“Somos personas dignas que venimos desde territorios ancestrales indígenas, zonas campesinas, consejos comunitarios, universidades, barrios, caminando la palabra por la vida y los derechos, por los territorios, la democracia y la paz justa”, así inicia el comunicado que las organizaciones que participaron en la minga, emitieron el pasado miércoles, 21 de octubre.

Desde el Cauca, inició hace varios días una movilización en Minga hacia Cali, de cerca de 6000 indígenas, que habían convocado para el 12 de octubre, al presidente Iván Duque, a una mesa de diálogo en esa ciudad para exponer sus inconformidades, relacionadas, entre otras cosas, con lo que han calificado como genocidio, pues en sus territorios se ha venido evidenciando una compleja situación de orden público, en la que han resultado varios de sus compañeros muertos.

Sin embargo, el presidente Duque faltó a la citación y envió una delegación con la que no se llegó a ningún acuerdo, por lo que las y los indígenas decidieron viajar a Bogotá, arribando allí el pasado 18 de octubre, y permaneciendo hasta el día de ayer, para unirse al Paro Nacional que se convocó para el 21 de octubre.

“Hemos venido animando, compartiendo y tejiendo las luchas en el encuentro comunitario, social y popular, en el dialogo a muchas voces para concretar carminos y acciones contra la muerte, la guerra, la discriminación y las inequidades”, dice el comunicado.

Afirmaron que con los intercambios y recibimientos en Jamundí. Cali, Armenia, Calarcá, Ibagué, Fusagasugá. Soacha y Bogotá, quedó comprobado que la Minga es el pueblo en solidaridad y diversidad movilizada, y que los caminos para cuidar, proteger, salvaguardar el territorio, el agua, la vida, la dignidad, la soberanía, la paz y la construcción de democracia, deben ser fortalecidos.

Aseguraron además, que “el actual gobierno del presidente Duque y gran parte del Estado colombiano, con sus palabras y acciones, han confirmado el incumplimiento de lo pactado con la Minga Nacional”, pues han usado los medios masivos de comunicación para estigmatizar la protesta social y han desarrollado acciones de agresión en contra de nuestros pueblos y organizaciones sociales que se manifiestan de manera pacífica.

Dicen que desde el Gobierno Nacional se están gestando proyectos de ley que buscan desconocer o recortar sus derechos, agredir territorios con empresas extractivistas de minería, agroexportación, e hidroelectricidad; reconcentrar la tierra, re victimizar y continuar la guerra y la muerte.

Por eso, han posicionado su proyecto de vida mediante el debate público en movilización, hemos llamado a juicio por la vida y paz, el territorio y la democracia, a través de los jueces Naturales y Constitucionales (Jurisdicción Especial Indígena) que recoge los denuncios y clamores de los pueblos y de la sociedad, contra la muerte que generan las acciones y su agenda política y legislativa de despojo y muerte, que quiere imponer el actual Gobierno Nacional afectando los planes de vida, territorios y paz de los pueblos, comunidades y organizaciones.

Su protesta también fue para exigir al Gobierno y al Estado garantías para la vida y la paz en el territorio y el cumplimiento de los derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales.

El día de ayer, 21 de octubre, tras terminar la jornada del Paro Nacional que se llevó a cabo en todo el país, las y los mingueros, retornaron a sus hogares en el Cauca, no sin antes madrugar para dejar limpio el Palacio de los Deportes, lugar que les sirvió de alojamiento durante su estadia en la capital del país.

“La Minga apenas comienza, la Minga da el primer paso, retornamos a nuestros territorios a consolidar las voces, y afianzar el camino de la Minga porque volveremos con más fuerza que hoy”.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.