¿Te has preguntado qué son las nuevas masculinidades y cómo estas están relacionadas con los roles de género?  

En los últimos años, gracias a la histórica lucha feminista, las mujeres han logrado ascender en diferentes esferas de la sociedad, estableciendo nuevos roles y hábitos. La desigualdad y violencia de género sigue siendo un problema que ha costado superar, y aunque se han creado leyes y políticas públicas para el género femenino, la justicia sigue poniendo trabas para hacer valer estos logros. 

Pero con los nuevos roles y hábitos, los hombres también han debido adaptarse a diferentes dinámicas sociales. La mayoría de los hombres actualmente, sobretodo los jóvenes, se están cuestionando el modelo tradicional de masculinidad, siendo “conscientes de las injusticias y consecuencias negativas de un sistema patriarcal que ubica a la mujer en una situación estructural de subordinación. El sexismo impide el desarrollo integral de cualquier ser humano: discrimina y oprime a las mujeres, pero también limita a los hombres”, cita El Universal en un artículo sobre las nuevas masculinidades.

Según Karen Silva, psicologa egresada de la Universidad Cooperativa de Colombia, la masculinidad surge de una construcción social y desarrollo de cada individuo sobre la práctica de ser varón. Depende de un conjunto de valores y conductas, la posición social y la pertenencia sobre la cual ha creado identidad como la etnia o la religión, teniendo como factor principal el aprendizaje adquirido durante toda su vida. 

“Actualmente se ha generado eco sobre las nuevas masculinidades, las cuales buscan la necesidad de reconstruir el modelo tradicional de predominancia, fuerza y dominación masculina en la estructura social, para promover el trato equitativo e igualitario entre los hombres y las mujeres”, mencionó Silva añadiendo que la masculinidad actual es un campo extenso que está en constante cambio, en donde se busca un punto de reflexión donde no necesariamente la diferencia sexual y los roles de género son inherentes.

Las nuevas masculinidades implican adaptación a lo que actualmente son los roles de género, enmarcados fuera de lo tradicional. “Gracias a la flexibilidad de la percepción en los roles de género, tanto hombres como mujeres pueden realizar conductas fuera de las funciones exclusivas de su género, la vista hacia las nuevas masculinidades, permite ver a hombres cubriendo trabajos domésticos  sin quebrar su masculinidad, puesto que está cumpliendo un deber y una responsabilidad como persona, también se ve actualmente a mujeres cubriendo roles para el sustento de su familia sin ningún prejuicio hacia ello, donde en el pasado era algo exclusivo de los varones. Se empieza a generar una nueva perspectiva social donde la equidad y la empatía toman más fuerza”, mencionó la psicóloga. 

“Hombre moderno e independiente vs ama de casa”
Imagen tomada del libro Man Meets Woman de la artista Yang Liu.

Sin embargo, aunque cada vez más las mujeres trabajan fuera de casa, todavía se espera que los hombres sean los proveedores sólidos del hogar. En consecuencia, a muchos se les evalúa su valía según cuánto dinero ganan y su estatus social. A eso se suma las dificultades de expresar su emociones, autocensurándose la mayoría de las ocasiones para no mostrar tristeza en público y ni siquiera estando solos porque en su ser está enmarcada esa crianza de padres que les llaman ‘maricones’ o ‘niñitas’ por llorar. Al final, el sentimiento de tristeza termina convirtiéndose en enojo que suele desencadenar en violencia física o psicológica.

Pero en muchos casos, los prejuicios y estigmas se acentúan en los diferentes espacios en los que las nuevas masculinidades tienen incidencia. Silva explicó que los roles se empiezan a equilibrar cuando se tienen las herramientas necesarias para enfrentar los estigmas sociales involucrados en el quiebre de las reglas sobre cómo se debe actuar en sociedad, como lo describe en el genderismo, es decir, un punto de vista diferente a lo que se considera natural. 

Un articulo de la Universidad Pontificia Bolivariana, señala que los roles masculinos no se han diversificado ni cambiado, dado que no es común ver hombres en roles tradicionalmente femeninos y mucho menos se ve la inversión de roles, sino que cada vez hay más mujeres compartiendo o asumiendo las responsabilidades económicas dentro de la familia, pero los hombres que se dedican a las tareas del hogar no aumenta en la misma proporción.

Imagen tomada del portal Todo es ciencia

“El estigma puede dar lugar a la discriminación, ya sea de forma directa o  no intencional, es importante empezar a identificar aquellas conductas negativas que afectan el ser y hacerlas conscientes para poder trabajar sobre ellas, según Plummer en el 2001, la práctica de la estigmatizaciòn empieza en el desarrollo de la infancia donde se da la transmisión y aprendizaje de esta práctica, por ello es necesario empezar desde la reconstrucción de los conceptos sobre los roles de género” argumentó Karen. 

Señaló además que enfrentar los estigmas va de la mano con la resiliencia de cada ser, por lo que es importante trabajar en la seguridad y autoestima, “ser más asertivos, perseverantes, refinar las habilidades sociales y la interpretación estratégica del entorno social como mecanismo hacia la protección del autoestima y la capacidad del desarrollo de múltiples identidades en su vida, no centrarse en la identidad estigmatizada sino centrarse en mejorar diferentes identidades como las profesionales o las aficiones”, concluyó. 

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.