Reporteritos y reporteritas populares de El Cuarto Mosquetero, una apuesta que transforma el país
En Colombia pero especialmente la Amazorinoquía, El Cuarto Mosquetero se ha puesto como meta transformar desde la vida de comunicación la vida de miles de niños, niñas y jóvenes a través de procesos formativos que cada quince días o cada mes -depende del territorio- se dan cita para soñarse otros territorios posibles en donde las infancias y juventudes puedan acceder sin ninguna barrera a los derechos que goza todo ser humano al nacer.
Durante los meses o años que dura su proceso de formación aprenden a escribir, a leer, a hacer fotografías, sobre géneros periodísticos, lenguajes radiofónicos, a hacer producciones audiovisuales y sonoras. La comunicación, el cine y el arte se convierten en el camino que les permite también fortalecer sus habilidades de liderazgo, comunicativas, políticas y a fortalecer sus proyectos de vida.
Además, la experiencia de esta organización de comunicación y periodismo, ha evidenciado que las herramientas de comunicación también permiten que las y los niños y jóvenes se interesen por iniciativas de construcción de paz, trabajo comunal, temas de género y de defensa territorial.
Hemos llegado a 16 municipios de 4 departamentos
Si bien El Cuarto Mosquetero ha facilitado talleres con infancias y juventudes en todo el país, su principal enfoque son los procesos para dejar reales capacidades instaladas, es así como en estos 11 años de existencia ha creado 25 apuestas organizativas en instituciones educativas, barrios y junto a organizaciones sociales, que ha permitido que más de 1.400 niños, niñas y jóvenes se formen en comunicación alternativa y popular con enfoque de derechos humanos. No obstante, muchos de estos procesos han culminado y permitido que inicien otros y se han concentrado especialmente en el departamento del Meta, seguido de Santander, Casanare y Cundinamarca.
PROCESOS ACTUALES
El trabajo de El Cuarto Mosquetero desde su apuesta de Reporteritos y Reporteritas Populares ha cambiado la vida de cientos de niños, niñas y jóvenes. Ha incidido en el tejido comunitario en más de 15 municipios de cuatro departamentos y ha recordado que las voces de las infancias y juventudes también son importantes, que más allá de la mirada adultocentrista, hay sueños y apuestas claves que en el presente están transformando al país y de paso los proyectos de vida personales de las y los menores, ya que en muchos casos la comunicación ha sido el único camino ante el abandono estatal.
PROCESOS CULMINADOS
Incidencia a través de talleres únicos:
Desde El Cuarto Mosquetero hemos acompañado a las plataformas juveniles de algunos municipios como por ejemplo en Uribe tanto en el casco urbano como en algunas veredas. Hemos apoyado en el nacimiento de nuevos procesos infantiles como el de Reporteritos de Paz en el municipio de Mesetas y/o fortalecido otras apuestas existentes como Chocolate entre amigas también de este municipio.
Así mismo, en el marco de nuestras Escuelas Itinerantes de Comunicación para la paz que se adelantan en municipios del Meta y Guaviare, con el objetivo de fortalecer habilidades comunicativas y de liderazgo hemos adelantado formaciones con niños, niñas y jóvenes de la guardia infantil ambiental de Nueva Colombia y la I.E Ramón Arroyabe en Vista Hermosa, en el internado y el resguardo indigena JIW de Mapiripán, en el Centro Educativo Tierra Grata de Puerto Lleras, en el Calvario con la Plataforma municipal de juventudes y en Villavicencio con la Institución Educativa Las Mercedes.
Esto ha permitido fortalecer necesidades específicas solicitadas por las comunidades y tejer relaciones para seguir encontrando formas de coincidir en este camino de la comunicación alternativa y popular como el puente para construir otros proyectos de vida en las infancias y juventudes.










































