Según el presidente Iván Duque, con este ‘proyecto de inversión social’, no se afectaría a las clase media y baja del país, y tampoco se aumentaría el IVA. 

Tras la fallida reforma tributaria presentada por el exministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla y tumbada gracias a la protesta social que inició el Gobierno Nacional confirmó que ya tiene lista una nueva con la que buscará recaudar aproximadamente 15 billones de pesos y extender el Ingreso Solidario hasta diciembre de 2022. 

El actual ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, afirmó que se reunió con más de 80 líderes de cada región del país y que de esta manera finalizaron los foros regionales para la construcción de esta iniciativa. Se espera que este 20 de julio el proyecto sea radicado en la instalación del Congreso.

El funcionario insistió en que, con la nueva reforma tributaria, se busca financiar programas como matrícula cero en educación superior para estudiantes de estratos 1, 2 y 3, Apoyo al Empleo Formal y la contratación de “jóvenes y personas vulnerables a través de un subsidio que cubra la totalidad o parte de los costos de la seguridad social”.

Por su parte, el senador y candidato presidencial Gustavo Petro, a través de su cuenta de Twitter propuso una idea de reforma tributaria en caso de llegar a ser el máximo mandatario del país: “Si somos gobierno nuestra reforma tributaria le subirá impuestos solo a 4.000 personas”.

En contra de esta propuesta se manifestó el también candidato presidencial, Sergio Fajardo afirmando que su idea no era lógica, teniendo en cuenta el total de la población en el país frente a quienes pagarían impuestos, por lo que tildó su propuesta de ‘populismo facilista’. 

Petro no tardó en responder con varios trinos: “Sergio, ¿no pensará usted subirle impuestos a una clase media ya derruida, o peor aún, a los pobres? 4.000 personas dejaron de pagar impuestos por 15 billones al Estado desde el año pasado y podrían pagar 40 billones anuales adicionales en una propuesta de justicia tributaria”. 

Asimismo, el senador de la Colombia Humana, aclaró que los impuestos los exigiría a las personas más ricas de Colombia, y se los subiría no a su patrimonio productivo, sino al improductivo. “Es así cómo podemos restablecer el grado de inversión y financiar los derechos fundamentales de la población. Mi propuesta, por tanto, no es populista, me gustaría @sergio_fajardo nos definiera qué entiende por esa palabra, sino democrática. Lo que propongo no es populismo, Sergio, es Justicia Social y Democracia”, concluyó.

Entre tanto, la nueva reforma tributaria, o ‘proyecto de inversión social’, como la ha bautizado el Gobierno, cuenta con cerca de 35 artículos, anunció el presidente Iván Duque. Con respecto a la fuente de los recursos, el mandatario aseguró que no se incluirá a la clase media y el IVA no tendrá aumento. “Hay algo muy importante y es, aquí no se está tocando a ninguna persona natural” y “ni la clase media ni las personas de bajos ingresos van a verse afectadas”, aseveró.

Por otro lado, el centro de estudios jurídicos y sociales DeJusticia, hizo una serie de recomendaciones de lo que no podría faltar en la nueva reforma tributaria. Por ejemplo, en materia de recaudo: 

• Volver permanente el impuesto al patrimonio, disminuir el umbral de pago y eliminar los descuentos que reducen la tarifa efectiva.

• Aumentar la tarifa para rentas de dividendos pero sin aumentar el monto exento.

• Reducir el monto tope de ingresos laborales exentos, y crear un sistema diferenciado por ingresos del porcentaje exento entendido como mínimo vital.

• Limitar los beneficios tributarios de rentas no laborales que han demostrado ser los mecanismos que utiliza el grupo poblacional de mayor ingreso para reducir su pago de impuestos.

• Revisar regímenes especiales de zonas francas y megainversiones.

• Eliminar beneficios sectoriales e intrasectoriales que rompen con la equidad horizontal, como los de la economía naranja o a la construcción de hoteles.

• Eliminar beneficios tributarios que continúan siendo regresivos, como los gastos de representación.

• No contemplar nuevas normalizaciones tributarias, que premian a contribuyentes que ocultan activos y patrimonios, sobre todo si no se refuerzan los castigos a la evasión y elusión tributaria.

• Incluir un impuesto específico a las bebidas endulzadas y fortalecer los impuestos saludables.

• No concentrar el peso del recaudo en la clase media. Sugerimos entonces la no eliminación del régimen exento del IVA en productos de la canasta familiar y en servicios públicos como energía, acueducto, alcantarillado, Internet y telefonía local.

• Incluir disposiciones que mejoren la transparencia tributaria, como el acceso a los microdatos de las declaraciones de renta anonimizadas, conforme a la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

• Aumentar la tarifa y cobertura del impuesto nacional al carbono.

Y con respecto al gasto:

• Abarcar a la totalidad de la población pobre y vulnerable en la devolución del IVA.

• Mantener los programas de transferencias monetarias dirigidos a quienes más lo necesitan, los cual han mostrado ser efectivos en contener los impactos negativos a esta población, además de fortalecerlos por medio de medidas como: i) incluir a la población en situación de vulnerabilidad económica, especialmente a aquellos que están en el margen del umbral de pobreza monetaria, ii) considerar un monto más adecuado que realmente permita suplir el mínimo de subsistencia de las familias.

• Incluir a la población migrante y afrodescendiente en los programas de promoción del empleo.