
Amenazan de muerte a joven defensor ambiental en el Meta
Juan David Amaya, de 19 años, es de San Carlos Guaroa. Hace parte de Life of Pachamama e impulsa procesos relacionados con la implementación del Acuerdo de Escazú.
Oriundo de San Carlos de Guaroa, Meta, Juan David Amaya, de 19 años, es defensor de derechos humanos y activista por la justicia climática. En la mañana del 12 de enero de 2026, fue víctima de graves amenazas de muerte en inmediaciones de su residencia, presuntamente perpetradas por una persona desconocida que se movilizaba en motocicleta. El joven denunció los hechos a través de sus redes sociales.
Un activismo que transforma
Amaya es investigador, emprendedor social y activista con una trayectoria destacada en justicia y financiamiento climático, multilateralismo y sostenibilidad, con experiencia en incidencia internacional y liderazgo estratégico. Inició su labor a los 13 años, construyendo un camino sostenido de compromiso con la transformación social que lo ha llevado a participar en espacios de toma de decisión y acción global.
Actualmente hace parte de la organización Life of Pachamama en la región, desde donde impulsa procesos de movilización, sensibilización y participación ciudadana, especialmente en torno a la implementación del Acuerdo de Escazú y la defensa de los derechos ambientales.
Alarmas encendidas
Tras conocerse las amenazas, varias organizaciones ambientales y de derechos humanos emitieron un comunicado conjunto expresando su preocupación por la situación de riesgo que enfrenta el joven activista.
“El presente acto de intimidación directa pone en riesgo su vida y seguridad, junto a la de su entorno más cercano. Este tipo de ataques no solo vulneran derechos fundamentales —la vida, la libertad, la integridad física— sino que erosionan el tejido democrático y la posibilidad de participación ciudadana efectiva», señala el documento.
Las denuncias formales ya fueron interpuestas ante la Fiscalía General de la Nación, con el fin de que se investigue y sancione a los responsables. Asimismo, las organizaciones exigieron la adopción urgente de medidas de protección efectivas para salvaguardar la vida y seguridad de Amaya y su círculo cercano.
El pronunciamiento también hizo un llamado a la comunidad nacional e internacional para mantenerse alerta y respaldar mecanismos que garanticen un entorno libre de violencia, amenazas y hostigamientos contra quienes defienden los derechos humanos y el ambiente.
Un contexto alarmante
La amenaza contra Amaya se da en un contexto crítico para la defensa ambiental en el país. En 2024, Colombia ocupó por tercer año consecutivo el primer lugar como el país más letal para personas defensoras del ambiente, según el informe de Global Witness, publicado a finales de 2025.
El documento registró 146 asesinatos de defensores y defensoras del territorio en el mundo, de los cuales 48 ocurrieron en Colombia. De estas víctimas, 20 eran pequeños agricultores/as y 19 pertenecían a comunidades indígenas. Aunque la cifra nacional disminuyó frente a los 79 casos reportados en 2023, el informe advierte que esta reducción no implica un retroceso real de la violencia, especialmente en regiones atravesadas por minería ilegal, narcotráfico y control territorial de grupos armados.


