La iniciativa impulsada por la representante a la Cámara por el partido Alianza Verde, Kathrine Miranda, recibió el apoyo de otras 14 congresistas de la bancada de las mujeres mediante un proyecto de Ley que busca señalar como ‘delito de acoso sexual en espacio público’ a los piropos vulgares y groseros que algunos hombres suelen hacer a las mujeres en la calle.

El documento, en su artículo segundo, define esta conducta así: “El que, sin mediar consentimiento, acose, asedie física o verbalmente, realice exhibicionismo, tocamientos, filmaciones o cualquier otra conducta de connotación sexual inequívoca o contenido sexual explícito en espacio público o de acceso público incurrirá en una prisión de dos a cuatro años siempre que la conducta no constituya por sí misma otro delito”.

En la actualidad, un piropo de ese tipo es considerado como una falta menor de injuria por vía de hecho, razón por la que el proyecto de ley que busca añadir al Código Penal la conducta de “acoso sexual en espacio público o semipúblico” en el país, como artículo 210-B, o sea, la Ley 599 del 2000.

Cabe señalar que el artículo 210-A, estipula como delito el acoso sexual, en el que un individuo “valiéndose de su superioridad manifiesta o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, acose, persiga hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona”.

Es por eso que en la justificación del proyecto, explican que es “una forma de violencia cotidiana que afecta de manera particular a las mujeres” y que “se expresa en palabras, sonidos, frases que las menoscaban, roces o contactos corporales y abuso físico” con efectos negativos en la seguridad de estas en el espacio público.

Además, las “insinuaciones, proposiciones, comentarios, persecuciones, tocamientos, mensajes corporales, observaciones, soborno, masturbación, grabaciones, fotos y acercamientos físicos, donde no existe consentimiento ni reciprocidad”, también serían considerados como delito.

Es así que las congresistas que firmaron el proyecto, consideran que tales actos deben ser tomados como delitos sexuales, agresiones a la dignidad de la mujer, por los que se debería enfrentar a condenas de hasta cuatro años de cárcel.

Dicho proyecto incluye campañas de concientización y educación sobre violencia de género contra la mujer en espacios públicos.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.