El proyecto Soto Norte, que busca extraer oro de esa zona ubicada a 69 kilómetros de Bucaramanga, capital de Santander, ha generado una indignación colectiva entre las y los colombianos. 

Los municipios de California, Suratá, Vetas, Matanza, Charta y Tona, conforman la provincia de Soto Norte, que ha sido calificada como la ‘puerta de entrada’ al páramo de Santurbán, poseyendo cerca de 38.000 hectáreas del lugar. 

Desde el 2019, la provincia se ha posicionado en la agenda mediática debido a las intenciones de una multinacional de extraer oro en áreas protegidas. Se trata de Minesa -Sociedad Minera de Santander-, de la que cual es propietario el grupo de inversiones de los Emiratos Árabes, Mubdala, que a su vez es dirigido por Khaldoon Al Mubarak, presidente de Manchester City y de quien es jefe Mohamed Bin Zayed, heredero del trono de Abu Dhabi, uno de los siete estados que integran dicho país. 

Aunque la multinacional ha asegurado preservar el medio ambiente en su proceso de explotación minera, un informe de análisis del Estudio de Impacto Ambiental, EIA, presentado por Minesa, refleja una serie de inconsistencias que dejarían expuesto lo perjudicial que podría resultar el desarrollo de este megaproyecto. 

Este informe del análisis del EIA, ya fue presentado a la ANLA, y estuvo liderado por la Alcaldía de Bucaramanga, en cabeza de Juan Carlos Cárdenas; el Área Metropolitana y el Acueducto Metropolitano de ese municipio.

Estos son algunos de los puntos más importantes en el análisis: 

  • El proyecto afectaría cerca de 10 nacimientos de agua y 60 especies de fauna y flora. Además, MINESA presenta muy pocos soportes sobre los impactos del proyecto en época seca.
  • Aunque Minesa ha asegurado que no hay conexión entre las aguas afectadas por el proyecto y las que arriban al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, en el análisis se encontró que sí hay relación. 
  • Bucaramanga se encuentra fuera del área de influencia, pero según el informe, ese territorio sufrirá las consecuencias, sociales, ambientales y económicas del proyecto.
  • El 81% de los impactos ambientales y socio-económicos del proyecto son negativos.
  • Minesa propone construir un depósito de basura minera  con 34 millones de toneladas de desechos encima de predios de protección del ambiental, para lo cual, se lee en el informe, el Estado tendría que expropiar al acueducto estos predios de protección de fuentes hídricas, para convertirlos en zona de basura minera. Este proyecto es sumamente peligroso para la región pues está ubicado en una zona de alta inestabilidad geológica. Su derrumbe pondría en riesgo la vida de miles de personas.
  • Minesa dejará al año entre 12 mil y 16 mil millones de pesos aproximadamente, por concepto de regalías, es decir, no generará riqueza ni desarrollos productivos para la comunidad.

Sin embargo, el Gobierno insiste en justificar la viabilidad de este proyecto. De hecho, en una entrevista para Noticias Caracol, la viceministra de Minas, Carolina Rojas manifestó su respaldo a varios proyectos de extracción de oro en Colombia, uno de ellos, el de la multinacional Minesa, en el páramo de Santurbán, asegurando que traerá beneficios para el país en materia fiscal, en medio de la crisis por el covid-19.

Las declaraciones de la viceministra causaron rechazo entre las y los ciudadanos santandereanos, especialmente quienes se encuentran en la zona de Soto Norte, y exigieron al Gobierno Nacional que niegue la licencia ambiental a esta multinacional. 

Según la investigación “¿Qué hay detrás de Minesa por el oro de Santurbán?” del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario, los árabes no explotarán el páramo de Santurbán a cielo abierto para así evitar el rechazo de las comunidades como el que expresaron contra Gray Star y Anglo Gold Ashanti -multinacionales con las mismas intenciones extractivistas- y lo realizará de manera subterránea, excavando túneles de 22 metros de diámetro hasta el centro de la montaña que conforma el páramo para extraer la roca con el oro y el cobre que será sacado del país y asimismo hará la separación de los metales en el extranjero para obtener 9 millones de onzas de oro, que representaría unos ingresos de 11 billones entre el 2021 y el 2048. Este proceso, según el documento, lo hará para fingir que no usará mercurio ni cianuro y luego rellenará los túneles con tierra y cemento. 

De igual manera, Hernán Morantes, integrante del Comité Santurbán, manifestó a El Cuarto Mosquetero que «hay una falacia que vienen argumentando Minesa y el Gobierno Nacional, y es que el proyecto de minería de Minesa no está en páramos, y acá la realidad es otra, y es que el área de influencia de ese proyecto mínero si esta en el páramo de Santurban, en el parque regional del páramo de Santurbán (…) Es muy grave que el Gobierno siga adelantando estos proyectos mineros cuando es claro que se va afectar el agua de más de 2 millones de personas, como lo ha dicho el Acueducto de Metropolitano de Bucaramanga.»

Por otro lado, Mayerli López, perteneciente al mismo Comité, señaló que los ingresos que genera la minería no representan una alta suma para los ingresos del país, figurando en un poco menos del 2% del Producto Interno Bruto. En empleabilidad, tampoco es un sector fuerte, pues los actividades que más generan empleo en el país son la agricultura y el comercio.

Con ese análisis, la ambientalista considera que no vale la pena asumir las pérdidas ambientales que dejaría el megaproyecto de Minesa. «A nosotros nos queda un poco más del 3% de las regalías y luego se les devuelve porque por todos esos beneficios tributarios ellos pueden descontarlas de sus impuestos, entonces en realidad, a nosotros no nos está quedando nada en esa política minero energética que nos están imponiendo (…) El oro que hay en Santurbán, se va a quedar en manos de los jeques de Abu Dhabi, y a nosotros lo único que nos va a quedar son los impactos ambientales y muchos a perpetuidad», advirtió.

Con todas las inconsistencias y el riesgo que estas representan para el páramo de Santurbán, este martes 28 y miércoles 29 de julio, organizaciones ambientalistas realizaron una manifestación virtual, con una ‘twiteratón’ usando el hashtag #ConMinesMásPobreza, para rechazar rotundamente que se lleve a cabo este megaproyecto de minería que podría destruir uno de los ecosistemas más importantes de Colombia. 

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.