El pasado 4 de diciembre, desde las 10:00 de la mañana, se realizó la presentación del informe “Construyendo Memoria por los impactos causados por el conflicto armado en la población diversa del Meta”, en el hotel Puerta de Alcalá en Villavicencio. 

La construcción del documento empezó con la recopilación 15 narrativas de esta población en torno a los impactos que sufrieron a causa del conflicto armado. Sin embargo, los relatos, en los que participaron más de 100 personas de los 29 municipios del departamento, terminaron convirtiéndose en una guía de entendimiento de los daños, hechos victimizantes y recuerdos imborrables de la población LGBTI en el Meta. Pero también evidencian sus luchas, resiliencia y orgullo.  

Según Nancy Yolima Rumié, asesora regional de Memoria Histórica y Justicia Transicional, para materializar el documento, se realizaron tres talleres subregionales, en los que se eligieron a las personas que realizarían sus narrativas.

Las seis subregiones se dividieron así: Capital Cordillera: Villavicencio, Restrepo, Cumaral, San Juanito y El Calvario; Aria: Granada, Fuentedeoro, Puerto Lleras, San Juan de Arama, El Castillo, San Martín y Lejanías; Alto Ariari: Acacías, Guamal, Castilla La Nueva, San Carlos de Guaroa, Cubarral y El Dorado; Bajo Ariari: Mapiripán, Puerto Rico y Puerto Concordia; Río Meta: Puerto Gaitán, Puerto López, Cabuyaro y Barranca de Upía; y Macarena: La Macarena, Uribe, Mesetas y Vista Hermosa. 

Nancy Rumié y Lenny Rodríguez durante acto de conmemoración a víctimas LGBTI de conflicto armado.
Foto: Shirley Forero.

La importancia de este documento radica en la vulneración histórica que han sufrido las y los LGBT. “Es una población 100% discriminada. ni los planes de desarrollo, ni las alcaldías, ni muchas instituciones tienen en cuenta a la población. Muchos funcionarios no saben ni como tratarles ni como nombrarles”, explicó Rumié, quien asegura que debido a esa situación, es necesario visibilizar a las personas diversas, sus necesidades y problemáticas. 

Por eso considera que el libro funge como instrumento para que esta población en cada municipio, se empodere y con el informe plasmado en un libro, acuda a la institucionalidad para mostrar quienes son, que tienen y que necesitan. De esta manera, se pretende que las y los LGBTI sean incluidos en los planes municipales de desarrollo y las labores a implementar.

Pero llegar a este informe materializado, fue un camino largo y cargado de obstáculos. Raizza Geraldine Parra, lideresa trans del Meta, relató que durante varios años estuvo buscando apoyo de la institucionalidad, pero este no fue suficiente. Recuerda que anteriormente se había hecho un adelanto con ayuda de la Defensoría del Pueblo y la Personería de Villavicencio, pero fue con la llegada de la Cooperación Alemana a través de Propaz – GIZ, que el recopilado investigativo y narrativo de esta población pudo hacerse realidad. 

Durante los encuentros colectivos para recopilar los relatos, se logró “hablar, reir, llorar, porque de eso se trata la recolección de 50 años de historia de conflicto en el departamento del Meta, y más con personas con orientación e identidades de género diversa”, afirma la lideresa. 

Y no es para menos, según datos de la Unidad para las Víctimas, el conflicto armado en el Meta, ha causado 160 víctimas pertenecientes a la población LGBTI hasta octubre del 2019, por hechos como desplazamiento forzado, homicidio, amenaza, delitos contra la libertad e identidad sexual, tortura, desaparación forzada, entre otros. Sin embargo, la organización Colombia Diversa estima que que las cifras no son exactas, pues muchas de estas víctimas no se atreven a denunciar por falta de garantías o temor a que su orientación sexual o identidad de género quede al descubierto cuando aún no la han revelado entre su círculo familiar y social. De hecho, integrantes LGBTI de la Mesa de Víctimas del Meta, consideran que existen alrededor de 800 víctimas. 

Las cifras, aún inexactas, refuerzan la necesidad de implementar la Política Pública de inclusión para la población LGBTI del Meta. “Tenemos que organizarnos como capítulo Meta Victima LGBTI y empezar hacer procesos con victimas de violencia sexual, violencia de genero, trabajo identitario… Todo lo que hace falta en el departamento”, afirma Raizza, quien asegura que la Política Pública debe ser aterrizada en los 29 municipios del Meta, dentro de los cuales se deben promover garantías de vida, liderazgo social, reivindicación de derechos, acompañamiento, entre otros para la población. 

Al momento del cierre, las y los asistentes se reunieron en un circulo para agradecer lo logrado a través del informe.
Foto: Shirley Forero.

Mery Edith Rodríguez, asesora temática, investigadora y redactora del informe, comentó su experiencia al acercarse a la población LGBTI víctima y recoger los relatos. “Fue un proceso de piel viva. Al escucharlos una y otra vez sus voces viven en mi, pero de una manera amorosa. Después de que uno escucha los testimonios, termina entendiendo que necesitamos mucho trabajo como sociedad para disminuir las fobias”, afirma. 

El hecho victimizante que más resalta es de violencia sexual. “Ese sufrimiento de que alguien diga que tu cuerpo es violable porque no es cuerpo heteronormativo. (…) Que tu vivas como quieras vivir, te convierta en un objetivo de violencia y ver como unos actores armados legales e ilegales multiplicaron esa violencia, es algo muy doloroso”. 

Mery considera que el documento es importante, porque refleja la compleja realidad de la población LGBTI y lo que se necesita para cambiarla. “Este libro nos muestra que la población no está pidiendo regalos, ni asistencialismo”, lo que las y los LGBTI, piden son garantías de salud, bienestar y trabajo, necesidades básicas que suelen serles negadas. 

Por eso, resalta que las instituciones deben tener en cuenta el informe, para que se den cuenta de que en cada rincón del país existe población diversa, y “que se les garantice los derechos para trabajar y vivir amorosa y respetuosamente”, concluye Mery. 

Durante el evento, se realizó una mística de iniciación y posteriormente, las y los asistentes que hicieron parte de los relatos recopilados en este documento, contaron las sentidas historias de sus compañeros/as y otras propias. Alrededor de la 1:30 pm culminó el encuentro, del que se espera, salgan iniciativas y motivaciones para que desde los territorios, empiece a escribirse una historia diferente, en la que tengan cabida la aceptación, igualdad y tolerancia.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.