David va llegando de su colegio, ha tenido un día duro; ya le faltan 4 cuadras para llegar a su casa. De un momento a otro llegan dos hombres, uno de ellos lo amenaza con un cuchillo mientras el otro agarra sus pertenencias. Cuando llega a su hogar muy asustado, su madre preocupada por él le pregunta por qué esta así,  y que había pasado con sus cosas, él le explica lo que le había sucedido, ella en su sorpresa solo le da un abrazo. David pregunta por su almuerzo y la mamá con una cara avergonzada le responde que con su empleo no le alcanzaba para poder comer estos días, el menor comprende, se cambia de ropa y sale a la calle.

David camina algunos pasos hasta encontrarse con su amigo Marlon. Ellos han sido amigos toda la vida. Marlon era dos años mayor. Después de varias horas charlando, a David le empiezan a crujir las tripas, Marlon al escuchar esto le ofrece un tarro de Bóxer y lo ínsita a inhalar, David en medio de su hambruna decide hacerle caso. Marlon cuando lo vio en un estado un poco inconsciente, lo llevo donde unos amigos que le explicaron una forma de hacer dinero, David contento de que pudiera generar dinero acepta sin poner condiciones.

David contenía una labia excepcional, cuando regreso al colegio invitó a Laura a salir, la llevo a un lugar donde se encontraban los amigos de Marlon. David le tapo los ojos a Laura y le dijo que le tenía una sorpresa, ella emocionada se dejó llevar, lo que no se esperaba es que los amigos de Marlon la meterían en un carro y se la llevarían para poder venderla a unos japoneses. David no era ingenuo, él sabía lo que iba a pasar con Laura, pero ignoraba eso para no dormir con el estómago vacío.

David ahora traía a casa comida y varios regalos para su madre y hermanos. Llevó varias compañeras más a ese destino cruel que ignoraba con tal de no aguantar hambre. Su madre ingenua no sabía de donde había sacado el dinero para comprar comida, y la única razón lógica es que su hijo había conseguido un trabajo a tiempo parcial.

Los nenes crecen, y David y sus hermanos no se quedarían atrás. David ahora es todo un adulto, tendría más posibilidades de poder traer más mujeres a esta red. Ganaba alrededor de 3.000 dólares al mes, pero ahora que ya creció se dio cuenta de lo grave que es lo que está haciendo, cada día tiene más culpa, decide que es hora de salirse, pero ya es demasiado tarde, se está volviendo cada vez más loco. Pasan los años, ya está demente, y ahora ya no tiene una guerra por la comida, sino una guerra dentro de su cabeza.

Por: Santiago Barrera, reporterito popular 2020.

En el año 2016, el equipo de El Cuarto Mosquetero llevó a cabo un carnaval por la paz con justicia social y ambiental; en el marco de ésta actividad y del encuentro de Reporteritos de Paz que llevamos a cabo en la Universidad del Meta, se creó un concurso en el cual, uno de los regalos era acceder a un proceso de formación gratuito de reporteritos populares. La Institución Educativa Silvia Aponte, participó y ganó en la categoría de audiovisuales, y desde entonces (cuatro años), una gran cantidad de jóvenes han venido potenciando sus capacidades comunicativas y de liderazgo, como reporteritos/as. Inicialmente el proceso de formación era dirigido por Melissa Quiroga y Lina Álvarez, actualmente es Javier Forero quien lo adelanta. El nombre fue creado por la promoción 2017 quienes con las siglas de la institución educativa y de El Cuarto Mosquetero, quisieron bautizar al colectivo como SAECUM. Éste grupo de jóvenes además de participar en las actividades de El Cuarto Mosquetero como foros, exposiciones, y eventos culturales, también logró llegar a la final del concurso de cortometrajes hechos con celulares SMARTFILMS en el 2017.