“Quien desee el fortalecimiento de la democracia, debe también desear el fortalecimiento, y no el debilitamiento, del movimiento socialista. Quien renuncia a la lucha por el socialismo, renuncia también a la movilización obrera y a la democracia”. Rosa Luxemburgo

Durante su formación académica fue conocida por su fuerte interés en la política, cosa que incomodó a unos tantos. Posteriormente, cuando se encontraba realizando sus estudios universitarios fue relegada y discriminada por ser mujer y no ocupar “el lugar que le correspondía en su momento”, pero nada de esto impidió para que Rosa a sus 16 años participara en la creación de un partido político de orientación marxista. 

Esta mujer filósofa, matemática, política, feminista y escritora, nació el 5 de marzo de 1871 en Polonia y se destacó por la lucha a favor de la clase obrera. Además, es reconocida como una gran revolucionaria del siglo XIX e inicios del siglo XX.

Dejó un importante precedente para la historia feminista, debido a su presencia en espacios académicos, públicos y de poder, desde pequeña se tildó como indisciplinada por ser una niña que refutaba las formas en las que especialmente se desarrollaba una mujer, es por esto que en símbolo de resistencia opto por liberarse de una presencia masculina constante en su vida sentimental. 

Apoyó desde afuera a los movimientos feministas de aquella época, creía firmemente que esto no era un problema solo de género, sino que se sumaba la desigualdad de clases sociales. Se reconocía como feminista, pero dejaba muy clara su postura. 

Participaba en los debates y discusiones donde la presencia masculina abundaba y la representación de la mujer era casi nula, soportando comentarios excluyentes que le hacían sus compañeros políticos – es mejor que se ocupe de las cosas de mujeres- esta fue la fuerza que Luxemburgo tuvo para continuar abriendo espacios para otras mujeres. “Quien es feminista y no es de izquierdas, carece de estrategia. Quien es de izquierdas y no es feminista, carece de profundidad” Rosa Luxemburgo. 

Estuvo aproximadamente tres veces en prisión por manifestarse en contra de la Primera Guerra Mundial, por generar propaganda sobre los planes de guerra del gobierno alemán y alentar a protestas en general. Fue asesinada en el hotel Edén de Berlín, tras ser golpeada en el cráneo con la culata de un arma y posteriormente recibir un impacto de bala a la altura de la nuca, su cuerpo fue arrojado al rio Spree.

Luxemburgo escribió varias obras donde reflexionaba acerca de la política, la mujer, el amor y la revolución 

– Cartas desde la prisión 

– La revolución Rusa 

– Reforma o revolución 

– La crisis de la Socialdemocracia 

Entre otras publicaciones o cartas encontradas luego de su muerte.