Esta conmemoración que se realiza hoy y durante cada año el mismo día, busca reconocer la contribución de las mujeres en la economía del cuidado. Actualmente, esta labor sigue sin ser remunerada, y es considerada como un trabajo que debe ser asignado, en su mayoría, a las mujeres. 

“Mantenidas”, suelen llamar a las mujeres que dedican más de 10 horas al día a asear, cocinar, planchar la ropa, hacer mercado o cuidar a niños, niñas, personas de la tercera edad o en condición de discapacidad. Estas actividades que consumen gran parte de su vida, no reciben remuneración alguna y siguen siendo infravaloradas desde la perspectiva económica y social del país. 

El Día Internacional del Trabajo Doméstico es celebrado anualmente el 22 de julio. Durante el Segundo Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe,​ en 1983, se declaró como fecha oficial para reconocer el invaluable aporte de las labores de las mujeres en los hogares, actividades que siguen siendo objeto de discriminación. 

En tiempos anteriores, la mujer se mantenía sumisa y abnegada ante el hombre y la sociedad. Esto en consecuencia a la imposición de roles de género, donde las labores del hogar se entendían como exclusivas de la mujer mientras que el hombre era el responsable de llevar el sustento familiar y mantener el bienestar económico. Es por eso que los trabajos eran pensados para ser desempeñados por ‘varones’. 

El trabajo doméstico, es invisibilizado, sin pago y con extensas jornadas. No obstante, de a poco, los hombres también han empezado a incursionar en este campo laboral. Según el DANE, para el 2018, se alcanzó la cifra de 14.243.223 familias en Colombia, siendo un promedio de 3.1 personas por hogar. De estos, el 65% tiene un hombre y el 35% restante carece de figura masculina. 

De ese 65%, hay una pequeña cantidad que ha ido en aumento con los años, de hombres que se han dedicado a ser amos de casa, pues en 7 de cada 100 hogares colombianos hay un un varón encabezando las labores del hogar. Aun así, la cifra de las mujeres en este oficio supera a la del género masculino con creces, según el DANE, el 95,9% del trabajo en este sector económico lo hacen ellas, siendo cerca de 670.000 en el país.

 Cabe destacar que, desde hace varias décadas, las mujeres han aumentado su participación en la vida económica del país, pero este logro no se ha traducido en un incremento equivalente en la proporción de hombres que participan en las tareas del hogar, como ya se evidenció anteriormente.

De hecho, para el 2018, el porcentaje de mujeres a cargo de las labores domésticas, aumentó, pues cuatro de cada 10 se encuentran en esta situación, cuando en 2005, -año en que se había realizado el último censo- eran tres de cada 10, según datos del DANE. 

El Observatorio Popular de Género evidenció las marcadas brechas que aún existen para que se reconozca el papel de la mujer y la economía del cuidado en el Producto Interno Bruto.

Con la inequitativa distribución de las tareas domésticas al interior de los hogares familiares, se evidencia que los roles de género siguen funcionando tradicionalmente. 

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.