¿Por qué Juan Manuel Santos ternó a Néstor Humberto Martínez – NHM como fiscal? Interrogante de todos y que se debe hacer el expresidente. No hay razones políticas claras para tener en cuenta semejante personaje, que, en mal momento, llegó a ocupar un superministerio, como si se tratara de alguna inminencia y que recién ahora tiene notoriedad porque saltan a la vista, sus artilugios torticeros para desprestigiar a la JEP y acabar el proceso de paz.

NHM, nunca fue brillante; ningún estudiante de derecho lo ha leído porque no ha escrito nada; comodín útil para el grupo Aval (puede ser la razón de su escogencia), resulta siendo producto de los más dudosos y punibles ayuntamientos políticos; surge en la burocracia como funcionario medio en una Superintendencia, y a punto de trampas, su más grande habilidad, se hace al cargo titular; de rancia estirpe de los camaleones, fue turbayista; Ministro de Samper y de Pastrana; pulidas sus dotes en el Uribismo, cuando parecía ser burócrata expósito, con tan sinuosa trayectoria, entonces lo recogió el Presidente Santos. Gran error del Nobel de paz. Se hizo al portador del germen de la guerra, con valor agregado: fiel exponente de la corrupción.

Todo a su lado ha sido contra la paz; hostiga, a los excombatientes para que retornen a las armas; eso sube sus acciones ante el gobierno Duque de quién logra su nominación para la embajada en España y de paso queda cerca de su fortuna; la muerte ronda en torno a sus actuaciones; el ingeniero Pizano por delatar los negocios del grupo Aval en la ruta del Sol, claro que rápido medicina legal destruye evidencia. Ni siquiera el Meta fue ajeno a las indelicadezas de NHM, se dice que recibió gran parte de los recursos de la Refinería de Alan, quién de paso pagó al fiado su impunidad.

Mediocre como jurista, lo es aún más como penalista, por lo que resultaba burda su postulación al lado de Yezid Reyes, connotado tratadista y académico, pero una Corte, encargada de la escogencia, de la cual formaron parte Ricaurte, Malo y Bustos, plana mayor del “cartel de la toga” y mediando el “lobby” del fiscal anticorrupción, eslabón de toda la maldad, junto al grupo Aval, fue explicable la escogencia del tenebroso NHM.

Lo que pretendió con la JEP; lo que montó con la DEA, que hoy avergüenza a la misma embajada norteamericana; poner su propia cocaína como señuelo contra Santrich, manipular audios y ocultar pruebas, da la talla de lo traposo que es NHM, todo en el propósito de desestabilizar el proceso de paz.

¿Presidente Santos, cómo se le ocurrió semejante barbaridad?

¿El gobierno socialista de España acogerá semejante embajador del fascismo?