
Madres buscadoras del Meta escucharon petición de perdón de comparecientes ante la JEP en Villavicencio
Por: Melissa Barreto, El Cuarto Mosquetero
Más de 100 comparecientes sometidos a la Jurisdicción Especial para la Paz – JEP, entre ellos 13 integrantes del Gaula Meta participaron en un acto público de reconocimiento y perdón dirigido a las víctimas del departamento del Meta.
Los comparecientes, vinculados a siete de las veinte unidades militares incluidas en el caso, reconocieron su responsabilidad en 58 ejecuciones extrajudiciales, conocidas como “falsos positivos”, y pidieron perdón ante las madres buscadoras y familiares de las víctimas, quienes durante años han mantenido vivo el camino de la verdad y la justicia por sus seres queridos desaparecidos y desaparecidas.
El evento se desarrolló el jueves 06 de noviembre del 2025 en las instalaciones del Hotel GHL de Villavicencio.

Durante la jornada, el grupo de teatro El Tente presentó su obra “¿Dónde están?”, una representación conmovedora sobre el dolor de la ausencia y la búsqueda incansable de un hijo desaparecido.
Por su parte, el presidente de la JEP Alejandro Ramelli Arteaga envió un mensaje de transformación indicando que se tiene una deuda con la verdad, hablándole a los comparecientes e instándolos a brindar información verídica a las víctimas.
“No se pueden ir de este mundo sin darnos esa información” fueron las palabras del presidente de la JEP.
Igualmente, la Magistrada de la JEP Sandra Janneth Castro Ospina de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, mencionó en la audiencia pública que el espacio es “un acto de construcción colectiva” como también reiteró que “la paz requiere el esfuerzo de todos y todas”.
Si bien fue un espacio de restauración y reconocimiento, para las madres buscadoras y las familias víctimas del Meta fue un momento difícil; en medio de las intervenciones de los comparecientes en una sola voz cantaron “ vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
A estas voces, se sumaron manifiestos por parte de Dora Rangel, víctima acreditada por la JEP mencionando que “somos las voces vivientes de los que están ausentes. Este espacio público es importante porque representa un paso a la sanación personal y colectiva” añadiendo que el evento permitió reconocer el impacto y los hechos que afectaron a sus seres queridos.
El Acto Colectivo y Público de Memoria y Solicitud de Perdón se llevó a cabo por exigencia de 32 víctimas directas, como parte del proceso de reparación simbólica en la Ruta No Sancionatoria del Meta, un territorio que ha sido arduamente golpeado durante el conflicto armado.
Los municipios con mayor número de casos registrados entre el 2003 y el 2007, según información del despacho de la magistrada de la JEP Sandra Castro, se encuentran en la región del Ariari, en el sur del departamento del Meta, y en la capital, Villavicencio. Vista Hermosa es el territorio que cuenta con más casos: 19, seguido por Granada, San Juan de Arama con 6, Villavicencio que alcanzó el pico máximo con ocho hechos durante el 2006 y Mesetas, cada uno con 5 documentados.
“Pedimos perdón porque, con nuestros actos, no solo dañamos el buen nombre de una persona humilde, honesta y trabajadora, sino que también desmoronamos los sueños y esperanzas de toda una familia. Venimos a reconocer y asumir los terribles crímenes cometidos” expresó Luis Miguel Monsalve Monsalve, quien hizo parte del Batallón de Contraguerrilla No. 85.

Tras sus peticiones de perdón a las víctimas, se comprometieron con la reparación y la no repetición de estos hechos que han marcado la historia del departamento del Meta. Alexis Caballero, quien representa el Batallón Contraguerrillas N° 84 pidió perdón por sus actos, “hemos fallado a todo el país. Les rogamos, les suplicamos perdón», fueron sus palabras durante su intervención.
Los comparecientes hicieron una rendición de cuentas a los y las familiares, mirando a los ojos a las madres de cada persona asesinada y dada de baja, bajo el fenómeno denominado “falsos positivos” en varios municipios del Meta.

Según la JEP, se pretende avanzar en una segunda y tercera fase por medio de un audiovisual para brindar homenaje a las víctimas y las personas que ya no están presentes con el objetivo de visibilizar sus historias de vida.


