En días pasados se llevó a cabo el encuentro de “Recuperación de la memoria histórica de la población LGBT víctimas del Meta y sus municipios” en la ciudad de Villavicencio, en el que jóvenes líderes de todo el departamento se reunieron para compartir sus experiencias y comprender la importancia de la recuperación de su memoria, teniendo en cuenta que históricamente han sufrido graves agresiones, especialmente en el marco del conflicto armado.

Sin embargo, éste encuentro se vio empañado para un joven del municipio de Puerto Rico, quien el último día de la actividad, se encontraba esperando a una de las organizadoras para la entrega de los viáticos de regreso a su hogar, cuando según queja interpuesta a la estación primera de Policía de Villavicencio, fue presuntamente ultrajado y maltratado por un integrante de la Policía Nacional, sin ninguna causa aparente.

“Él se encontraba parado junto con su pareja en la esquina del Hotel Rosado, cuando llegó una patrulla policial en moto y le pidió una requisa, al contarle las razones por las cuales se encontraba en esa zona, y que era líder de la comunidad LGBT en su municipio, él le respondió que eso no le importaba, que para qué le decía eso, que si es que se lo iba a culiar o qué” cuenta a El Cuarto Mosquetero, Wilmar Soto, líder de los jóvenes de ésta población en Villavicencio, y quien acompañó al alterado joven a interponer la denuncia, ya que las agresiones no solo fueron verbales sino además, físicas.

Según lo narrado, la víctima al escuchar ese tipo de agresiones verbales, decide pedirle a su pareja que grabe lo sucedido, porque lo que debería ser una requisa según los protocolos de derechos humanos, se estaba convirtiendo en una afrenta a su integridad “Es ahí cuando me agarró de forma violenta el cuello de la camisa estrujándome contra la pared, haciéndome golpear el rostro; luego me dobla el brazo derecho, me pone el bolillo en el cuello, y me pega contra su cuerpo, cuando mi pareja intenta grabar lo sucedido, él agrega que no hay que grabar ni mierda y con sus manos aprieta mis partes íntimas” expresó el denunciante, quien agrega que sin soltarlo de la especie de llave en la que el integrante de la fuerza pública lo tenía, les revisó el Imei de sus celulares, les solicitó sus cédulas, y al no poderlos relacionar con ningún tipo de actividad ilegal, decide soltarlos.

Es en ese momento cuando los dos jóvenes toman nota del nombre del Intendente Jefe Montoya, éste en tono de burla, según como quedó consignado en la PQR (Petición, Queja o Reclamo) interpuesta por el agredido en la Estación de Policía, les manifestó que hicieran lo que quisieran, ya que él llevaba alrededor de 25 años en la Policía Nacional y estaba por recibir su pensión, y que por lo menos él sí era hombre “y no una loca hp como ustedes”.

Es importante resaltar, que ésta denuncia en primera medida quedó interpuesta como una queja en la Estación de Policía, la cual además no cuenta con un número de registro como es lo correspondiente ante cada caso de PQR en una entidad pública, número que permite al quejante poder hacer el respectivo seguimiento; queja que además, según nos cuenta el líder LGBTI Wilmar Soto, no querían entregarle al joven del municipio de Puerto Rico que fue agredido, ante lo cual tuvieron que llamar al superior de quien recibió el testimonio, para que les entregara una copia de ésto. Seguidamente, se interpuso una denuncia formal ante la Fiscalía, Procuraduría e incluso Defensoría, para que se lleven a cabo las medidas correspondientes ante éstos casos de posible agresión y homofobia por parte de un servidor público.

Teniendo en cuenta lo anterior, consultamos a María José Zabala, abogada de la ciudad de Villavicencio y defensora de los derechos de las mujeres y población diversa, quien explicó a El Cuarto Mosquetero, cómo debería ser el proceso disciplinario ante estos casos, teniendo en cuenta que la Policía Nacional sacó la Directiva 058 del 02 de abril del 2009, la cual fijó criterios para garantizar el respeto y protección a la población LGBTI, y que además, el Código de Policía también contiene un trasfondo proteccionista en donde se sancionan dichas agresiones. Finalmente la directiva  del 2010 de la Policía Nacional y la Ley 1482 ambas establecen medidas contra la discriminación.

“En el Código de Policía iniciando la Ley en el artículo 9 y 10, se habla mucho de la protección, la defensa y respeto que tienen que tener los policías hacia las personas, sobre todo en hacer respetar sus derechos y las libertades y éste es un caso evidente de transgresión. Además también la Constitución Política fue transgredida, porque están vulnerando el derecho del joven en su dignidad humana, ya que según las denuncias interpuestas se hizo un uso desmedido de la fuerza por parte del uniformado y se ultrajó la dignidad de ésta persona” nos explicó Zabala, quien además manifestó la importancia que éste acto del intendente de la Policía Nacional sea investigado por la Personería Municipal, como es lo debido en éstos casos.

Comunicadora Social y Periodista, especializada en Políticas Públicas para la Igualdad en América Latina. Fundadora del colectivo y medio de comunicación alternativo El Cuarto Mosquetero. Desde la comunicación trabajo con comunidades de sectores rurales y populares los temas de género, paz y ambiente.