¿Y MEJOR POR QUÉ NO INVERTIMOS EN EQUIPAMENTOS URBANOS EN LA COMUNA OCHO DE VILLAVICENCIO?

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La ciudad crece bajo la segregación espacial que confina en los extremos y que se encuentran en situación de pobreza y pobreza extrema. La comuna Ocho tiene un gran número de problemáticas que alimentan los prejuicios de otros sectores de la ciudad, como lo son las llamadas “invasiones”, falta de equipamentos urbanos, vías en mal estado, cuestionados proyectos de vivienda de interés social, persecución de acueductos comunitarios, afectaciones irremediables a ecosistemas claves como los humedales y un embotellamiento que se está buscando solucionar con las dobles calzadas. Problemáticas que he podido presenciar durante los últimos tres años a través del trabajo periodístico de El Cuarto Mosquetero.

Investigando sobre la situación de la Comuna Ocho desde una mirada de la comunicación, identifiqué entre un repositorio de la Universidad del Meta que  debido a las características históricas de Villavicencio como receptora de personas afectadas por el conflicto armado y a la falta de organización “los desplazados del conflicto y poblaciones vulnerables han re-ordenado la urbe”[1] y tan solo en el 2012 eran 14.152 predios ilegales invadidos en Villavicencio según el Departamento Administrativo de Planeación Municipal y la Dirección Técnica de Desarrollo Urbano.

Pero aunque las dinámicas de la ciudad han llevado a un crecimiento desproporcionado sin el suficiente control y/o alternativas para que estas familias puedan vivir en condiciones dignas, ni a corto ni a largo plazo se han visto soluciones de impacto que puedan construir otro tipo de ciudad, una más equitativa, ya que incluso los proyectos de inversión social se han convertido en constantes dolores de cabeza para los beneficiarios y las comunidades que colindan con éstos.

Por ejemplo, algunos consideran que el 35% de la población de Villavicencio vive en esta comuna; argumento que podría ser aproximado al analizar a Ciudad Porfía, un barrio que ha tenido un mayor nivel de transformación en el desarrollo comercial, estigmatizado por cuestiones de seguridad y que sin embargo se está convirtiendo en el “centro” de todos los barrios y corregimientos aledaños; pues aunque ya no quedan sobre la avenida locales para arrendar, las calles se están convirtiendo en su opción de trabajo y sin embargo sólo cuenta con un parque en todo el sector, ya que no se ha invertido allí en lugares de esparcimiento.

Tanto así, que, el centro de salud de Ciudad Porfía responde a las necesidades de los habitantes de La Madrid, Pinares de Oriente, Darien, Brasilia, Balcones de Brasilia, Ciudad Milenio, Charrascal, Villas de San Agustín, Ciudadela Cofrem, Villa del Lago, la Maporita, Villa Juliana, Cámbulos, Bosques de la Rivera e incluso la Nohora.

Haciendo memoria podemos encontrarnos con dos proyectos de vivienda altamente cuestionados por no cumplir con lo acordado o por construirse afectando importantes ecosistemas, como lo son  Pinares de Oriente y la Madrid; en el primero 617 familias tuvieron que invadir sus propias casas, e incluso muchas ya estaban embargadas antes de siquiera ser entregadas, ya que durante más de 5 años nadie respondía por este proyecto, el cual de manera “inteligente” fue adjudicado a una constructora en quiebra y que además, no fue pensado más allá de ofrecer un techo a las y los beneficiarios.

El segundo ha estado en múltiples ocasiones en el foco de los medios de comunicación local porque se inunda cuando llueve, porque las casas sufren de humedad, por la contaminación irremediable al caño Zuria y por impactar un humedal que albergaba importante flora y fauna y que la comunidad ha intentado defender a capa y espada. Al comparar esta construcción con hace tres o cuatro años se podría ir comparando cómo las zonas verdes que servían de espacio recreativo, han sido cada vez más cubiertas por cemento.

Entonces, se acaba con las zonas verdes, se somete a la comunidad a tener que irse a acciones de hecho para que les cumplan lo prometido, hacen obras de gran impacto que en realidad parecieran no solventar las necesidades inmediatas de los Villavicences, como las intervenciones de la Glorieta del Hospital o el Parque las Banderas ¿Son un afán de mostrar resultados sin importar que hayan necesidades más urgentes? ¿Para cuándo los equipamentos urbanos de esta comuna? Porque pareciera que administración tras administración se van haciendo los de la vista gorda con estas comunidades e ignorando por lo que estan clamando.

Seguiremos analizando…

[1] INVESTIGACIÓN “CARACTERIZACIÓN EN  HABILIDADES COMUNICATIVAS DE LOS HABITANTES DEL SECTOR 7 DE LA NOHORA PARA EL ACCIONAR COLECTIVO”.

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