SÍGUENOS
Suscríbete

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Bienvenido a nuestro Centro de Suscripción al Boletín Informativo. Regístrate en el formulario a continuación para recibir las últimas noticias y novedades de El Cuarto Mosquetero.


Comunidades indígenas del Vichada fortalecen su seguridad alimentaria

Hoy, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, destacamos la fortaleza y la lucha de las comunidades en lugares como el departamento del Vichada que resisten al despojo y al extractivismo.
En Puerto Carreño el 66% de los hogares consume dos comidas al día o menos, y el 28% apenas una, según datos de ACAPS una organización que proporciona análisis y evaluaciones humanitarias independientes. En este contexto, 29 familias de las comunidades Sáliba, Sikuani y Amorúa, del Resguardo Indígena de Kanalitojo, hacen parte de un proyecto que ha logrado garantizar el acceso a alimentos durante todo el año, a través del cultivo de marañón en 15 hectáreas, la implementación de 10 pozos con energía solar y la creación de 18 patios productivos.

El 100% de los hogares produce alimentos, y el 93% lo hace principalmente para autoconsumo, reduciendo así la dependencia de mercados externos y preservando sus tradiciones alimentarias. Cristalí Acosta, del resguardo indígena Kanalitojo de la capital del Vichada, cuenta que su vida ha cambiado para bien porque ahora tienen productos y un sistema de riego para las cosechas. 

“Ha mejorado el bienestar y el alimento tanto para los animales como para nosotros”, cuenta Cristalí mientras las gallinas caminan sobre su comedor donde tienen las ollas asoleándose. Por su parte Blanca Flor Yavimay también del resguardo Kanalitojo de Puerto Carreño, menciona feliz que ahora tiene agua para poder cocinar y sembrar auyama, patilla, maíz, patata, para preparar los alimentos. 
Foto: cortesía.
Alexander Achagua, otro de los líderes del mismo resguardo, tiene una camisa de fútbol verde fosforescente. Explica que el sistema de su vivienda compuesto por un pozo, una motobomba para impulsar el agua, y el sistema solar con paneles, le sirve para sus cultivos, para el ganado y para toda la casa. 

La Fundación Alpina, que impulsa esta iniciativa, destaca que el marañón se ha convertido en un cultivo estratégico por su bajo consumo de agua y su adaptabilidad a suelos poco fértiles, además de su potencial para generar ingresos. “Con estas acciones hemos fortalecido los sistemas productivos, asegurando la alimentación y promoviendo prácticas sostenibles en el territorio”, señaló su directora ejecutiva, Camila Aguilar.

Se proyecta que, para 2030, el cultivo de marañón alcance tres ciclos de cosecha anuales y que los patios productivos se consoliden como una fuente estable de alimentos e ingresos. Además, prevé fortalecer alianzas comerciales, promover la transición agroecológica y fomentar la participación de las mujeres, que actualmente representan el 28% de quienes integran el proyecto.
Marañón. Foto: cortesía
Entre las cifras que destaca la fundación, se encuentra que el 100% de las familias cuenta con líneas agrícolas y/o unidades pecuarias. el 93% produce alimentos para el consumo de sus hogares y el 34% integra grupos autogestionados de ahorro o crédito, fortaleciendo la economía local.

Con estas acciones, las comunidades indígenas del Vichada avanzan hacia una mayor autonomía alimentaria, mayor respeto por su cultura y por la conservación de su territorio, el ambiente y la naturaleza. 

Lea también: Los árboles que borran la sabana: la colonización ‘verde’ del Vichada

Deja un comentario