Él quería ser papá, no sabía cuándo, ni quién sería la madre, pero cuando salió de la “mata”, empezó a soñar con la posibilidad de tener y ver crecer a un hijo, posibilidad que antes era prohibida por tener que priorizar a la organización en la cual desde joven había elegido estar.
Entró cuando tenía alrededor de 21 años a las FARC EP, estuvo por más de 15 años creyendo que la vía armada era la solución para cambiar las desigualdades estructurales que existen en Colombia, aunque en realidad eso lo fue creyendo con el tiempo, pues cuando ingresó soñaba con vengar la muerte de su hermano a manos de grupos paramilitares y como siempre había vivido en el campo, entró al frente que operaba en su municipio. Sin embargo, acepta que muchos entraron a la mata por esa razón, pero no siempre pudieron lograr ese objetivo, que deja de ser el motor que los mueve al empezar su formación política y armada.
Después de la firma del Acuerdo de Paz y de llegar al NAR de La Pista en La Uribe, Meta, conoció una “civil”, con la cual decidió conformar su hogar y hoy están poco a poco construyendo su futuro, esperando que nadie quiera apagarle ese sueño, como sí pasó con su amigo Albeiro
Comunicadora Social y Periodista. Especialista en Políticas Públicas para la Igualdad en América Latina. Fundadora del colectivo y medio de comunicación alternativo El Cuarto Mosquetero. Desde la comunicación trabaja los temas de género, paz y ambiente.