SÍGUENOS
Suscríbete

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Bienvenido a nuestro Centro de Suscripción al Boletín Informativo. Regístrate en el formulario a continuación para recibir las últimas noticias y novedades de El Cuarto Mosquetero.


La palabra que construye: comunicación, territorio y resistencia

Por: Laura León, voluntaria de El Cuarto Mosquetero 2025-2026

Los territorios se construyen en la palabra, en los relatos compartidos, en los silencios y en las memorias. No son solamente una extensión de tierra; son un tejido de significados, afectos y conflictos que se renuevan cada día. Y en esa urdimbre, la comunicación ocupa un lugar central.

Comunicar no es simplemente transmitir información. Es, ante todo, un acto relacional. Una forma de encuentro entre cuerpos, lenguas, saberes, historias. Y también, una disputa: por la memoria, por la verdad, por el sentido de lo común. En contextos marcados por la desigualdad, el conflicto armado o el olvido institucional, comunicar se convierte en una forma de resistencia, en una herramienta para afirmar identidades y defender territorios.

En regiones como la Amazorinoquía, comunicar desde adentro ha sido un acto de insistencia. Allí donde el relato hegemónico ha borrado matices, las comunidades han persistido en contarse desde sus propios lenguajes: a través del canto, del cuerpo, del mural, de la palabra que se hereda y que se transforma.

En este contexto, la comunicación aparece como una forma de existencia; una manera de proteger lo propio, de nombrar lo que duele, de proyectar lo que se sueña. Habitar la palabra significa cuidar. Y eso vuelve urgente la existencia de espacios que permitan que esa palabra fluya, circule, se escuche y se transforme en acción. 

El Festival Mosquetero, que desde hace cuatro años viene recorriendo territorios de frontera, es una muestra concreta de ello. Es un espacio disruptivo, que se presenta como una plataforma viva de encuentro donde la comunicación se materializa en su forma más humana: en el gesto que acoge, en la música que narra, en la imagen que recuerda, en la conversación que siembra confianza y que permite establecer la conexión más íntima que existe, que es el reconocimiento en el otro.

Este año, el festival vuelve a encontrarse los días 10 al 12 de julio en Villavicencio, Meta, y con él, vuelven también las voces de niñas, niños, jóvenes y personas adultas que han hecho de la palabra una herramienta para imaginar y construir futuros posibles, en clave de justicia social, ambiental y de paz. Y en este marco, sigue construyéndose como un espacio que cultiva ese derecho vital a comunicar desde distintos formatos: conferencias, talleres, conciertos, cine comunitario, muestras fotográficas, emprendimientos locales e invitados de diferentes regiones del país. Todo esto como parte de una apuesta colectiva por seguir narrando desde y para el territorio.

En tiempos donde la palabra se manipula, se tergiversa o se silencia, espacios como el Mosquetero nos recuerdan que la comunicación no solo informa: construye. Que no solo difunde: acompaña. Que no solo entretiene: resiste.

Y como el río que cruza esta tierra, la palabra, cuando es honesta y compartida, transforma lo que toca. A veces despacio, a veces con ímpetu. Pero siempre con dirección.

Por eso, te invitamos a sumarte. A conversar, a crear, a jugar, a sentir. A dejar que la palabra fluya. Porque el territorio también se construye con historias. Y porque cuando la comunicación nace desde el corazón del pueblo, no solo cuenta lo que somos: nos ayuda a imaginar lo que podemos llegar a ser.

Deja un comentario