Tras la cuarentena que mantuvo al país por más de dos meses en un estanque económico, las y los trabajadores del país son quienes más han resultados afectados por las disposiciones impuestas por el Gobierno Nacional, mediante el Decreto 457 del 22 de marzo de 2020 con respecto a la emergencia sanitaria por la pandemia del Covid-19.

Esta situación ha resultado grave tanto para empleados/as con contrato formal pero también para los que se “rebuscan” el sustento que brinda el trabajo informal del día a día. Aunque las administraciones municipales han tratado de solventar la crisis para estas personas a través de ayudas humanitarias, los esfuerzos han sido insuficientes, pues los mercados y kits de aseo se desvanecen con rapidez, y el hambre y la necesidad de estar siempre limpios/as para evitar contagios, no da espera.

Por otro lado, el Gobierno Nacional ha anunciado apoyo económico para el sector financiero y las empresas de intermediación privadas en la prestación de la salud, bajo el argumento de mitigar la emergencia derivada del coronavirus. Sin embargo, actualmente la crisis en los hospitales públicos del país, se ha agudizado con la pandemia. Las UCI no dan abasto para las y los contagiados en etapas avanzadas del virus; las camillas, respiradores mecánicos y personal de la salud también son insuficientes.

Aunado a eso, los gremios económicos y empresariales del país, han propuesto posponer el pago de la prima de mitad de año a las y los trabajadores y diferirlo en seis meses, establecer cambios en las jornadas laborales y el trabajo por turnos, el teletrabajo, el contrato por horas, sin contar con vacaciones anticipadas, con licencias no remuneradas, disminución de salarios y despidos, que ya se han venido dando en todo el país.

Edith Cruz, presidenta de ANTHOC, Meta y Timoteo Romero, dirigente de la CUT, seccional Meta.

Es por eso que el pasado 4 de junio, la Central Unitaria de Trabajadores – CUT junto a otras organizaciones sociales, realizó una protesta pacífica en diferentes ciudades y municipios del país. Villavicencio no fue la excepción.

Sobre las 12 del mediodía inició el plantón pacífico en el parque los Libertadores, frente a la Gobernación del Meta, con asistencia de una cantidad adecuada de manifestantes para evitar aglomeraciones y teniendo en cuenta todas las medidas de bioseguridad.

Timoteo Romero, dirigente de la CUT, seccional Meta, señaló que la protesta se llevó a cabo con el fin de exigirle al Gobierno Nacional el descontento del gremio con el levantamiento de la cuarentena porque “hasta que no se tenga una real cifra del achatamiento de la curva o una vacuna, nos parece que eso es imprudente”, señaló.

Según Romero, lo que exigen las y los manifestantes es recursos para la salud, renta básica para alimentación y subsistencia, respeto a la estabilidad laboral y los derechos de los trabajadores y el pago oportuno de la prima semestral.

También se está proponiendo, comentó el dirigente, una reducción del costo de la matrícula para que los universitarios/as puedan continuar sus estudios, pues en medio de la cuarentena, muchos no cuentan con el dinero para pagar el semestre por completo.

A nosotros nos dicen héroes, pero nosotros no nos consideramos héroes porque si lo fuéramos tendríamos un contrato de trabajo digno, un salario digno y unas condiciones laborales dignas

El integrante de la CUT, destacó además la importancia del proyecto de ley, de 54 congresistas de diferentes partidos radicado el pasado 27 de mayo, que busca entregar durante tres meses, una renta básica a toda la población más vulnerable del país, así como a las y los trabajadores de micronegocios que hagan parte de estos hogares.

Por su parte, Edith Cruz, enfermera de profesión y presidenta de la Asociación Nacional de Trabajadores y Servidores Públicos de la Salud y Seguridad Social Integral y Servicios Complementarios de Colombia – ANTHOC, señaló que el 98% de las y los trabajadores de cada institución se encuentra tercerizado, con contratos por Orden de Prestación de Servicios -OPS, en condiciones laborales precarias.

“A nosotros nos dicen héroes, pero nosotros no nos consideramos héroes porque si lo fuéramos tendríamos un contrato de trabajo digno, un salario digno y unas condiciones laborales dignas. Nosotros lo que somos es unos esclavos de este sistema que día a día agobia y acaba con la salud del pueblo colombiano” afirmó Cruz.

La sindicalista también exigió que a los trabajadores de la salud, se les dé un trato digno, “pues nosotros también somos personas, también sentimos, tenemos familias, atendemos a gran parte de la población colombiana”, afirmó dada la situación de discriminación a la que han estado expuestos en sitios públicos y comerciales donde se les ha negado el ingreso e incluso han sido amenazados y agredidos.

Cruz solicitó además que a las y los trabajadores de la salud que están en la primera línea, se les realice las pruebas de covid-19, “pues un trabajador contaminado, es una población contaminada”, mencionó la enfermera recalcando que este sector atiende a una gran cantidad de personas que podrían estar contagiadas. La toma de muestras, según ella, no se ha realizado en ninguna entidad.

Otra de las exigencias de las y los protestantes, es que el recurso económico sea girado a la Red Pública Hospitalaria, las secretarías y ESE departamentales y municipales de salud, ya que este siempre es entregado a las EPS, las cuales se manejan como instituciones privadas. Según Cruz, las entidades públicas podrían darle un manejo adecuado a estos dineros, evitando que se siga presentando corrupción y baja calidad en la prestación del servicio de salud a las y los ciudadanos.

Otros de los motivos de las protestas, fueron la decisión del gobierno de asumir plenamente los costos de la crisis ubicando recursos de las reservas internacionales, la deuda externa, el Banco de la República, entre otros, aumentando así el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional – FMI y demás organismos multilaterales; también los manifestantes se movilizaron por la vida y la paz, y el rechazo a la violencia, la represión y asesinato de líderes sociales, y contra la presencia de tropas norteamericanas en el país, lo que representaría una violación a la soberanía nacional y los preceptos constitucionales.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.