Víctor Jara nació en una familia humilde de campesinos y creció junto a sus cuatro hermanos en medio de dificultades económicas, por este motivo ayudó desde niño en las tareas del campo.

Fue su madre, Amanda, quien lo introdujo a la música, pues ella solía apoyar la economía familiar cantando en funerales y entierros del pueblo acompañada de Víctor. La carencia económica obligó a la familia a trasladarse a Santiago la capital de Chile, donde lograron algo de estabilidad con un negocio de comida.

La madre de Víctor murió cuando él tenía apenas 15 años. Devastado, participa brevemente en un seminario religioso y luego se enlista en el servicio militar. Al volver se integra al coro de la Universidad de Chile y es en ese momento en el que hace amistad con las grandes mentes del país y comienza a interesarse por el comunismo.

Tiempo después funda junto a la cantautora Violeta Parra el movimiento músico-social de la Canción Chilena, que reivindica la cultura del país latinoamericano de la invasión pop estadounidense.

De hecho, Jara realizó un profundo aporte a la música de protesta latinoamericana, por eso aprovechamos este espacio para compartir una explicación de algunas de sus canciones más memorables, las cuales entregó a la lucha popular.

Su trágica muerte

El 11 de septiembre de 1973 el general Augusto Pinochet adelanta el golpe de Estado en Chile, ese mismo día Víctor debía acudir a la universidad a actuar junto a Allende en un acto llamado “Canto a la vida”. Su esposa, que fue alertada del atentado militar, intentó evitar que asistiera al evento, pero el músico decidió asistir a pesar de los riesgos.

Al día siguiente del golpe de Estado de Pinochet, los tanques de guerra invaden el recinto universitario y Víctor, miembro del Partido Comunista, pasa a protagonizar una de las más trágicas y atroces muertes de la historia de Chile.

Tras ser detenido en la universidad, fue encarcelado junto con otras 5 mil personas en el estadio Chile, donde fue reconocido por militares que lo torturaron brutalmente. Luego de cuatro días de sufrir mutilaciones y golpes, el 16 de septiembre, Jara muere a sus 40 años acribillado por 44 balazos, según las pericias tras su exhumación.

Víctor Jara pasaría a la historia como uno de los más grandes cantautores latinoamericanos que hasta su último respiro resistió dignamente el terror de la dictadura militar.

 

Comunicadora social - Periodista en formación, con experiencia en procesos sociales, interesada en temas de transformación y defensa popular del territorio, conflicto, paz y género.