Carmen Juliana Torres Marín, es un joven Bogotana, de 15 años que no era reconocida a nivel nacional, hasta el pasado 01 de julio cuando hizo su intervención ante la ONU, durante su sesión virtual del Consejo. Allí, Juliana resaltó la importancia del trabajo en defensa y  protección del territorio que desarrolla desde hace dos años. Además, hizo un llamado urgente a la participación activa social, política y cultural de los jóvenes en el mundo y rechazó de manera tajante el acto de violencia sexual con contra de una niña indígena en Risaralda, Colombia.

La relación cercana con el territorio ha estado siempre presente en la vida de Juliana, pues viene de una familia tradicional campesina desde sus abuelos. Además en el Amazonas, tiene familiares que comparten cultura y tradiciones ancestrales indígenas que permearon su forma de pensar y de vivir en comunidad.

Juliana desde hace dos años inició su trabajo como defensora del territorio haciendo parte de colectivos ambientalistas en el municipio al que se mudó en 2018 y en el que vive actualmente, Támesis, en el sureste antioqueño.  Ella se unió a procesos como Polinizando el Territorio, Comité por la Defensa Ambiental, el Cinturón Occidental Ambiental – COA, y otros colectivos que se dedican a trabajar en pro de la construcción de comunidad y defensa de la tierra. 

El COA es uno de los más grandes procesos organizativos de defensa territorial en Antioquia y algunas otras regiones del país, que une organizaciones campesinas, indígenas, ambientales y sociales para la defensa y protección el territorio, y el derecho territorial, como un espacio de construcción colectiva a través del trabajo articulado en la región. “Los jóvenes que hacemos parte del COA, adelantamos de manera conjunta acciones políticas, sociales y culturales por la defensa del territorio, articulamos varios procesos, promulgamos el sentido de comunidad  y el trabajo comunitario” afirmó.

El COA también adelanta actividades colectivas de defensa del territorio y protección de la riqueza ecosistémica en su región a través de proyectos como la escuela de sustentabilidad, círculos de redes solidarias con indígenas y mujeres, apoyando el desarrollo de comités ambientales y en las movilizaciones pacíficas en las ciudades. 

Para Juliana es importante adelantar campañas que desarrollen el sentido de pertenencia de los jóvenes con su tierra. Hay una amplia participación por parte de las juventudes en los procesos. “El COA no excluye a nadie, es importante que haya diversidad de género, edad y etnia. Los jóvenes debemos tener sentido de comunidad, de defensa del territorio, conciencia ambiental. Queremos y debemos ser actores políticos, de cambio,  también tenemos capacidad de decidir, de ser críticos frente a estos temas” afirmó la joven.

Para Juliana no fue nada fácil llegar a ganarse la posibilidad de participar en este espacio. Su llegada fue el resultado de una consulta latinoamericana y caribeña en pro los derechos ambientales de los niños,  niñas y  jóvenes en el continente, allí participaron defensores de todos los países que hicieron un sin fin de propuestas, pero finalmente Juliana, en representación de todos estos procesos organizativos ambientalistas de los que hace parte, fue la elegida para representarlos ante la ONU. 

El mensaje que llevó la joven Colombiana ante la el organismo internacional en materia de exigibilidad de derechos ambientales para los niños, niñas y jóvenes se sintetizaron en cuatro ideas puntuales:

  • La adopción de medidas urgentes que permitan conformar espacios de representación y participación con diversidad de edad y de género, reconociendo a la niñez y juventud como actor político en la toma de decisiones.
  • El cumplimiento de acuerdos nacionales e internacionales que buscan la erradicación de la deforestación en nuestra América Latina.
  • El agua como derecho fundamental
  • Mecanismos de protección y seguridad que garanticen la vida e integridad física y socioemocional de líderes y lideresas sociales-ambientales, que, han sido violentados y asesinados bajo la mirada impune de nuestros gobernantes.

Esta participación para Colombia dentro de una sesión de la ONU es un gran avance, pues a través de eso, se visibilizaron problemas graves que tiene el país, como por ejemplo, la situación que la misma joven evidenció durante su intervención, el abuso sexual por parte de siete militares a una menor indígena en Risaralda. Frente a eso la joven indicó “Este es un tema que nos toca a todos, porque nuestro primer territorio es nuestro cuerpo y así como luchamos por nuestra tierra, también debemos hacerlo por nuestro cuerpo. Merece ser cuidado, respetado y protegido”.

Por otra parte, se resaltó todo el proceso de trabajo y de lucha  ambiental de defensa del territorio en toda Latinoamérica que adelantan los diferentes colectivos ambientalistas. También permite que los organismos internaciones de alguna manera puedan aportar o ayudar al trabajo de protección con acciones reales

Finalmente, Juliana hizo una invitación a todos los jóvenes y adolescentes no solo del país, sino del mundo para que se unan a la causa de la defensa del territorio que es una responsabilidad de todos y para todos. “Pactos para preservar la vida en todas sus formas respetando tradiciones, costumbres, formas de pensar en el planeta. Es unirnos y luchar para lograr un mundo mejor” puntualizó.