Es conocido por su trabajo en temas de conflicto, pero él no se reconoce como fotógrafo de guerra, sino de vida y esperanza.

¿Quién en Colombia no ha escuchado hablar de Jesús Abad Colorado? El reconocido fotoperiodista que se ha dedicado por más de 25 años a retratar el conflicto desde sus diferentes facetas, y quien la semana  pasada fue galardonado con el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2019, por toda una vida de trabajo, rigor, ética, y respeto por los derechos humanos, entre otros valores.

Cuando Chucho Abad, como prefiere que le llamen, estaba en segundo semestre en la Universidad   de Antioquia, muchos de sus compañeros y maestros fueron asesinados, entre ellos Héctor Abad, hechos que marcaron su decisión de convertirse en reportero, convencido en la necesidad de dejar testimonio en la sociedad colombiana sobre lo que estaba ocurriendo. Por su lente ha pasado la antología, la profundidad y el impacto del conflicto en este país, sin embargo, Jesús no se reconoce como reportero de guerra, sino de vida y esperanza, porque ha retratado la existencia de comunidades en medio de la tragedia, y allí encuentra un profundo acto de resistencia.

“Las noticias diarias nos acostumbraron a ver nuestra guerra con la banalidad de un espectáculo televisivo, la verdad se convirtió en ficción y nos blindamos contra el dolor” agrega, mientras mira a los ojos a sus entrevistadores y a manera de consejo habla sobre la necesidad de bajar la cámara, ceder la voz, quedarse, y escuchar para contar.

Por eso, ninguna de sus conversatorios inician con imágenes del dolor, como muchos suelen esperar, por el contrario, empiezan con fotografías de paisajes, y cierran con cielos estrellados en zonas rurales. Son las enseñanzas que le han dejado los campesinos, los pastores, y los pescadores, que cuando hay más oscuridad las personas deben guiarse por la luz de esas estrellas, una metáfora de la situación del país.

Su deseo es que la sociedad colombiana se vea en ese espejo roto, el mismo espejo que se ha fracturado por la guerra; reconoce que con su ejercicio periodístico ha intentado juntar esos fragmentos de espejo roto, por eso ahora su nuevo reto es publicar un libro con sus más de 500 fotografías que han sido expuestas en varias ocasiones y reproducidas en el documental llamado “El Testigo”, su único objetivo es generar una reflexión en las nuevas generaciones.

El Cuarto Mosquetero habló con el fotoperiodista en el marco de su visita a Villavicencio.

 

A gran parte del país le hace falta conocer la historia de los llanos orientales en términos de conflicto ¿A qué se debe esto?

Jesús Abad:  Es un tema complejo, yo de los llanos conozco muy poco, algún día vine al municipio de Mapiripán, y concretamente a Puerto Alvira, para hablar con muchos de los que fueron protagonistas y luego retornaron, necesito buscar a esa mujer que un día vi huir con sus hijos, y a la niña que llevaba una gallina en sus manos.

Yo sé que por acá han pasado muchas situaciones de violencia, pero yo asocio los llanos con abundancia y riqueza, está asociado con ríos, con el joropo, con esa música, y con ese instrumento que es maravilloso, el arpa. y que por si mi fuera cubriría desde lo cultural y riqueza de gente valiente.

Es decir que, a veces conocemos la geografía desde las historias de la guerra.

Jesús Abad:  Unos territorios más que otros, pero yo creo que aquí hubo gente que contó muchas de esas historias, que hoy no se conocen a nivel nacional, por eso creo que muchos reporteros, fotógrafos de pueblo, o de ciudad, necesitan desempolvar sus archivos y sacarlos a la luz, no solo, desde la tragedia, sino desde la esperanza, porque yo creo que eso ayuda a transformar.

¿A usted qué le hace falta por retratar? ¿O qué cree que no le ha sido posible fotografiar?

Jesús Abad:  Yo solo conozco algunos lugares, un poco más que el resto de las personas en Colombia. A mí me encantaría narrar más este país, de esos pueblos, de este país rico, multicultural, con cerca de 65 lenguas, algunas en vías de extinción. Somos un país pluriétnico. No quisiera caminar más desde la geografía de la violencia, quisiera hablar de toda esa riqueza que tenemos para proteger y que si no lo hacemos la vamos a perder sin siquiera conocerla.

Usted no se considera reportero de conflicto, sino reportero de vida, ¿Hay una forma para contar historias? ¿Cómo narrar de la manera correcta?

Jesús Abad: Yo creo que hay formas de ver, pero lo ideal es entender que uno siempre debe estar buscando el ángulo más humano, yo creo que, si tenemos como guía a los derechos humanos, es mucho mas sencillo caminar este país, caminando de frente, mirando a los ojos, entendiendo que el periodismo es un ejercicio horizontal, para poderme encontrarnos con el otro desde la mirada, no para mirar desde arriba o para mirar arrodillado ante un poder.

El ejercicio del periodismo es un ejercicio democrático, al servicio de la gente, yo creo que vamos a caminar un poco más sueltos y un poco más libres, con un corazón y amor por la vida que tiene verse en los relatos llenos de dignidad, y humanidad.

¿Qué sentimiento busca trasmitir Jesús Abad en una imagen?

Jesús Abad:  Cuando la dignidad es atropellada, las historias tienen que verse desde el corazón, las historias tienen que ser sencillas, hablar de esa humanidad que ha sido muchas veces pisoteada, busco siempre el lado humano de una sociedad que ha sido bastante injusta con muchos de sus pueblos.

Yo no hago reflexión solo de la imagen, yo lo hago con la palabra, el periodismo es imagen y palabra, soy un contador de historias, es lo que pretendo rescatando la palabra, donde se trasmite la memoria, en ese sentido reclamo la memoria y la fotografía como vehículo de la memoria.

El periodismo es un ejercicio que se hace a pie, de cara a la gente, aguantando un poco de sol o de frío para llegar a otros lugares donde la gente necesita que se cuenten sus historias.

 

Usted tiene fotografías inéditas, ¿Ellas servirán de insumo para la Comisión de la Verdad?

Jesús Abad: Cuando uno hace su trabajo fotográfico, entiende que hay imágenes que generan reflexión, para conocer la historia, pero hay otras que si seguramente se publicaran generarían odio y sed de venganza.

Yo busco que nos miremos en el mismo espejo y entendamos que nos pasó, para construir historias donde todos nos responsabilicemos sobre la vulnerabilidad de la vida, el cuerpo y el territorio.

Esas imágenes muchas veces han sido guardadas bajo llave, porque si hubiesen sido publicadas serían fotografías que lacerarían el alma, ahora par temas judiciales están mis fotografías ya publicadas que servirán como insumo, sin embargo, estoy dispuesto a apoyar la verdad con mi trabajo.

Comunicadora social -periodista, escribo para El Cuarto Mosquetero y Semana Rural, me gusta contar historias y tomar fotografías. Me intereso en temas de paz, género, y ambiente.