aleida, y los patrulleros Carlos Jiménez Delgado y María Isabel Ángulo. Beatriz, su hija y Cesar habían quedado gravemente heridos, por lo que fueron trasladados a Cali para recibir asistencia médica. Sin embargo, la comunicadora no resistió y falleció en la mañana del 7 de junio. 

“Beatriz pasa a estar con los alegres y acá en esta familia que se construyó en la lucha, la lloramos, es difícil creer que ya no está en este espacio, sin embargo desde acá lucharemos en su nombre, seguiremos caminando y alzando la voz del pueblo. Beatriz, gracias por tanto, nos vemos en la próxima minga”, finaliza el homenaje rendido por la CRIC a la comunicadora del pueblo indígena a la que la guerra le apagó la vida. 

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.