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Kpopers en Colombia se movilizan para apoyar a Iván Cepeda y Aida Quilcué

No es la primera vez que el movimiento se une para apoyar causas que consideran justas. En el Paro Nacional del 2021, usaron su fuerza digital para apoyar las movilizaciones. 

Las y los fans del K-pop han entrado de lleno en la contienda política de cara a la segunda vuelta presidencial. A través de distintas plataformas digitales, han comenzado a organizarse para respaldar la candidatura de Iván Cepeda, quien tras la jornada electoral del 31 de mayo avanzó a la segunda vuelta, donde se enfrentará al candidato de ultraderecha Abelardo De La Espriella.

Aunque el fenómeno del Hallyu reúne a seguidores y seguidoras de innumerables grupos, uno de los fandoms más visibles y organizados suele ser el de ARMY, la comunidad de fans de BTS. Algunas de sus fans han compartido y resignificado canciones como Silver Spoon (Baepsae), NO y otras piezas del grupo cuyos mensajes abordan temas como la desigualdad social, las presiones generacionales y la inconformidad frente al statu quo.

La página Kpopers con el Pacto, creada en Facebook durante la campaña presidencial de 2022 para apoyar a Gustavo Petro y Francia Márquez, ha retomado su actividad con el objetivo de impulsar la candidatura de Iván Cepeda y Aída Quilcué. También se han estado moviendo en Instagram con la cuenta @pactoxkpopers y en X con @jinkookalien. 

El contenido se ha enfocado en hacer pedagogía sobre las propuestas del candidato mediante formatos propios de la cultura fan, como fancams, fotografías editadas y memes protagonizados por sus artistas favoritos. En sus publicaciones también incorporan expresiones populares del K-pop, como oppa —término coreano que las mujeres utilizan para referirse a hombres mayores que ellas, ya sea un hermano, pareja o figura cercana— y unnie —empleado por mujeres para dirigirse a otras mujeres mayores, como hermanas o amigas de mayor edad—.

Sin embargo, esta no es la primera vez que las comunidades de fans del K-pop participan en debates y movilizaciones sociales en Colombia. Durante el Paro Nacional de 2021, miles de seguidores y seguidoras utilizaron su capacidad de organización en Twitter —hoy X— para contrarrestar etiquetas que consideraban estigmatizantes contra las manifestaciones, inundando las tendencias con contenidos alternativos y demostrando el alcance de sus redes digitales.

Para ampliar la información: Kpopers tumban hashtags uribistas, así ha sido su contribución al Paro Nacional en Colombia 

Este antecedente está estrechamente relacionado con la iniciativa de apoyar a Iván Cepeda, pues el candidato encarna varias de las banderas con las que el movimiento k-popero ha mostrado afinidad: la defensa de los derechos humanos, la construcción de paz, la equidad y la justicia social. Este respaldo no solo se ha expresado desde Colombia, sino también a través de referentes reconocidos dentro de la comunidad k-popera latinoamericana. Es el caso de YG Liebers, una de las páginas especializadas más influyentes de la región, que ha manifestado públicamente su respaldo la campaña. En las publicaciones relacionadas pueden encontrarse comentarios de seguidores de distintos países que expresan solidaridad con la iniciativa y preocupación ante la posibilidad de un gobierno que, a su juicio, representaría posturas racistas, discriminatorias o excluyentes. 

Como ya se mencionó antes, el fandom del K-pop está conformado mayoritariamente por personas jóvenes que, en distintas ocasiones, han demostrado una marcada sensibilidad frente a causas sociales. Esto puede resultar contradictorio para quienes observan el género únicamente como un producto de una de las industrias culturales más exitosas del capitalismo global. Sin embargo, también evidencia la capacidad de las audiencias para resignificar los contenidos que consumen y convertir sus espacios de encuentro en plataformas de organización colectiva y participación política. De hecho, esta aparente contradicción fue abordada recientemente por El Cuarto Mosquetero en la columna de opinión: K-Pop: ¿subcultura o puro marketing?.

Lo innegable es que el respaldo de estos sectores alcanzó tal visibilidad que uno de los símbolos más reconocibles de la cultura popular surcoreana, el llamado “corazón coreano”, comenzó a asociarse con Cepeda. Lejos de mantenerse al margen, la campaña acogió esta influencia y la incorporó a su narrativa visual. El propio candidato y algunas de sus aliadas como María José Pizarro y Mafe Carrascal han aparecido en fotografías y videos realizando el popular gesto con los dedos como una forma de reconocer y conectar con este apoyo juvenil. 

No obstante, la relación entre la política progresista colombiana y los fandoms del K-pop no es nueva. Durante la campaña presidencial de 2022, Gustavo Petro también recurrió al gesto del corazón coreano para agradecer el respaldo de comunidades k-poperas que impulsaron contenidos y conversaciones en redes sociales para apoyarlo.

La magnitud del fenómeno ha trascendido las fronteras nacionales. Lo que ocurre actualmente con el fandom del K-pop en Colombia ha despertado interés incluso en Corea del Sur, donde los medios ya empezaron a difundir el papel que están desempeñando las y los seguidores del género en el escenario político colombiano. Lo que empezó como una movilización digital de nicho se ha convertido en un caso llamativo de articulación entre cultura popular, participación juvenil y acción política.

Aunque las comunidades kpopers parecen haber sido uno de los motores iniciales de la movilización digital en apoyo a Iván Cepeda durante la segunda vuelta, la iniciativa fue ampliándose hasta integrar distintos fandoms y comunidades en línea, dando lugar a espacios más amplios de articulación como Fandoms por la Vida, refeljando una transformación más amplia de la cultura digital contemporánea, en la que se han sumado experiencias de otros grupos de fans altamente activos en internet, como las Swifties (seguidoras de Taylor Swift), los Morat Lovers o Moratianos (seguidores de Morat), Loves (seguidoras de Dua Lipa), Livies (seguidoras de Olivia Rodrigo), entre otros.

Incluso surgieron las Otakus Por el Pacto que explican propuestas de campaña a través de ilustraciones inspiradas en el manga y los Emos Por el Pacto, cuyos contenidos apelan al humor característico de esta subcultura con la consigna: «Nos queremos morir, pero no así».

Pero la creatividad no termina ahí. De hecho, es probable que sigan surgiendo nuevas propuestas nacidas de la combinación entre participación política, cultura de internet y comunidades juveniles. Ya hasta se publicó el fanfic “Las Flores del Capitolio”, en Wattpad, el cual está ambientado en 1987, donde Julieta Uribe Vélez protagoniza un triángulo amoroso con Iván Cepeda y Gustavo Petro, mientras Álvaro Uribe Vélez aparece en la historia como su hermano. Porque, al parecer, en internet ninguna figura pública está a salvo de convertirse en personaje de ficción. 

Más allá de las diferencias entre sus intereses culturales, estas comunidades comparten la capacidad de movilizar personas, producir contenidos, posicionar conversaciones en redes y construir formas de participación colectiva. Lo que hoy se observa en Colombia es precisamente la convergencia de esas lógicas de organización digital lideradas en su mayoría por jóvenes en torno a una coyuntura política específica.