Este lunes 18 de octubre, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó a Colombia por el grave secuestro, tortura y violencia sexual cometidos por paramilitares en el 2000 contra de la periodista investigativa Jineth Bedoya.

En este caso, la CIDH determinó que el Estado es responsable por “la violación de los derechos a la integridad personal, libertad personal, honra, dignidad y libertad de expresión” en perjuicio de Bedoya, quien el 25 de mayo del 2000 fue interceptada y secuestrada a las afueras de la cárcel La Modelo de Bogotá. Además, la entidad advirtió “indicios graves, precisos y concordantes de la participación estatal en los hechos”.

Y es que, pese a que el Estado sabía de las amenazas que la periodista recibía por sus investigaciones, no procedió a investigar rigurosamente las denuncias ni tomó las debidas medidas para protegerla, lo que llevó a Bedoya a interponer la demanda, por la cual se originó esta sentencia que ordena medidas de reparación, como sancionar a los responsables, la creación del Centro Investigativo #NoEsHoraDeCallar, manejo de datos y cifras de violencia contra periodistas y financiación de programas de protección y asistencia a mujeres periodistas víctimas de violencia.

Cabe mencionar que, con todo lo que conlleva ser víctima de secuestro, tortura y violencia sexual, Jineth tuvo que investigar estos hechos que le causaron un gran daño físico y emocional. Sólo así logró que hace apenas dos años dos paramilitares fueran condenados a 40 años de cárcel como autores materiales, pero hasta ahora, ninguno de los autores intelectuales ha sido judicializado.

A través de su cuenta de Twitter, el presidente de Colombia, Iván Duque, anunció que acatará la sentencia de la CIDH, la cual ha sido catalogada por la opinión pública como histórica dado que es la primera vez que este organismo internacional se pronuncia sobre actos de violencia sexual en contra de una mujer y, sobre todo, de una periodista en el marco del conflicto armado en el país.

Incluso la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) se pronunció al respecto en Twitter afirmando que “la periodista Jineth Bedoya lleva más de 20 años buscando justicia incansablemente. Por eso, la decisión de la @CorteIDH es dignificante para Jineth, para las mujeres periodistas que enfrenta violencia de género y para miles de víctimas de violencia sexual en el conflicto. Además, esta sentencia es una hoja de ruta no solo para reparar a Jineth, sino también para avanzar en la protección de las mujeres periodistas y el acceso a la justicia para mujeres víctimas de violencia sexual”.

También, Viviana Krsticevic, integrante del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), mencionó que “La sentencia de la CIDH es histórica porque es la primera vez que trata el uso de la violencia de género que tiene un impacto sobre las mujeres periodistas, inhibiéndolas y censurándolas”:

Por supuesto, las declaraciones de Jineth Bedoya también hicieron gran eco en medio de este caso: “Es un momento histórico para quienes hemos entregado parte de nuestra vida para buscar justicia, para reivindicar nuestros derechos. Después del 15 de marzo (cuando dio su testimonio ante la CIDH este 2021), el gobierno se silenció por completo y no recibí solidaridad de ninguna de las mujeres del gobierno. Siento profunda tristeza por la falta de grandeza de los funcionarios públicos. Han pasado cuatro gobiernos y lo que he recibido son palmadas en la espalda”.

En redes sociales, la FLIP convocó a usar el hashtag #TriunfamosPorqueNoCallamos para acompañar a víctimas y sobrevivientes de violencia sexual en el marco del conflicto armado en Colombia.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.