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Red Somos: un “centro comunitario de la diversidad” en Villavicencio

La organización, con casi dos décadas de trabajo, llega al Meta con una apuesta por la defensa de derechos, la prevención del VIH, acompañamiento para las personas que viven con el virus y la creación de un espacio seguro para las diversidades sexuales y de género.  La sede cuenta con servicios gratuitos de salud, acompañamiento psicosocial y asesoría jurídica.

Por: Simón Zapata y Shirley Forero Garcés

A Villavicencio llegó recientemente Red Somos, una organización de base comunitaria con casi dos décadas de trayectoria en Colombia, la cual abrió una sede en la capital del Meta con el propósito de fortalecer la defensa de los derechos, promover la prevención del VIH y ofrecer acompañamiento integral a quienes enfrentan situaciones de discriminación.

«Somos una organización de las comunidades LGBTI, de las comunidades que vivimos con VIH, de las comunidades migrantes. Y hemos dedicado nuestro trabajo a un asunto fundamental en la agenda de los sectores LGBTIQ+ y es la prevención, atención del VIH y las ITS», explicó Miguel Barriga, director ejecutivo de Red Somos.

Según Miguel, aunque Red Somos trabaja en la defensa de los derechos de las diversidades sexuales y de género, una de sus principales líneas de acción es la prevención y atención del VIH. Señaló que la homofobia, la discriminación y la exclusión han hecho que poblaciones como los hombres gays, las personas trans y las personas bisexuales enfrenten una mayor afectación por el virus, razón por la que la organización también centra sus esfuerzos en promover el derecho a la salud y el acceso a la prevención.

“No hay lucha LGBTI sin derechos, pero tampoco hay lucha de derechos sin contemplar esas afectaciones que, en razón de la discriminación, están más cercanas a nuestras vidas como el VIH”, mencionó. De hecho, Diego Alexander Acosta, hombre homosexual, menciona que “al ser diagnosticado te enfrentas a un estigma que al día de hoy es tan grande que te puede costar tu empleo y la misma vida”. 

Esa realidad también afecta la manera en la que las personas con VIH se autoperciben en la capital del Meta. Según sugieren los resultados del estudio “Autoestima sexual y actitudes hacia el uso del condón en personas que viven con VIH en Villavicencio” realizado por los psicólogos Diego Alejandro Garcés Rojas y David Mauricio Rodríguez Machado: “la  sexualidad  de  las  personas  que  viven  con  VIH  no  puede  comprenderse  únicamente desde indicadores biomédicos o desde la lógica de prevención del riesgo, sino que requiere incorporar dimensiones subjetivas vinculadas  al  bienestar, la autoimagen y el estigma”.

La investigación académica analizó la autoestima sexual y las actitudes ante el uso del condón en una muestra de 150 personas con VIH en Villavicencio, de las cuales, 60 eran homosexuales, 47 bisexuales y 43 heterosexuales. El estudio reveló que la discriminación y el estigma social son factores críticos que deterioran profundamente el bienestar sexual de quienes viven con VIH, manifestándose en bajos niveles de autoestima sexual y elevados puntajes de depresión y preocupación durante la actividad íntima

Estas experiencias negativas no solo afectan la autopercepción y la salud mental de las y los pacientes, sino que también actúan como barreras psicológicas que intensifican el miedo al rechazo y complican la negociación del uso del condón, a pesar de que las actitudes generales hacia este método preventivo sean mayoritariamente favorables.

Por ello, el estudio recomienda que la atención en salud no sea exclusivamente biomédica, sino que integre un acompañamiento psicosocial profundo. Además, destaca la necesidad de fortalecer la comunicación asertiva para mejorar la calidad de vida de la población que vive con VIH.

Una apuesta por el Meta

La llegada de Red Somos al departamento no parte de cero. La organización ya había desarrollado algunas acciones con liderazgos del municipio y encontró así la posibilidad de ampliar su trabajo, especialmente con jóvenes LGBTIQ+.

«Nosotros habíamos hecho algunas acciones a través de algunos líderes, de algunas organizaciones, conocemos a varia gente, hemos trabajado con personas viviendo con VIH y se nos dio la posibilidad de ampliar nuestro trabajo, en particular el trabajo con jóvenes LGBTI”, recuerda Miguel.

A este sentir se suma Diana Gómez, abogada constitucionalista y coordinadora de la sede local, quien fue una de las principales impulsoras de este proyecto: «Yo fui quien estuvo insistiendo en que pudiéramos abrir la sede en Villavicencio porque crecí acá. Sabía que existían muchas necesidades alrededor de la población LGBTIQ+ y que no había organizaciones referentes que trabajaran la prevención en salud sexual».

Con ella coincide Ale Osorio, chico trans e integrante del colectivo Orgullo Crítico, desde donde trabaja por la defensa y reivindicación de los derechos de las diversidades sexuales y de género en Villavicencio. Además, se vinculó a Red Somos como trabajador social, convencido de la importancia de acompañar a quienes atraviesan estas realidades. Para Ale, la labor de la Corporación es especialmente necesaria porque aún existen “personas que incluso no conocen su diagnóstico hasta la fecha”.

Ale Osorio, integrante del colectivo Orgullo Crítico y trabajador social en la sede de Red Somos. Foto: Shirley Forero Garcés

Ese trabajo resulta especialmente significativo en un departamento como el Meta, donde aún persisten prácticas conservadoras, así como expresiones de discriminación y violencia contra las diversidades sexuales y de género. Un reflejo de ello es Nikole Torres, una mujer trans que fue asesinada el 28 de junio de 2026 en el barrio Villa Suárez de Villavicencio, precisamente durante la conmemoración del Día Internacional del Orgullo de las diversidades sexuales y de género. 

Para ampliar la información: Durante el Día del Orgullo asesinan a mujer trans en Villavicencio

«Una comunidad como la comunidad llanera, que tiene tan arraigadas prácticas culturales, pues necesita que hablemos de diversidad, necesita ver que esto existe y que, lejos de ser algo que nos separe, la diversidad enriquece. A eso venimos un poco, a decir que existimos, que las personas LGBTIQ+ somos ciudadanos de primera categoría como cualquier otro ciudadano, pagamos los mismos impuestos, por lo tanto tenemos los mismos derechos y los mismos deberes”, afirmó Miguel.

Un centro comunitario

La sede funcionará como un espacio de encuentro para la población diversa y las juventudes, con servicios gratuitos de salud, acompañamiento psicosocial y asesoría jurídica. «Es la sede Red Somos, pero en general lo que queremos es que la gente lo asuma como un espacio seguro, como un centro comunitario de la diversidad. La casa de Red Somos es un espacio seguro donde tú puedes ser, donde puedes encontrar grupos socioculturales», aseguró Miguel. Ale también tiene esa perspectiva: “Como población podemos acudir a sus instalaciones para aterrizar ideas que tengamos o propuestas que tengamos en mente”.

Entre la oferta se encuentran grupos de literatura, el colectivo Somos Positivos para personas que viven con VIH, pruebas gratuitas de detección de esta enfermedad para jóvenes entre 14 y 25 años, acompañamiento a tratamientos, atención en salud mental y apoyo jurídico en casos de discriminación o dificultades para acceder al sistema de salud.

La urgencia de estos servicios responde a un vacío histórico en salud preventiva en la región, según advierte Diana: «Villavicencio es un territorio donde no se ofrece PrEP ni PEP. Juntamos la información científica y lo que nos dicen los líderes para cubrir estas necesidades, porque incluso en la institucionalidad aún falta mucha información sobre lo que implica hacer pruebas rápidas y prevención».

Diana Gómez, coordinadora de la sede de Red Somos en Villavicencio. Foto: Shirley Forero Garcés

Miguel aseguró que «parte de nuestra estrategia es la incidencia política y la participación. De hecho, nuestro lema de Red Somos es ‘Incidir para decidir’. Y seguramente tendremos discusiones al respecto, pero los derechos son derechos, no se discuten”. Eso sí, lo harán siempre poniendo de frente la necesidad de políticas públicas y de acciones afirmativas para las diversidades sexuales y de género. 

Diego Alexander, poco tiempo después de saber que vive con VIH empezó a asistir a procesos y actividades en Red Somos de Bogotá. “Cuando supe que iba a venir a Villavicencio me dio mucha alegría de saber que podía conocer más personas con el diagnóstico, crear comunidad y redes de apoyo entre nosotros y nosotras y desarrollar más el orgullo seropositivo para luchar con el estigma, escuchándonos y apoyándonos para saber que no estamos solos”. 

Estar organización, dice Diego Alexander, permite “la integración, las actividades grupales, las discusiones, los debates, las risas, el encuentro, el alimento, la creación de vinculos, el hacer amigos, nos permite relacionarnos de forma sana en una ciudad como Villavicencio donde no hay otros espacios así”. 

«Todas las vidas importan y las vidas trans importan»

Miguel también se refirió al caso de Nikole Torres, señalando que: «Lo primero es decir que todas las vidas importan y las vidas trans importan, todas. Y que efectivamente al Estado le corresponde garantizar la protección de las personas LGBTIQ+, en particular de las mujeres trans, que están siendo las más afectadas. Y no solo proteger, sino también ir hasta el final de las investigaciones y de la justicia frente a estos asesinatos.»

Para él, estos crímenes de odio resultan incomprensibles. Considera que detrás de cada persona hay una familia, sueños, responsabilidades, preocupaciones y una vida que merece ser respetada. Al final, lo único que los diferencia es hacia quién han decidido dirigir su amor. 

Aunque las personas diversas asumen las mismas responsabilidades económicas y tributarias que el resto de la población, también enfrentan barreras adicionales para acceder a derechos fundamentales. En el ámbito laboral, las brechas persisten pese a una participación significativa de la población en el mercado de trabajo. Según el DANE, entre junio de 2025 y mayo de 2026, la tasa de desempleo de esta población fue de 10 %, frente al 8,5 % entre la población no diversa. 

La diferencia también se había evidenciado en 2023, cuando el desempleo de la población diversa alcanzó el 14,12 %, frente al 10,63 % de la población no diversa. Ese año, el DNP encontró que la brecha se presentaba en 30 de las 32 ciudades analizadas, lo que evidencia que las dificultades de acceso al empleo no se concentran únicamente en algunos territorios.

En materia educativa, la discriminación también representa una barrera para el acceso y la permanencia en el sistema. Una encuesta citada por la Corte Constitucional encontró que 64 % de estudiantes de las diversidades sexuales y de género había experimentado discriminación por parte de sus pares o del personal educativo, mientras que 67 % manifestó sentirse inseguro en su institución debido a su expresión de género. 

Además, 23 % había evitado asistir a clases por miedo a ser agredido. Las desigualdades son particularmente marcadas para las personas trans: según datos citados por el DNP, solo 25 % de las personas trans participantes en una encuesta de 2020 había alcanzado educación universitaria, frente al 44 % de las personas cisgénero LGB. Entre las barreras identificadas están el acoso escolar, la falta de recursos económicos y la ausencia de apoyo familiar.

Permanecer cuando otros se van

La apertura de la sede coincide con un momento en el que varias organizaciones internacionales y de derechos humanos han reducido o finalizado su presencia en el Meta.

Frente a ese panorama, Miguel reconoció que «Hoy las organizaciones pasamos por una situación compleja en nuestra sostenibilidad. La cooperación se va, tenemos unas políticas exteriores de la nueva geopolítica que inclusive ponen en el centro nuestros derechos, pero por los antiderechos. Entonces se necesita que organizaciones como Red Somos hagamos presencia.»

Agregó que el aumento de los discursos de odio hace más necesaria la existencia de espacios seguros para las personas diversas: «Definitivamente hoy, donde en el mundo se exacerban discursos de odio, necesitamos espacios como estos donde entre todos, todas y todes nos cuidemos, donde todos podamos sentirnos seguros, donde todos podamos decir que ser lo que somos no nos hace ni delincuentes, ni enfermos, ni antisociales. Entonces este espacio lo que busca es eso, ser un espacio que protege.»

En 2025 Caribe Afirmativo documentó 270 personas de la población diversa asesinadas en Colombia, es decir, aproximadamente una cada 32 horas. Los homicidios ocurrieron en 27 departamentos y Bogotá. Valle del Cauca registró 46 casos, Antioquia 41 y Bogotá 40; estos tres territorios concentraron 47,04 % de los homicidios documentados.

La organización también registró 1.184 amenazas contra personas diversas, 1.531 casos de violencia intrafamiliar, 628 casos de violencia sexual, 360 actos discriminatorios, 108 casos de violencia policial y 17 desapariciones forzadas, 10 casos de trata y 3 de reclutamiento forzado.

En cuanto al Meta, no existen cifras actualizadas y consolidadas sobre discriminación contra personas con orientaciones sexuales y de género diversas. Sin embargo, el diagnóstico que sustentó la Política Pública LGBTIQ+ del departamento documentó 37 casos de discriminación en entornos escolares, entre ellos bullying, rechazo, maltrato y burlas contra estudiantes pertenecientes a esta población en 11 municipios. El documento señala además casos en los que estudiantes fueron expuestos públicamente ante sus familias por personal escolar.

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Además, en su documento Análisis Sistémicos de las Políticas Públicas Sociales, publicado en 2024, la Gobernación afirmó que “la violencia y la discriminación contra la población LGBTI siguen siendo problemas serios en el departamento del Meta”. El análisis también advierte que algunos municipios aún carecen de acciones específicas para proteger a esta población y señala la persistencia de fenómenos como la homofobia y la transfobia.

En ese mismo análisis, la Gobernación reportó un 38 % de avance general de la Política Pública para la Inclusión de la Población LGBTIQ+/OSIGD. En particular, registró un 25 % de avance en la prevención, sanción y erradicación de situaciones que afectan la vida, dignidad e integridad; 41 % en acceso a justicia; y 0 % en los objetivos relacionados con salud y educación libre de discriminación y violencia, respectivamente. 

Ante este panorama de inacción estatal, Red Somos ha decidido intervenir directamente en los entornos educativos. «Hemos estado hablando con colegios para llegar a estudiantes con nuestra Escuela Somos. El colegio Francisco Arango ha sido muy receptivo y empezaremos con los chicos de noveno para trabajar a largo plazo en la inclusión del PESC (Proyecto de Educación Sexual y Construcción de Ciudadanía)», explica Diana. 

Así luce la fachada de la nueva sede de Red Somos en Villavicencio, un espacio desde el que la organización continúa trabajando por la garantía de derechos de las personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas. Foto: Shirley Forero Garcés

En cuanto a las violencias recientes, Colombia Diversa documentó 13 amenazas contra personas LGBTIQ+ en el Meta durante 2023, frente a seis registradas en 2022. Para 2025, la organización documentó 13 amenazas en el departamento, seis de ellas en Villavicencio, lo que muestra que las amenazas continúan siendo una de las principales formas de violencia contra esta población en el territorio.

A esto se suma un caso de violencia y discriminación ocurrido en abril de 2025 en el barrio La Rosita, en Villavicencio, contra una pareja lesbomaternal. Según denunciaron las víctimas, uno de los presuntos agresores rompió los vidrios de su vivienda y las amenazó de muerte. Las víctimas también señalaron que los hechos ocurrieron frente a integrantes de la Policía que, según su relato, no intervinieron.

En medio de todo, Villavicencio ha contado con colectivos, liderazgos y espacios institucionales de participación para las diversidades sexuales y de género, desde Orgullo Crítico, la Mesa Participativa LGBTIQ+ del municipio y liderazgos como los de Raizza Geraldine, Juan del Toro y Daniela Ducuara, se han logrado grandes avances para la población. 

Pero la llegada de Red Somos representa la apertura del primer centro comunitario de carácter permanente con una oferta integral de servicios para la población diversa en la ciudad.

La sede está ubicada en la Carrera 34A #34A-29, detrás del parque de Los Estudiantes y al lado del edificio Potenza.

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