Cuando se pensó que no podría haber un alza más histórica en el país, la divisa estadounidense sobrepasó los $4.034 en menos de una semana. 

Al inicio de la jornada, el máximo negociado fue de 4.175 pesos, mientras que el promedio estuvo en 4.097,64 pesos, según informó The World News añadiendo que el dólar al ascender desde una apertura de 4.100 pesos, hacia niveles en los cuales, el peso colombiano perdió $ 207,15 frente a la divisa de EEUU, establece un récord histórico.

Por su parte, el Banco de la República, anunció que la devaluación en el año corrido va en 20,29 % mientras que la del año completo (12 meses), suma 26,21 %.

Según el sitio web Colombia.com, la tasa Representativa del Mercado para hoy en Colombia era de 3.941.92 pesos de acuerdo a la determinación de la Superintendencia Financiera desde el pasado viernes 13 de marzo del 2020.

Este aumento se da en medio del descenso abismal que han tenido los precios del petróleo durante la jornada, teniendo el crudo de referencia Brent hasta los 29 dólares el barril, con una caída del 11%, mientras que el West Texas Intermediate cayó un 9% y se cotizó en los 28 dólares el barril. 

Ante esta situación, Daniela Ramírez, economista egresada de la Universidad de los Llanos, indicó que es importante tener en cuenta que las variables del precio del petróleo con respecto al del dólar, son totalmente inversas, es decir, si una aumenta, la otra disminuye.

Además, el coronavirus, aseguró la economista, influye en la caída de los precios del petróleo, pues las aerolíneas ya no están operando como lo hacían habitualmente, igualmente ha sucedido con las embarcaciones, esto debido a la disminución de viajes de personas y cargamentos de un lado a otro.

En cuanto a afectaciones a la industria, Ramírez resaltó la participación del sector manufacturero, el cual tuvo una caída preocupante en la tasa de ganancias debido a que los productos colombianos no eran competitivos en comparación con los productos chinos, pues los costos de producción en nuestro país son más altos mientras que en China son mínimos, pues allá los salarios son paupérrimos frente a los pagados aquí. Esta problemática se ha venido replicando en los últimos 10 años, pues durante este tiempo, el país perdió en solo textiles y confecciones unos 600.000 empleos dejando ver una precarización de los indicadores económicos y sociales, según el diario La Economía. 

Otro efecto negativo, explicó la economista, es que si una persona exporta, obtiene grandes ganancias teniendo en cuenta el precio actual del dólar pero esto solo beneficia a unos cuantos, pues en Colombia se importa más de lo que se exporta, generándose de esta manera un déficit en la balanza de pagos. “Nosotros dependemos mucho de insumos tecnológicos que no producimos y que necesitamos demasiado, esta es una de las principales afecciones a la economía interna”, puntualizó.

Con la agricultura, viene sucediendo algo grave, según Ramírez, el 5% de las familias acaudaladas en Colombia poseen el 95% de las tierras rurales en Colombia mientras que el 95% de los campesinos sólo tienen el 5% y esta pequeño porcentaje de tierras, es el único que se destina al sector agrícola, lo que ha generado una crisis en las zonas rurales, donde sus habitantes viven en condiciones precarias y con pocas garantías de bienestar. Lo anterior, debido a la dependencia de la economía externa y el descuido al fortalecimiento de la producción y la comercialización interna.   

Para enfrentar esta problemática, la egresada de Unillanos afirmó que es necesario incentivar los sectores económicos del país. Esta tarea resulta compleja pues con el incremento del dólar, la deuda externa de Colombia aumentó y el gasto público no alcanza. La economista aseguró que si el Gobierno  distribuyera su ingreso de una forma adecuada podría fortalecer la economía interna, pero necesitaría ejercer nuevas políticas económicas, como disminuir el gasto en las fuerzas públicas y destinarlo hacia sectores industrial y agrícola.

“Colombia no tiene la capacidad en estos momentos de enfrentar una crisis , estamos en un estancamiento económico, si hubiera más inversión en educación, podríamos generar mano de obra calificada y así mismo con nuevas investigaciones potencializar más dichos sectores abandonados y fortalecer el mercado para que los productos sean más competitivos a nivel internacional , generando un incremento en las exportaciones”, concluyó Daniela Ramírez.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.