La menor le habría dibujado un falo a Simón el bobito en una de sus clases, lo que sería una consecuencia del supuesto abuso.

Una menor de 5 años estudió hasta el 1 de septiembre en el Colegio Cofrem de Villavicencio. Su retiro se dió luego de que, el 31 de agosto, en medio de una conversación con sus hermanos mayores, la menor contara que el profesor  habría tomado su mano para ponerla sobre su pantalón, específicamente en la entrepierna. Luego le pidió guardar silencio.

La madre, que se enteró ese mismo día de lo que habría sufrido su hija, se trasladó inmediatamente a instaurar la denuncia en el colegio y posteriormente, llevó a la niña a Clinisanitas para recibir atención psicológica. Allí, de inmediato se activó la ruta.

Días después, al ver la poca atención que el colegio le estaría prestando al caso, la madre buscó apoyo en la Veeduría Mujeres Libres de Violencia, una organización feminista que brinda asesoría y acompañamiento a víctimas de violencia basada en género, la cual de inmediato solicitó al plantel educativo, mediante un derecho de petición, “conocer sobre la ruta de atención que se activó con el caso de la denuncia radicada el 02 de septiembre por presuntos actos sexuales con menor de 14 años”.

El colegio mencionó que notificó la denuncia ante el ICBF, y presentó el reporte en el Sistema de Información Unificado de Convivencia Escolar (SIUCE) del Ministerio de Educación y a la Secretaría de Educación de Villavicencio. Cabe aclarar que, según la madre, el plantel activó la ruta dos días después de que se hubiera instaurado la denuncia.

Al conocerse los hechos, el acusado fue retirado de la dirección de algunos grupos de preescolar que tenía a cargo pero no se tiene información de la apertura de algún proceso disciplinario en su contra. Y al parecer, varios padres se habrían quejado con anterioridad respecto al docente dado que, supuestamente tenía como hábito tocar el rostro de sus pequeñas estudiantes. El señalado sigue vinculado laboralmente al plantel educativo.

Mientras tanto, la menor ha venido manifestando comportamientos que podrían ser consecuencia del presunto abuso sexual. Se irrita con facilidad y se encierra a llorar, pero el episodio más preocupante fue cuando en clase, le pidieron dibujar al protagonista del reconocido poema de Rafael Pombo, Simón el bobito, al cual le agregó la silueta de un falo. Según el estudio ‘Consecuencias del abuso sexual infantil: una revisión de las variables intervinientes’ de David Cantón-Cortés y María Rosario Cortés, “en el campo socio-emocional, se pueden encontrar conductas sexuales inapropiadas y problemas internalizantes como la ansiedad, depresión y retraimiento en niños y niñas pequeñas”.

Debido a los retrasos con el proceso investigativo en la Fiscalía, la madre decidió dar a conocer públicamente lo sucedido a través de El Cuarto Mosquetero e hizo un llamado a padres y madres que estén pasando por una situación familiar a denunciar, sobre todo en este caso, en el que probablemente, las y los niños estarían ante un grave peligro.

Por su parte, la Veeduría Mujeres Libres de Violencia, mediante un comunicado, hizo un llamado a denunciar casos de violencias basadas en género. También solicitó al colegio y a las instituciones que hacen parte de la ruta de atención, “darle respuesta y celeridad al proceso para prevenir futuros casos relacionados”.

El Cuarto Mosquetero contactó al docente acusado para obtener su versión de los hechos pero él se abstuvo de dar declaraciones al respecto, pues espera que a través de las investigaciones se esclarezca lo sucedido.

Asimismo, este medio se acercó a la Secretaría de Educación de Villavicencio para conocer el manejo de la entidad frente a este tipo de casos y el seguimiento a las investigaciones vigentes relacionadas con acoso y abuso sexual en las instituciones educativas del municipio, pero hasta el momento no hubo respuesta.