¿Qué se necesita para que una abogada como Libia Díaz Cárdenas experta en gestión pública y gerencia en salud, quiebre en llanto? Se necesita decir adiós.

El 17 de diciembre de 2019 en las instalaciones de la Biblioteca Pública Jorge Eliecer Gaitán en su calidad de directora de “Nuestra escuela de artes”, Libia, le dijo adiós a todas y todos aquellos artistas plásticos y músicos graduandos, quienes a través de los años han venido formándose en la Academia de Artes Miguel Ángel Martin, como técnicos profesionales por competencias laborales en música y en artes plásticas; lo preocupante es que este adiós se tornó más amargo de lo normal, y es cuando surge la pregunta contemplada desde el proceso y no desde el cargo ¿fue un adiós temporal, o será definitivo?

La Academia de Artes Miguel Ángel Martín se encuentra adscrita como institución técnico-educativa a la Casa de la Cultura Jorge Eliecer Gaitán en la ciudad de Villavicencio, departamento del Meta; ha graduado 14 promociones de virtuosos/as músicos/as y 6 promociones de creativos artistas plásticos. Como academia se constituyó en la única opción para acceder a este tipo de estudios técnico-profesionales a nivel público en nuestro querido llano.

En una ciudad como Villavicencio en la que realmente no existe una facultad de artes o de música, es frustrante, impotente y punzante escuchar el runrún del posible “fin de los técnicos”. Fin que se escucha en sus pasillos, entre las charlas de las y los diferentes artistas de la ciudad, e incluso en los comentarios de sus docentes o en el triste adiós de su directora, ¿se despedía de sus graduandos o se despedía de la única posibilidad técnica y pública de ser artista o músico en Villavicencio?

Esta opción se había convertido en el único bálsamo que daba respiro a una gran cantidad de jóvenes, ancianos, infantes y adultos de condiciones económicas limitadas pero amantes de las artes, la cultura y la música en el Meta. Pobladores que veían con ilusión y visión la probabilidad de que sin importar sus posibilidades económicas pudiesen ser profesionales por pasión-vocación y no por obligación.

No sé si sean ciertos dichos rumores y, por ello me valgo de este artículo para preguntar ¿es el fin de los cursos técnicos profesionales por competencias laborales en artes plásticas y música, brindados por la academia de artes Miguel Ángel Martin en la ciudad de Villavicencio?

Aspiro a que esta pregunta llegue a quienes son responsables de nuestra escuela, que nos den una respuesta pública a este tipo de rumores, que recordemos como lo diría el maestro Leonardo Da Vinci que “el arte nunca se acaba, solo se abandona”, y que por lo menos en nuestra ciudad no permitiremos que nuestros gobernantes por decisiones erróneas nos lleven a abandonar la música y el arte que hacen parte de nuestra esencia histórica, política, heroica y cultural…

…el arte es una forma de vida, para toda la vida.

Abogada en formación, activista social en lucha por la autogestión comunitaria del agua, y procesos de construcción de justicia social comunitaria