Con la llegada del 2022 casi todos los productos y servicios en Colombia subieron
de precio, además, si se le suma la inflación promedio del año pasado que se
ubicó en 5.62% obtenemos como resultado un costo de vida que ha subido de
manera progresiva y que ha puesto a millones de colombianos contra las cuerdas.
A ese difícil escenario se le suma la acostumbrada alza en todos los peajes del
país, tanto en las vías concesionadas como las administradas por Invias.

En las 34 estaciones de cobro que tiene el Instituto Nacional de Vías en 15
departamentos del país, se efectuó por parte del Gobierno Nacional un aumento
tomando como base el IPC que corresponde al 5.62% anotado anteriormente. Con
respecto a las vías concesionadas se debe observar cada caso por separado, por
ejemplo, en la vía al Llano en sus 90 kilómetros de carretera están ubicados tres
puestos de cobro, en cada uno hubo incremento. El alza en esta carretera son los
mismo 5.62% más un 3% que había sido acordado previamente entre la
Gobernación del Meta, el Ministerio de Transporte, la ANI y la concesionaria. En
total el alza es del 8.62%.

El primer peaje en el sentido Bogotá Villavicencio es el de Boquerón, este quedó
en $14.300 pesos, Naranjal en $ 12.200 pesos y Pipiral, justo antes del ingreso a
Villavicencio, en $ 20.100 pesos (el más caro del país). Esto de inmediato generó
voces de rechazo de transportadores, comerciantes y habitantes del
departamento, ya que consideran el alza como injusta por lo constantes problemas
de la vía y que a la fecha la concesión no se ha hecho cargo de los 134 puntos
críticos.


Para Juan Carlos Castro, presidente de la Asociación de Transportadores de Los
Llanos Ruta 40, las esperadas obras sobre todos los corredores viales en el Meta
no se ven, y el aumento no solo se realiza una vez al año, por ejemplo, en el 2021
el incremento se hizo dos veces, así que se espera que para el 2022 suceda lo
mismo y con los problemas viales persistentes.
Pero en esta ocasión los afectados no solo se pronunciaron, pasaron a las vías de
hecho para protestar en varios puntos viales del departamento, como lo fue el
pasado 22 de enero entre Villavicencio y Pipiral en donde estacionaron sus
vehículos por una hora, impidiendo la movilidad en el sector. En el puesto de
cobro de Granada, Meta, habitantes del sector levantaron las talanqueras
permitiendo el paso de vehículos sin pagar el respectivo peaje. También se
presentaron protestas en Restrepo, sobre el río Ocoa y en la vía que conduce de
Villavicencio a Yopal.

Por su parte la concesionaria Coviandina manifestó que el incremento se hizo de
acuerdo a lo pactado en una mesa de trabajo conjunta, en donde participaron
autoridades y fuerzas vivas de la región. Los manifestantes no se sienten
respaldados por los supuestos delegados en ese encuentro, y les parece un
despropósito que hayan estado de acuerdo en la exagerada alza.
A pesar de las protestas desde el Gobierno Nacional nunca se manifestaron y a
hoy, cuando ya ha iniciado el mes de febrero, no hay ninguna explicación válida
por el actuar de las autoridades y de la concesión que justifiquen el aumento.
Comunicador social, periodista y escritor ibaguereño, pero formado en los Llanos Orientales. Es el autor de una serie de cuentos y relatos que dan un acercamiento a la cosmovisión del autor en el realismo. Además, es el autor de la novela El Susurro de las Tripas, el primer intento para la construcción de un universo literario inspirado y desarrollado en los Llanos Orientales.