Ella dijo que quería tener cinco hijos, ya se había hecho a la idea de nada más tener tres, dos mujeres y un varón. Sin embargo conoció en Granada a Raúl, un tipo grande, de buen corazón, que quería ser padre, un ex combatiente a quien decidió acompañar a la Nueva Área de Resocialización- NAR de La Pista en La Uribe y allí conformar un hogar.

Confiesa que nunca la deslumbraron las armas, que es una de las razones por las cuales muchos jóvenes entraron a las FARC-EP, pero cuando era adolescente, el esposo de su mamá la maltrataba y estuvo a punto de quitarle la vida. Así que su padrastro al siguiente día la llevó al frente que operaba en Fuente de Oro. Un tío de ella que pertenecía al grupo armado se opuso a la solicitud del señor de llevársela para la mata o ajusticiarla. No obstante, ella tuvo que irse para Bogotá. Esa fue su experiencia más cercana de ingreso al otrora grupo armado.

Más adelante quedó embarazada de su hija mayor, pero el padre de la menor, al enterarse de tal responsabilidad, huyó e ingresó al grupo armado; de vez en cuando apareció para aportar para los gastos. En general, ella ha sido madre soltera y ha tenido que vivir diversos tipos de violencias por ser mujer, pero también mujer rural. Violencias que se han naturalizado con el paso de los años en Colombia.

Su última unión marital de hecho terminó con agresiones físicas, razón por la cual su hijo no quiere tener ningún tipo de relación con su padre, a pesar de tener por mucho 10 años.

Hoy ella está viendo crecer a sus hijos, puede dedicarles más tiempo – posibilidad que en la capital del país no tenía-, pero además, pese a las adversidades, sigue trabajando por brindarles una mejor calidad de vida a quienes son su motor de vida. Además, disfruta de la compañía inesperada de un hombre que llegó de la “mata” con un afán de vivir la paternidad y brindar su calidez.

Comunicadora Social y Periodista. Especialista en Políticas Públicas para la Igualdad en América Latina. Fundadora del colectivo y medio de comunicación alternativo El Cuarto Mosquetero. Desde la comunicación trabaja los temas de género, paz y ambiente.