InspiraMet, busca recursos para fabricar ventiladores pulmonares para el Meta

Dada la crisis por contagio de COVID-19 a nivel mundial y la afectación respiratoria que produce la enfermedad en los contagiados, se ha presentado un desabastecimiento en todo el mundo de ventiladores pulmonares. Ante esta problemática, un grupo de profesionales metenses, se unieron para desarrollar estos elementos de manera voluntaria.

El ingeniero electrónico y promotor de la iniciativa, Jeisson Enrique Bustos , junto a al psicólogo, Ricardo Paloma, conversaron con El Cuarto Mosquetero sobre el proyecto y las dificultades que están enfrentando debido a la falta de apoyo económico tanto de instituciones privadas, como públicas.

La primera iniciativa de este tipo se dio en Antioquia, donde, según el portal web El Hospital, más de 100 voluntarios de 20 instituciones de la academia, el sector empresarial y el público se unieron bajo la articulación de la La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y la Ruta N para trabajar en InnspiraMED, el nombre del proyecto liderado por el Grupo de Investigación en Bioinstrumentación e Ingeniería Clínica de la Universidad de Antioquia, donde ya crearon prototipos de un ventilador mecánico de bajo costo, basado en un diseño creado por la Universidad de Massachusetts en el 2010, que se puede construir y escalar rápidamente, con esto, buscan suplir posible necesidad futura de estos dispositivos con la contingencia del Covid-19.

De este ejemplo, partió la iniciativa que en esta región, tomó el nombre de InspiraMet. La coordinación del proyecto está compuesta por Jorge Alberto Moreno, bioingeniero; Jeisson Enrique Bustos y Jhon Javier Delgado, ingenieros electrónicos, Ricardo Paloma, psicólogo, Camilo Adolfo Gallego, economista y Leonard Dario Rivera, ingeniero agrónomo. Además, se han unido más de 20 voluntarios, dispuestos a aportar su tiempo y sus conocimientos para abastecer a las UCI del Meta, con estos ventiladores pulmonares que, en medio de la crisis pandémica actual, serán requeridos de manera prioritaria.

Los profesionales buscan fabricar cerca de 1.000 ventiladores por mes con un costo de 1,000 USD, usando materiales económicos y de fácil acceso. Para lograrlo, necesitan recursos económicos y una planta de elaboración con las debidas medidas de saneamiento y seguridad. Sin embargo, conseguir la financiación, no ha sido tarea fácil.

Enrique Bustos, comentó que el desarrollo de la propuesta se ha logrado con recursos propios de los integrantes del proyecto. Según él, hasta el momento, ninguna entidad pública ni privada se ha mostrado interesada en escucharles. Quizá, “por la misma crisis, pues están enfocadas estas entidades en solucionar otras cuestiones, y de pronto este enfoque tecnológico no se había dado acá”, explicó comparando la situación en Antioquia, donde varias entidades apoyaron la propuesta y ya se están desarrollando los ventiladores.

Según comentó Ricardo Paloma, delegados de InspiraMet, hicieron presencia en la Secretaría de Salud del Meta, de donde les habían llamado de un día para otro, y explicaron a grandes rasgos la propuesta, pues debido al tiempo limitado, no fue posible presentar un documento formal. En ese momento, mencionó el psicólogo, les pidieron una nueva reunión para dentro de los ocho días siguientes para analizar el avance del proyecto, y tener una oportunidad de presentar una propuesta más completa. No obstante, nunca les volvieron a llamar para concretar la cita, a pesar que ellos tienen toda la voluntad de poner a disposición sus conocimientos, tiempo, energía e incluso recursos para donar los ventiladores y así ayudar en la crisis que se avecina.

Sumado a esto, Paloma comentó que habían hecho un acercamiento previo al decano de la facultad de Ciencias de la Universidad de los Llanos, pero que tras algunas conversaciones, el proceso quedó estancado.

La Gobernación del Meta, según Paloma, realizó una convocatoria para el 30 de abril, para financiar propuestas tecnológicas e innovadoras como la de InspiraMet, pero dado el tiempo que tomaría esperar hasta ese día y la aprobación del Invima para empezar a trabajar, con suerte, estarían empezando el 15 de mayo, lo que permitiría que el virus siga expandiéndose, sin estar preparados aún para atender a la probable cantidad de infectados.

En el Meta, según Bustos, se cuenta con 170 ventiladores y el Gobierno Nacional donará 156 más. Sin embargo, estos no podrían suplir la necesidad ante la crisis sanitaria, teniendo en cuenta que en el departamento, la población supera el millón. Otra cuestión a tener en cuenta, es el ritmo de propagación de Colombia, que comparado con Estados Unidos, es el mismo, aunque las cantidades de infectados y fallecidos son distintas.

Según France 24, el país norteamericano, se posicionó desde hace más de tres semanas como el lugar con mayor número de contagios en el mundo, pues sus 582.594 casos confirmados triplican los de cualquier otra nación. Mientras que en Colombia, desde que llegó el primer caso, el pasado 6 de marzo, se han reportado 5.379 casos hasta la fecha.

A pesar que EEUU, tiene la curva de contagio mucho más elevada que en nuestro país, allá existen mayores ventajas en cuanto a diagnósticos tempranos, pues ya se han desarrollado pruebas que pueden obtenerse en farmacias con tiempo de resultados rápidos. Lo cual permite actuar tempranamente y tomar las medidas necesarias, sin colapsar el sistema de salud.

El panorama que se ha planteado para Colombia, según Bustos, es que habrá un desabastecimiento de aproximadamente 10.000 ventiladores en los centros médicos del país. Estos elementos son necesarios, sobretodo para los pacientes que estén en la etapa crítica de la enfermedad -es decir, cuando se cierran los alvéolos, impidiendo a los afectados respirar-, para proporcionar ventilación pulmonar y evitar el colapso del contagiado.

Otro aspecto a tener en cuenta, según Paloma, es que dado el desabastecimiento de estos aparatos a nivel mundial, empresas tecnológicas que ya tenían disponibles estos elementos con antelación, los están vendiendo por 60.000 USD, cuando anteriormente se ofrecían por 12.000 USD. Cifras imposibles para un país económicamente inestable como Colombia.

Por esto, InspiraMet, lanza un llamado a la institucionalidad y a las entidades privadas, para poder suplir la necesidad que se avecina en el Meta, ante la falta de estos ventiladores, y evitar que aumente el número de fallecimientos. El grupo de voluntarios, también hizo un llamado a profesionales que quieran unirse a la causa, aportando su tiempo y sus conocimientos para la creación, desarrollo y ensamble de estos aparatos, logrando así la consolidación de una fábrica para salvar vidas.

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