El rol de la administración municipal, en cabeza de Felipe Harman, con respecto al Paro Nacional, ha sido visto por buenos ojos entre la opinión pública, pero también ha generado críticas. 

El 1 de mayo, el presidente de Colombia, Iván Duque, informó que se apoyaría en las Fuerzas Militares para controlar los desmanes ocurridos en varias ciudades del país durante las protestas que iniciaron el pasado 28 de abril motivadas por el proyecto de Ley de Solidaridad Sostenible, que era en realidad la tercer reforma tributaria que se implementaría desde que Duque inició su mandato en 2018. 

Dicho proyecto de ley fue retirado, para ser modificado y presentado nuevamente, situación que no apaciguó el estado de inconformidad colectivo en el país y por el contrario, terminó por acrecentar los ánimos de lucha para tumbar la reforma a la salud y exigir que se pague la deuda histórica que tiene el Gobierno con sus ciudadanos y ciudadanas: salud, educación, trabajo y vivienda digna, cese a la violencia y más recientemente, el cumplimiento del Acuerdo de Paz. 

Violencia policial durante el Paro Nacional 

Pero ahora, el foco de indignación está puesto en las múltiples violaciones a los derechos humanos provocada por la fuerza pública a las y los manifestantes a nivel nacional. Los uniformados han golpeado, detenido y matado a ciudadanos y ciudadanas en los últimos días e incluso han llegado a abrir fuego contra protestas pacíficas y lanzar gases lacrimógenos desde vehículos blindados, hechos que han quedado registrados en centenares de videos que hoy circulan por redes sociales. 

Las cifras son alarmantes. Según la ONG Temblores, hasta el 12 de mayo, se presentaron 2.110 casos de violencia policial, entre los que hay 362 víctimas de violencia física, 39 personas asesinadas, 1055 detenciones arbitrarias, 442 intervenciones violentas, 30 víctimas de agresiones oculares, 133 casos de disparos con arma de fuego, 16 víctimas de violencia sexual y 3 víctimas de violencia basada en género.

Harman decide no militarizar la ciudad

Pero incluso antes de que las cifras pasaran a tener más de dos dígitos, Iván Duque dio la orden de militarizar las ciudades, en especial Cali y Bogotá. Pero hubo quienes, desde sus mandatos a nivel municipal se opusieron a esta decisión. Los casos con más atención mediática fueron Medellín y el Distrito Capital, pero en Villavicencio, el alcalde, Felipe Harman, coincidió también con no permitir la militarización de la ciudad. 

Y es que, el Paro Nacional, no había empezado pero a Harman ya se le veía mostrando su apoyo y respeto a la movilización, pidió insistentemente que la reforma tributaria sea retirada y hasta felicitó a los jóvenes que habían salido a marchar luego de haberse anunciado la renuncia del autor de esa ley, el exministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla. Pero en Villavicencio, la protesta que inició el 28 de abril pacíficamente, se vio alterada por algunos hechos aislados en la plaza de Los Libertadores, por lo que la orden fue clara: el ESMAD llegó al lugar lanzando gases lacrimógenos y dispersando la manifestación, cuestión por la que el Alcalde se pronunció asegurando que las pocas personas que querían provocar desmanes fueron expulsadas por la propia movilización y que trabajadores de la Alcaldía y el Ministerio Público estuvieron siendo garantes para evitar que se imponga la violencia. 

Pero tiempo después el ESMAD hizo presencia en diferentes sitios del centro de Villavicencio mientras manifestantes ejercían su derecho constitucional a la protesta. Desde El Cuarto Mosquetero se hizo un amplio cubrimiento de lo sucedido ese día. 

El 1 de mayo la situación durante las manifestaciones no fue muy diferente. Ese día la movilización del Paro Nacional coincidió con la del Día del Trabajador y aunque empezó pacíficamente, horas después se repitieron altercados entre marchantes y fuerza pública. Incluso hubo denuncias de jóvenes retenidos sobre las cuáles Harman también tuvo que pronunciarse. 

Desde la ciudadanía se le criticó por habilitar espacios deportivos para detenciones de civiles, argumentando que de esta manera se atenta contra los Derechos Humanos. 

Gestores de paz y convivencia

Aun así, ante el ojo público el manejo de Harman en las movilizaciones para evitar que se presenten hechos graves de violencia ha sido bien acogido. Desde la Secretaría de Gobierno Municipal, se ha procurado tener una delegación de gestores de Paz y Convivencia, en cada una de las marchas que se han realizado para evitar que se vulnere el derecho a la protesta y proteger a las y los manifestantes en casos de excesos por parte de la fuerza pública. 

Sin embargo, para la ciudadanía que se ha movilizado a los largo del Paro Nacional, los gestores de paz y convivencia han cumplido un papel más de informantes. Liz Aya, quien ha estado inmersa en los procesos sociales de la ciudad y ha participado activamente de las manifestaciones, considera que, el hecho de que el grupo de gestores de paz acompañe permanentemente las movilizaciones y el punto de resistencia en Llano Lindo, genera desconfianza, “no están haciendo más sino rodeándonos, informado lo que hacemos y quienes somos”, afirmó. Incluso recuerda que, durante la Asamblea Popular realizada con estudiantes de la Unillanos, hubo presencia de funcionarios de la Alcaldía que estaban de civil y sin ningún tipo de identificación. “No opinaron pero estaban ahí observando”. También aseguró que, mientras sea la Policía Metropolitana de Villavicencio la que esté actuando de manera represiva, la responsabilidad recae sobre el Alcalde, por lo que no se convence completamente con los pronunciamientos del mandatario negando ser quien envía al ESMAD a las manifestaciones. 

Ante la situación, Liz pidió a la Alcaldía Municipal que realice el acompañamiento necesario sin tratar de intervenir en los procesos sociales de la ciudadanía de manera conductista, y que garantice el derecho constitucional a la protesta, establecido en el artículo 37 de la Constitución.

¿Desabastecimiento?

En Cali, Bogotá, Boyacá, Casanare y Guaviare se han presentado alarmas por desabastecimiento a raíz de los bloqueos en las principales vías. En el caso de la vía al Llano se han registrado cierres continuos en el sector del Uval, en la salida a Bogotá, al igual que municipios como Chipaque, Cáqueza, Guayabetal (Cundinamarca), y en la llegada a la capital del Meta.

José Joaquín Díaz, administrador de la Central de Abastos de Villavicencio, le aseguró a El Tiempo que el viernes 30 de abril recibieron 680 toneladas de alimentos; y el pasado viernes 7 de mayo, 420. Pero tres días después, desde la Alcaldía se dio un parte de tranquilidad asegurando que gracias a las mesas de concertación con los diferentes sectores sociales, la capital del Meta no tiene desabastecimiento, sin embargo, si hay especulación de precios. 

Recordemos que en el punto de resistencia de Llano Lindo, ubicado en la salida de Villavicencio junto a la vía que comunica con Bogotá, se mantienen jóvenes junto al gremio camionero en protesta pacífica con bloqueos intermitentes. Allí se habilitó un corredor humanitario, al igual que en el resto de vías del país donde se registra desabastecimiento. 

Aun así, los esfuerzos de la Administración Municipal por escuchar a líderes de diferentes sectores sociales y abogar por el orden durante las movilizaciones no pasa desapercibida. A días de haber iniciado el Paro, el Alcalde ha procurado reunirse con diferentes sectores y establecer acuerdos, además desde la Alcaldía se ha logrado levantar 45 bloqueos  de manera pacífica desde el 28 de abril hasta el 14 de mayo. 

Y no solo eso, la Alcaldía ha buscado la forma de tejer lazos de reconciliación tras los conflictos intrínsecos dentro de las movilizaciones. 

El Alcalde, hasta mostró disposición de hablar con distintos sectores juveniles mostrando la disposición de abrir un espacio para escuchar a quienes no se reconocen dentro del pliego organizado por parte del Consejo Estudiantil de la Unillanos, y conocer los motivos y los fines de su movilización.

El ESMAD intenta levantar punto de resistencia en Llano Lindo

Pero a pesar de que en Llano Lindo no se habían presentado problemas de orden público, el ESMAD llegó al lugar el pasado 10 de mayo para hostigar el derecho a la protesta y levantar el punto de resistencia. Luego de varios minutos de tensión y discusiones entre manifestantes y uniformados, se logró que la fuerza pública abandonara el lugar. La situación desencadenó diversas críticas hacia Harman, quien aclaró que la Alcaldía de Villavicencio no había garantizado presencia de ese escuadrón en el sector. 

Además, esa noche, desde las redes de la Secretaría de Gobierno de Villavicencio, se informó que “La mediación de los Gestores de Convivencia y Paz de la Alcaldía de Villavicencio permitió que se levantara el bloqueo y se diera paso a los vehículos en el sector de Llano Lindo”. Esta afirmación entre las y los manifestantes que se encontraban en el lugar, causó malestar. De hecho, uno de ellos afirmó en redes sociales que los funcionarios de la Alcaldía no tuvieron una intervención decisiva en medio del altercado, y posterior partida del ESMAD. Además, con respecto al corredor humanitario, manifestantes aseguran que este fue implementado por iniciativa propia y que, cuando el Alcalde lo propuso, este ya se encontraba en funcionamiento. 

Y es que, entre algunos/as manifestantes persiste la inconformidad frente a la forma en que Harman viene dando manejo a la movilización. Uno de los líderes del punto de resistencia en Llano Lindo hizo una crítica el pasado 9 de mayo en redes sociales señalando que el Alcalde le propuso establecer una mesa de trabajo, el joven contestó que esa decisión debía tomarse junto a quienes se mantienen día a día en el punto de resistencia, por lo que solicitó que fuera al lugar y hablara con todas y todos, pero al parecer, el mandatario no contestó. 

No obstante, desde las redes sociales, Harman continúa mostrando su apoyo a las movilizaciones. Incluso invitó a la ciudadanía a recibir amablemente a los más de 2.500 campesinos y campesinas que llegaron desde el sur del Meta a Villavicencio la tarde de este jueves. Actualmente se están alojando en el colegio INEM. 

Pero estas gestiones a favor del Paro no han sido bien tomadas del todo, o al menos eso demuestra el auto calendario del 14 de mayo, mediante el cual la delegada para la vigilancia administrativa y judicial, Paola Redondo Barraza, ha iniciado una indagación preliminar en contra del alcalde de Villavicencio por sus expresiones públicas en contra de la reforma tributaria, que fue retirada por el presidente Iván Duque, el pasado 2 de mayo. En el documento se señala la solicitud del manual de procedimiento en el que se determinen protocolos para el manejo de redes sociales o medios de comunicación. 

Ante la situación, el Alcalde recibió respaldo de la Colombia Humana. “Felipe Harman, se ha destacado por respetar el derecho a la protesta social y movilización y sus actuaciones se ajustan a lo señalado en la Carta Internacional de los Derechos Humanos, es decir, cumpliendo con rigor la obligación de respetar, proteger y garantizar este derecho a la ciudadanía.”, se lee en el documento emitido por el partido. 

Además, hizo una crítica a la Procuraduría al tramitar con celeridad está indagación preliminar a Harman, mientras que, “frente a hechos gravísimos de corrupción, es casi inoperante y/o actúa con rasero diferente como en los miles procesos contra los carteles y mafias de la contratación que desfalcan los presupuestos públicos a nivel nacional y territorial, los cuales se archivan o dejan precluir y por ende, no sanciona a los responsables”. 

Por ende, Colombia Humana solicitó a la entidad que ejerza sus funciones de manera correcta respetando las normas que garantizan el derecho a la protesta social. Asimismo pidió a la ciudadanía que respalde al mandatario y se mantenga en pie de lucha promoviendo el principio de la no violencia.

Comunicadora social y periodista, con experiencia en prensa escrita, comunicación institucional y trabajo con comunidades vulnerables desde el enfoque de la participación política, defensa del territorio y comunicación para el cambio social.