El 30 de junio se llevó a cabo una manifestación pacífica en frente de las instalaciones de la URI de la Fiscalía en Villavicencio, donde por medio de arengas y representaciones simbólicas se exigió justicia y el cumplimiento de los derechos de las mujeres para una vida libre de violencias.

Esta convocatoria se generó con el fin de mostrar la indignación colectiva por el caso de la mujer violada y empalada en la vía que comunica al municipio de Restrepo con Cumaral. 

En las manifestaciones, diferentes organizaciones y colectivos feministas y sociales, exigieron un mejor servicio en las líneas de atención a mujeres víctimas de violencia de género, como la 122 de la Fiscalía y la 155 apoyada por la Alta Consejería para la Equidad de la Mujer, de igual forma, pidieron garantizar la dignidad de las víctimas en todo el proceso. 

Platón Pacífico frente a la URI repudiando los últimos hechos de violencia hacia las mujeres en el departamento del Meta.

Gepostet von El Cuarto Mosquetero am Dienstag, 30. Juni 2020

Las protestantes, que se mantienen en pie de lucha y resistencia, exigieron al Estado Colombiano el cumplimiento de este pliego de peticiones realizado por Fundación Feminicidios Colombia: 

  1. Que se investiguen las muertes violentas de mujeres por parte de la Fiscalía General de la Nación.
  2. Articulación de manera efectiva con el Sistema Nacional de Estadísticas sobre violencia basada en género.
  3. Exigir por parte de los órganos de control, informes específicos a las entidades territoriales respecto a la destinación de recursos para la prevención del feminicidio. 
  4. Priorizar proyectos que disminuyan impunidad en violencias contra las mujeres, derogar normas que impiden la aplicación efectiva de las leyes existentes y aquellas que naturalizan la explotación sexual. 
  5. Generar recursos para la investigación, formación y selección del perfil de administradores de justicia para que materialicen los derechos de las víctimas. 

Las asistentes al plantón enviaron un mensaje contundente a todos los y las periodistas y medios de comunicación para que no tomen los casos de feminicidios y violencia de género como espectáculo para ganar más audiencia. Precisamente por este motivo, muchas mujeres se negaron a ser entrevistadas por el periodista, conocido en la región como “James informa” -quien llegó al lugar para documentar los hechos-, por generar discriminación hacia la comunidad LGBTIQ+ en algunas de sus publicaciones y de igual forma, por tener una denuncia de abuso sexual. Dados estos antecedentes, las manifestantes corearon repetidas veces “¡Fuera James!” y le dieron la espalda. Finalmente el señalado abandonó el sitio.   

Según el Observatorio Feminicidios Colombia de enero a mayo se registraron 188 casos de feminicidios. En ese sentido, en comparación con el año pasado se observa un aumento exponencial en estas cifras. A la fecha Colombia se encuentra en una emergencia nacional por los alarmantes casos de violencia basada en género que se presentan a diario. 

Cabe resaltar que un hecho similar se presentó en Bogotá en el año 2012, con Rosa Elvira Cely (aunque ella sí fue asesinada), caso que trascendió como símbolo de lucha y rechazo de estos actos atroces convirtiéndose en un precedente para crear en el 2015 la Ley 1761 o “Ley Rosa Elvira Cely”, con la cual se reconoció el feminicidio como un delito autónomo, con el fin de garantizar la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres por motivos de género y discriminación. Este delito también se da en medio de la indignación en todo el país al conocer el caso de abuso sexual por parte de siete militares a una menor de 13 años de la comunidad indígena Embera Chamí y otro por parte de dos soldados a una menor de 15 años perteneciente a los Nukak Maku, en San José del Guaviare.