En 26 de diciembre del 2019 fue aprobado en el Capitolio Nacional el Acto Legislativo 05 que hace referencia a la distribución, manejo y monitoreo de la red del sistema general de regalías en Colombia. Este año, los Ministerios de Minas y Energía y el de Hacienda y Crédito Público, con el apoyo del Departamento Nacional de Planeación, radicaron ante el Congreso un proyecto de ley que pretende reglamentar esta reforma.

Después del correspondiente análisis por parte de las bancadas que defienden e impulsan estas actividades extractivas y las que históricamente han estado en contra, se generó un debate específico en torno al artículo 120 de este proyecto, que se refiere a las condiciones de duración de contratos y convenios, y a la reducción en las regalías que deben aportar estas multinacionales dedicadas a la extracción de hidrocarburos en los llamados yacimientos no convencionales por medio de la técnica del fracking.

Los argumentos que promulgan los impulsores del fracking se basan en que el desarrollo de esta actividad genera un estímulo a la economía nacional y que no se trataba de aprobar o no el fracking, sino de reglamentarlo. “Aquí no se está autorizando ningún tipo de actividad, ni prohibiéndola. Lo único que hacía el artículo era dar claridad y corregir ese descuento que se otorgó en la Ley 1530 del 40 por ciento a la explotación de yacimientos no convencionales y se dice que a futuro se va a pagar una regalía plena” afirmó Diego Mesa, Ministro de Minas y Energía.

Por el contrario, para las contrapartes que luchan a través de argumentos jurídicos en contra del desarrollo de estas actividades que deterioran progresivamente el ambiente, este es un avance en la defensa de los territorios. Así lo afirmó la Alianza Colombia libre de fracking en su página web: “Este logro es fruto del control ciudadano y de la movilización de miles de ciudadanos en redes sociales, que viralizaron los nombres, partidos y regiones de quienes ya habían votado a favor del fracking en la Cámara de Representantes”. Además, agregaron que estarán atentos al desarrollo del proceso en la conciliación para que no se reviva el artículo.

La diferencia entre las votaciones a favor y en contra de la propuesta de eliminar este artículo no fue muy amplía, pues el Sí contó con 44 votos y el No tuvo 39. De esta manera y por ahora, se suprime este artículo de la reforma según lo decidido en el Senado. Sin embargo, queda la etapa de conciliación en donde ambas plenarias elegirán a máximo cinco representantes por cada una y a su vez estos se encargarán del análisis de los dos textos, escogerán los artículos que presenten diferencias y se someterá nuevamente a votación

De esta manera, la eliminación del controvertido artículo 120 sigue en vilo. Las comunidades en donde se desarrollan estas actividades extractivistas no están libres aún de la posibilidad de que el nefasto fracking siga ganando terreno en sus territorios y con ello, la amenaza inminente del deterioro de sus fuentes hídricas y riqueza ecosistémica y las consecuencias socioeconómicas que deben asumir. Colombia sigue expectante a la decisión que está en las manos de unos pocos, pero que afecta de manera directa a miles de campesinos y campesinas, poblaciones indígenas y afrocolombianas en el país.